Uveítis
Enfermedades inflamatorias que afectan iris, cuerpo ciliar y coroides.
102 artículos
Enfermedades inflamatorias que afectan iris, cuerpo ciliar y coroides.
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La leptospirosis es una infección zoonótica causada por una bacteria gramnegativa del grupo de las espiroquetas, que presenta diversos hallazgos oculares como uveítis no granulomatosa con hipopión y panuveítis.
Explicación de las complicaciones oculares causadas por el virus de la fiebre del Valle del Rift (RVFV). Las lesiones del segmento posterior, principalmente retinitis macular, son características, con síntomas oculares que ocurren en el 0.5–15% de los infectados, y los casos graves conducen a una pérdida permanente de la visión.
Este artículo explica el uso, eficacia, efectos secundarios e interacciones farmacológicas de la ciclosporina, un inhibidor de la calcineurina, en el campo de la oftalmología para la uveítis no infecciosa.
Un especialista en oftalmología explica los síntomas, diagnóstico y tratamiento de las complicaciones oculares (neurorretinitis, síndrome de Parinaud, etc.) causadas por la enfermedad por arañazo de gato (infección por Bartonella henselae).
Un especialista en oftalmología explica los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento de las complicaciones oculares (como uveítis, queratitis y neuropatía óptica) causadas por la infección por el virus del chikunguña (CHIKV).
Coroiditis infecciosa causada por Cryptococcus neoformans. Ocurre con frecuencia en pacientes inmunocomprometidos como aquellos con SIDA y puede presentarse como síntoma ocular inicial de meningitis. Se explican el diagnóstico y el tratamiento.
Enfermedad crónica bilateral que presenta múltiples lesiones inflamatorias a nivel del epitelio pigmentario de la retina y la coriocapilar. Se distingue de la coroidopatía interna punteada por la presencia de inflamación en la cámara anterior y el vítreo.
La coroiditis multifocal idiopática (CMI) es una enfermedad autoinmune bilateral que presenta múltiples lesiones inflamatorias en la retina y la coroides, afecta principalmente a mujeres jóvenes miopes, y la neovascularización coroidea es una complicación grave.
Una uveítis posterior crónica progresiva de etiología desconocida que afecta el epitelio pigmentario de la retina, la coriocapilar y la coroides. Se caracteriza por lesiones atróficas serpiginosas que se extienden desde el área peripapilar, provocando una pérdida irreversible de la visión cuando afecta la fóvea.
Enfermedad coroidea inflamatoria idiopática que afecta predominantemente a mujeres jóvenes miopes. Se presenta con pequeñas lesiones de color blanco amarillento en el polo posterior y se complica frecuentemente con neovascularización coroidea (NVC).
Criterios de clasificación sistemática para los 25 tipos más comunes de uveítis, publicados en 2021 por el grupo de trabajo SUN. Desarrollados y validados mediante aprendizaje automático, con el objetivo de homogeneizar las poblaciones de pacientes en la investigación.
Hallazgo de OCT caracterizado por la separación a nivel del mioide del segmento interno de los fotorreceptores y acumulación de líquido intraretiniano. Se observa en muchas uveítis y enfermedades retinianas, y fue reportado por primera vez como concepto independiente en 2018.
Un fenómeno de inmunosupresión activa (tolerancia inmune) que otorga privilegio inmunológico a la cámara anterior del ojo. La producción de anticuerpos se mantiene frente a antígenos que ingresan a la cámara anterior, pero la inmunidad celular, como la hipersensibilidad de tipo retardado, se suprime de manera antígeno-específica. Esta es la razón principal por la que la tasa de rechazo del trasplante de córnea es solo de aproximadamente el 20%, en comparación con casi el 100% en otros trasplantes de órganos.
Edema macular secundario a uveítis, una causa principal de discapacidad visual. La administración de esteroides es el pilar del tratamiento, pero en los últimos años han surgido nuevas terapias como la inyección suprachoroidal y el implante de dexametasona.
Infección grave en la que las bacterias se diseminan hematógenamente al ojo desde sepsis, absceso hepático, etc. Klebsiella pneumoniae es el principal agente causal y la progresión es rápida. La administración temprana de antibióticos por tres vías y la vitrectomía determinan el pronóstico.
Endoftalmitis causada por la migración de varios hongos al interior del ojo. La mayoría de los casos son endógenos (metástasis hematógena), siendo los pacientes con VCI y candidemia los principales factores de riesgo. El tratamiento estándar incluye la administración sistémica de antifúngicos como fluconazol y voriconazol, junto con vitrectomía.
Diagnóstico y tratamiento de la uveítis anterior y endotelitis corneal por citomegalovirus (CMV) en individuos inmunocompetentes. Se caracteriza por presión intraocular elevada, precipitados queráticos en forma de moneda, precipitados queráticos lineales y pérdida de células endoteliales corneales. El tratamiento se centra en gotas oftálmicas de gel de ganciclovir y valganciclovir oral.
Se explica el concepto, epidemiología, síntomas, criterios diagnósticos y tratamiento (colchicina, ciclosporina, infliximab, adalimumab) de la enfermedad de Behçet según las guías de práctica clínica para uveítis y las pautas de uso de inhibidores del TNF.
Vasculitis de vasos medianos que afecta principalmente a niños, siendo la causa más común de enfermedad cardíaca adquirida en la infancia en países desarrollados. Con frecuencia se asocia con síntomas oculares (conjuntivitis, uveítis anterior), aunque en su mayoría son autolimitados.
Infección multiorgánica causada por espiroquetas del género Borrelia transmitidas por garrapatas. Se divide en tres etapas, y los síntomas oculares van desde conjuntivitis en la primera etapa hasta uveítis, queratitis y parálisis de nervios craneales en las etapas 2 y 3. En Japón, Ixodes persulcatus e Ixodes ovatus son vectores, siendo el norte de Japón (principalmente Hokkaido) la zona endémica. Es una enfermedad infecciosa de clase IV según la Ley de Enfermedades Infecciosas.
Explicación del concepto, síntomas, estadificación, criterios diagnósticos y tratamiento de la enfermedad de Vogt-Koyanagi-Harada (enfermedad de VKH). Es una enfermedad autoinmune contra los melanocitos, y el tratamiento estándar consiste en terapia de pulsos de esteroides combinada con fármacos inmunosupresores. Se describe la evidencia más reciente, incluidos los efectos ahorradores de esteroides de MTX y MMF del ensayo FAST.
Diagnóstico y tratamiento de las complicaciones oculares asociadas a la infección por el virus del dengue. Explica una amplia gama de hallazgos oculares, desde hemorragia subconjuntival, maculopatía por dengue, desprendimiento seroso de retina, uveítis anterior hasta panuveítis.
Complicaciones oftálmicas en supervivientes de la enfermedad por el virus del Ébola (EVE). Diversos síntomas oculares, incluida la uveítis, aparecen durante la fase de recuperación y pueden provocar discapacidad visual a largo plazo.
Enfermedad inflamatoria aguda caracterizada por múltiples manchas blancas discoides a nivel del epitelio pigmentario de la retina en el polo posterior de ambos ojos. Afecta predominantemente a adultos jóvenes de 20 a 30 años, tiende a la resolución espontánea, pero se debe prestar atención a la complicación de vasculitis del sistema nervioso central.
Enfermedad ocular rara y grave en la que la necrosis y el adelgazamiento escleral progresan en un ojo tranquilo sin hiperemia ni dolor, asociada con enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide. Se clasifica como escleritis necrotizante sin inflamación.
La granulomatosis con poliangeítis (GPA) es una vasculitis asociada a ANCA caracterizada por vasculitis granulomatosa necrosante de vasos pequeños a medianos. Puede afectar casi todos los tejidos oculares, incluyendo la órbita, la esclerótica y la córnea, y también causa lesiones en el tracto respiratorio superior, los pulmones y los riñones.
Explicación exhaustiva de los colirios utilizados en el manejo de la uveítis. Indica la selección y precauciones de los esteroides, midriáticos y fármacos hipotensores oculares.
La infiltración ocular leucémica puede ocurrir en la retina, segmento anterior, nervio óptico y órbita. Se encuentran lesiones retinianas en aproximadamente el 70% de todos los pacientes con leucemia. Este artículo explica las manchas de Roth, el seudohipopión, la infiltración del nervio óptico y las complicaciones oculares relacionadas con la EICH, y resume las opciones de tratamiento que incluyen radioterapia, leucaféresis y quimioterapia sistémica.
Infliximab es un anticuerpo monoclonal quimérico murino/humano anti-TNF-α que desempeña un papel importante como tratamiento ahorrador de esteroides para la inflamación ocular no infecciosa refractaria, especialmente la uveítis asociada con la enfermedad de Behçet y la AIJ.
Este artículo explica el mecanismo de acción, indicaciones, administración, efectos secundarios y monitorización de los inhibidores del TNF (infliximab, adalimumab, etanercept), que son agentes biológicos para la uveítis no infecciosa refractaria.
Nueva técnica de administración de fármacos que consiste en inyectar medicamentos directamente en el espacio suprachoroidal (entre la esclerótica y la coroides). Se centra en la inyección suprachoroidal de triamcinolona acetonida, la única aprobada por la FDA para el tratamiento del edema macular asociado a uveítis no infecciosa, explicando el procedimiento, la eficacia y la seguridad.
La iridociclitis heterocrómica de Fuchs (FHI) es una uveítis unilateral caracterizada por la tríada de heterocromía del iris, iridociclitis crónica y catarata. Son característicos los precipitados queráticos estrellados, la atrofia del iris y el signo de Amsler. Los esteroides son ineficaces, por lo que generalmente se recomienda observación. Se ha sugerido una asociación con el virus de la rubéola.
Afección en la que la inflamación de la cámara anterior reaparece después de la cirugía de cataratas al reducir o suspender las gotas oftálmicas de esteroides. El manejo antiinflamatorio posoperatorio adecuado y la adherencia a la medicación son clave para la prevención y el tratamiento.
Uveítis anterior causada por un traumatismo ocular contuso, que produce inflamación del iris y el cuerpo ciliar. Los síntomas principales incluyen dolor ocular, fotofobia y disminución de la visión. El tratamiento consiste en midriáticos y gotas oftálmicas de esteroides. Por lo general, se resuelve en 1 a 2 semanas.
Infección granulomatosa crónica causada por Mycobacterium leprae. El ojo se afecta con frecuencia, y la iridociclitis crónica, las perlas del iris, las lesiones corneales y el lagoftalmos son causas principales de discapacidad visual.
El linfoma intraocular primario (PIOL) es un linfoma intraocular primario que forma lesiones en el vítreo y la retina, y es casi siempre un linfoma difuso de células B grandes. Se sospecha en casos de uveítis resistente al tratamiento con esteroides, y se diagnostica mediante la medición de la relación IL-10/IL-6 y la biopsia vítrea. La inyección intravítrea de metotrexato y la radiación ocular local son los tratamientos estándar.
La coccidioidomicosis (fiebre del valle) es una infección fúngica sistémica causada por el hongo dimórfico Coccidioides. Las manifestaciones oculares son raras, pero cuando hay diseminación pueden causar inflamación intraocular grave. Es endémica en el suroeste de Estados Unidos. La evaluación de los síntomas extraoculares y la terapia antifúngica son el pilar del tratamiento.
Resumen de las complicaciones oculares asociadas con la fiebre mediterránea familiar (FMF). Se describen los diversos síntomas oculares reportados en la FMF, incluyendo epiescleritis, uveítis, vasculitis retiniana y enfermedades oculares relacionadas con amiloidosis, así como su manejo.
Afectación ocular en una enfermedad autoinmune caracterizada por inflamación recurrente del cartílago. Principalmente escleritis, epiescleritis, uveítis anterior y úlceras corneales periféricas. Es importante el diagnóstico diferencial con la enfermedad de Behçet.
El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune que causa inflamación crónica en múltiples órganos, y aproximadamente el 30-50% de los pacientes presentan síntomas oculares. Se manifiesta con diversas lesiones oculares como queratoconjuntivitis seca y retinopatía lúpica, y en casos graves puede provocar deterioro visual.
Descripción general completa de las diversas complicaciones oculares asociadas con la infección por VIH. Abarca la patología, el diagnóstico y el tratamiento de la retinopatía por VIH, la retinitis por citomegalovirus, las infecciones oportunistas, las neoplasias malignas y la uveítis por recuperación inmunitaria (IRU) que aparecen según el recuento de linfocitos T CD4 positivos.
El fármaco inmunomodulador más utilizado para la uveítis no infecciosa. Es un antimetabolito con acción antifolato, utilizado mundialmente como agente de primera línea en la terapia ahorradora de esteroides.
Un fármaco inmunosupresor antimetabolito utilizado para la uveítis no infecciosa. Inhibe selectivamente la IMPDH para suprimir la proliferación de linfocitos y se posiciona como un ahorrador de esteroides con un perfil de efectos secundarios favorable.
Retinitis herpética necrotizante rápidamente progresiva causada por virus del herpes (HSV, VZV). Reportada por primera vez en Japón en 1971 por Urayama et al. como "uveítis tipo Kirisawa", es una emergencia oftalmológica que requiere tratamiento temprano basado en el principio ASAP (terapia antiviral, terapia antiinflamatoria, terapia antitrombótica y prevención del desprendimiento de retina).
Una retinopatía herpética necrotizante causada por el virus varicela-zóster (VVZ) que ocurre en individuos gravemente inmunocomprometidos (p. ej., SIDA, postrasplante de órganos, linfoma maligno). Se caracteriza por lesiones blancas que se extienden rápidamente desde la retina externa y escasa inflamación anterior. Requiere terapia combinada con ganciclovir y foscarnet y tiene un pronóstico extremadamente malo.
La neovascularización coroidea inflamatoria (I-CNV) es una complicación grave de la coriorretinitis y la uveítis posterior, y es la tercera causa más común de CNV después de la degeneración macular asociada a la edad y la miopía patológica. Este artículo explica las estrategias de tratamiento que combinan el control de la inflamación subyacente con inyecciones intravítreas de anti-VEGF, el diagnóstico por imágenes multimodal mediante OCTA e ICGA, y hallazgos característicos como el signo de la horquilla.
Enfermedad autoinmune rara que causa uveítis granulomatosa bilateral tras un traumatismo penetrante o cirugía intraocular en un ojo. El tratamiento principal consiste en la administración sistémica rápida de corticosteroides combinados con inmunosupresores.
Infección filarial causada por el nematodo Onchocerca volvulus. Transmitida por moscas negras, puede causar queratitis, uveítis y coriorretinitis, llevando a la ceguera. Es la segunda causa de ceguera por infección en el mundo.
Infección purulenta grave que se extiende a todas las estructuras del ojo y los tejidos periorbitarios. Es la forma más severa de endoftalmitis y, sin tratamiento rápido, conduce a ceguera o pérdida del ojo.
Inflamación grave que afecta a toda la úvea (iris, cuerpo ciliar y coroides). Puede ser causada por diversas enfermedades como sarcoidosis, enfermedad de Behçet, enfermedad de Vogt-Koyanagi-Harada, sífilis e infecciones. Sin tratamiento adecuado, puede provocar discapacidad visual grave.
Procedimiento invasivo para recolectar humor acuoso con fines diagnósticos en uveítis. Se utiliza para la detección de ADN viral (VHS, VVZ, CMV, Toxoplasma) mediante PCR y análisis de citoquinas (relación IL-10/IL-6 para diferenciar linfoma intraocular). Tiene menor riesgo de complicaciones que la toma de vítreo y puede realizarse de forma ambulatoria.
Enfermedad autoinmunitaria en la que los autoanticuerpos contra la membrana basal conjuntival causan conjuntivitis crónica y cicatrización progresiva. Sin tratamiento, conduce a simbléfaron, opacidad corneal y ceguera.
Una rara zoonosis causada por larvas de la clase Pentastomida que parasitan el ojo. La infección ocurre a través de la ingestión de carne de serpiente en áreas endémicas de África y el Sudeste Asiático, y las larvas invaden la cámara anterior, el vítreo o el espacio subretiniano, causando deterioro visual grave.
Retinitis necrotizante rápidamente progresiva causada por virus del herpes (HSV, VZV, CMV). Es una emergencia oftalmológica que se presenta como necrosis retiniana aguda (ARN) en individuos inmunocompetentes y como necrosis retiniana externa progresiva (PORN) en individuos inmunocomprometidos.
Retinitis necrotizante de todo el espesor de la retina causada por el citomegalovirus (CMV). Es una infección oportunista que ocurre en personas inmunocomprometidas como aquellas con SIDA, después de un trasplante de órgano o en tratamiento con inmunosupresores. Los pilares del tratamiento son la terapia anti-CMV centrada en ganciclovir y la prevención del desprendimiento de retina.
Uveítis posterior crónica bilateral caracterizada por lesiones del fondo de ojo que asemejan marcas de perdigones de escopeta, distribuidas desde el polo posterior hasta el ecuador en ambos ojos. Se ha reportado una fuerte asociación con HLA-A29 en caucásicos, y se requiere terapia inmunomoduladora a largo plazo centrada en micofenolato de mofetilo y adalimumab.
Enfermedad retiniana autoinmune rara en la que los anticuerpos antirretinianos destruyen los fotorreceptores sin asociación con neoplasias malignas. Se caracteriza por pérdida visual progresiva bilateral, ceguera nocturna y fotopsias, con diagnóstico de exclusión y tratamiento inmunosupresor como pilares.
Trastorno agudo de la capa externa de la retina de causa desconocida. Aunque los hallazgos de fondo de ojo son escasos, se presenta de forma aguda con fotopsias y defectos del campo visual. Afecta predominantemente a mujeres jóvenes miopes. Los hallazgos diagnósticos clave son la pérdida de la zona elipsoide en la OCT y la reducción de las amplitudes del ERG multifocal.
El rituximab, un anticuerpo monoclonal anti-CD20, es un agente biológico dirigido a las células B y se utiliza para la uveítis no infecciosa refractaria. Internacionalmente se posiciona como una tercera opción después de adalimumab e infliximab.
La sarcoidosis es una enfermedad granulomatosa sistémica y es la causa más frecuente de uveítis. Se forman granulomas no caseificantes dentro del ojo, presentándose como uveítis anterior, intermedia, posterior o panuveítis. Este artículo proporciona una visión integral del diagnóstico, tratamiento y manejo de complicaciones.
Enfermedad autoinflamatoria monogénica rara causada por una mutación de ganancia de función en el gen NOD2. Se caracteriza por la tríada de dermatitis granulomatosa, artritis y uveítis, y se presenta en la infancia.
Una enfermedad rara que causa desprendimiento exudativo idiopático de la coroides, el cuerpo ciliar y la retina. Se cree que la causa principal es la alteración del drenaje del líquido intraocular debido a anomalías esclerales, y se realizan tratamientos como la ventana escleral y la terapia con esteroides.
Un subtipo raro de sarcoidosis caracterizado por cuatro síntomas principales: uveítis anterior, hinchazón de la glándula parótida, parálisis del nervio facial y fiebre. También conocido como fiebre uveoparotídea, ocurre en el 4–6% de los pacientes con sarcoidosis.
Enfermedad caracterizada por elevación aguda, unilateral y recurrente de la presión intraocular con inflamación leve de la cámara anterior. Reportada por primera vez por Posner y Schlossman en 1948. Fuertemente asociada con infección por CMV, y los ataques recurrentes aumentan el riesgo de glaucoma secundario.
Enfermedad inflamatoria aguda unilateral que afecta típicamente a mujeres jóvenes miopes. La disfunción transitoria de la retina externa y la zona del elipsoide produce manchas gris-blancas que se resuelven espontáneamente en semanas.
El síndrome de Sweet es una enfermedad autoinflamatoria caracterizada por fiebre, neutrofilia y eritema doloroso. Las manifestaciones oculares incluyen conjuntivitis, uveítis y vasculitis retiniana. Los corticosteroides sistémicos son el tratamiento de primera línea.
Complicación postoperatoria de cataratas caracterizada por la tríada de uveítis, glaucoma y hemorragia del segmento anterior, causada por el roce mecánico del lente intraocular (LIO) contra los tejidos intraoculares. El diagnóstico temprano y la intervención quirúrgica son clave para preservar la función visual.
Enfermedad inflamatoria sistémica rara caracterizada por nefritis tubulointersticial aguda y uveítis anterior bilateral. Afecta predominantemente a mujeres adolescentes y se cree que es de mecanismo inmunomediado. El pronóstico renal es generalmente bueno, pero la uveítis tiende a cronificarse y recurrir.
Grupo de enfermedades que presentan inflamación intraocular similar a la uveítis, pero que no son inmunomediadas ni infecciosas. Se dividen en neoplásicas y no neoplásicas, siendo el linfoma intraocular el más frecuente. El diagnóstico diferencial temprano determina la función visual y el pronóstico vital.
Artículo comparativo central que compara sistemáticamente 7 enfermedades (APMPPE, MEWDS, PIC, MFC, Birdshot, coroiditis serpiginosa y AZOOR) por edad, sexo y hallazgos de imagen. Incluye diagrama de flujo de diagnóstico diferencial y tratamiento general.
Las sinequias del iris son una condición en la que el iris se adhiere a estructuras adyacentes debido a la inflamación intraocular, y se clasifican ampliamente en sinequias posteriores y sinequias anteriores periféricas. Son una complicación importante de la uveítis y pueden causar glaucoma secundario y discapacidad visual.
La terapia inmunomoduladora (TIM) para la inflamación ocular es una estrategia terapéutica importante para preservar la visión en uveítis no infecciosa resistente o dependiente de esteroides, con opciones que van desde fármacos convencionales hasta agentes biológicos.
La terapia tópica ocular con corticosteroides incluye cinco vías: gotas, subconjuntival, subtenoniana, intracameral e intravítrea. Es el tratamiento de primera línea para la uveítis y la inflamación postoperatoria, pero se debe tener precaución con el glaucoma y las cataratas inducidos por esteroides, y debe evitarse en la inflamación infecciosa. Este artículo explica sistemáticamente los fármacos, dosis, indicaciones y efectos secundarios para cada vía.
El tocilizumab, un inhibidor del receptor de IL-6, es un agente biológico del que se ha informado eficacia para la uveítis no infecciosa refractaria y el edema macular cistoide uveítico resistentes a los inhibidores del TNF-α. En la uveítis asociada a artritis idiopática juvenil, un estudio de fase II informó cierta respuesta.
Inflamación uveítica parasitaria causada por la invasión intraocular de larvas de Toxocara canis o Toxocara cati. Afecta principalmente a niños y se caracteriza por pérdida de visión unilateral y granulomas retinianos.
Retinocoroiditis causada por la infección intraocular por Toxoplasma gondii. Es la causa más común de uveítis infecciosa y puede presentarse tanto como recurrencia de una infección congénita como por infección adquirida.
Descripción exhaustiva de los tratamientos para la uveítis. Incluye midriáticos, corticosteroides (colirios, inyección local, administración sistémica), terapia inmunomoduladora (antimetabolitos, agentes biológicos) e intervenciones quirúrgicas, junto con la evidencia de los principales ensayos clínicos.
La uveítis anterior aguda (UAA) es la forma más común de uveítis, caracterizada por dolor ocular agudo, enrojecimiento y fotofobia. Está fuertemente asociada con HLA-B27, y el tratamiento local con gotas de esteroides y midriáticos es la base.
Uveítis anterior aguda no granulomatosa, recurrente, que ocurre con frecuencia en personas HLA-B27 positivas. Se asocia frecuentemente con espondiloartropatías como la espondilitis anquilosante y se presenta con dolor ocular agudo, fotofobia y enrojecimiento. Se explica el diagnóstico, tratamiento e indicación de agentes biológicos según las guías de práctica clínica para uveítis.
Uveítis crónica que complica la artritis idiopática juvenil (AIJ). Representa hasta el 47% de las uveítis pediátricas y es una enfermedad ocular refractaria que a menudo progresa asintomáticamente, causando discapacidad visual.
Se explican las complicaciones oculares como uveítis, escleritis y coriorretinopatía asociadas a la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Se centra en la uveítis anterior aguda relacionada con HLA-B27, y los inhibidores del TNF-α pueden controlar simultáneamente la inflamación intestinal y ocular.
Uveítis granulomatosa o no granulomatosa que ocurre en portadores del virus de la leucemia de células T humanas tipo 1 (HTLV-1). Común en Kyushu, Okinawa y el sur de Shikoku, caracterizada por opacidades vítreas en forma de velo y vasculitis retiniana. Responde bien a los esteroides, pero recurre en aproximadamente el 60% de los casos.
Se describen las características clínicas, el diagnóstico y el tratamiento de la uveítis asociada a la psoriasis y la artritis psoriásica. Predomina la uveítis anterior, y se debe tener precaución con el riesgo de nueva aparición o exacerbación al usar inhibidores de IL-17.
Uveítis que se desarrolla después de un tatuaje, acompañada de inflamación granulomatosa en el sitio del tatuaje. Es una enfermedad rara cuya etiología se cree que está relacionada con la sarcoidosis o una reacción de hipersensibilidad retardada a la tinta del tatuaje.
Uveítis asociada a la infección por el virus de la rubéola. Se explica la uveítis adquirida que ocurre durante el curso de la rubéola en adultos, las complicaciones oculares del síndrome de rubéola congénita (cataratas, retinopatía en sal y pimienta) y su asociación con la iritis heterocrómica de Fuchs.
Diagnóstico y tratamiento de la uveítis causada por medicamentos sistémicos y tópicos. Explica las características y el manejo de los agentes causales como rifabutina, bifosfonatos, inhibidores de puntos de control inmunitario, fármacos anti-VEGF, brimonidina y vancomicina.
Visión general de la uveítis causada por virus, bacterias, hongos y parásitos. Artículo integral que explica la clasificación, las estrategias diagnósticas, las indicaciones de la PCR en líquido intraocular y el principio de contraindicación de la monoterapia con esteroides.
La uveítis intermedia es una inflamación intraocular crónica y recurrente que afecta principalmente al vítreo y la retina periférica, e incluye la pars planitis caracterizada por snowballs y snowbanks. Es más común en jóvenes, y el edema macular es la principal causa de disminución de la agudeza visual.
Uveítis anterior causada por la reactivación intraocular del virus del herpes simple (VHS). Es una causa representativa de uveítis anterior unilateral con hipertensión ocular, que representa del 5 al 10% de todas las uveítis.
Uveítis anterior o posterior causada por la reactivación del virus varicela-zóster (VVZ). Ocurre en el 40-60% de los casos de herpes zóster oftálmico (HZO) y se caracteriza por presión intraocular elevada, cronicidad y atrofia iridiana sectorial.
Evento adverso inmunorrelacionado ocular y orbitario causado por inhibidores de puntos de control inmunitario (ICI) utilizados en inmunoterapia contra el cáncer. Se presenta con diversas manifestaciones como ojo seco, uveítis, miositis orbitaria y vasculitis retiniana.
La uveítis causada por la invasión intraocular de cercarias de trematodos (trematode) que habitan en agua dulce, formando granulomas en diversas partes del ojo. Es común en niños y adolescentes de países en desarrollo; el granuloma del cuerpo ciliar puede causar discapacidad visual grave.
Uveitis rara que se desarrolla por mecanismos inmunomediados después de una infección por estreptococo betahemolítico del grupo A. Afecta principalmente a niños y se presenta como uveitis anterior no granulomatosa bilateral.
Inflamación intraocular causada por Treponema pallidum. Conocida como la "gran imitadora", presenta diversos hallazgos oculares y ha aumentado como infección reemergente. Los casos con coinfección por VIH tienden a ser más graves. El tratamiento estándar es la terapia con penicilina en dosis altas, como para neurosífilis.
Uveítis causada por infección intraocular o reacción inmunitaria a Mycobacterium tuberculosis. Presenta tres lesiones principales: flebitis retiniana oclusiva, tuberculosis miliar coroidea y tuberculoma. El tratamiento estándar es la terapia antituberculosa con múltiples fármacos.
Uveítis causada por infección intraocular con Mycobacterium tuberculosis o por una reacción inmunitaria. Presenta un amplio espectro de manifestaciones clínicas y es difícil de diagnosticar y tratar.
Inflamación ocular causada por bifosfonatos, fármacos utilizados para tratar la osteoporosis y las metástasis óseas. Se manifiesta principalmente como uveítis anterior aguda, escleritis e inflamación orbitaria, y ocurre con frecuencia dentro de la primera semana después de la administración intravenosa de ácido zoledrónico.