Los inhibidores de puntos de control inmunitario (ICI) son anticuerpos monoclonales que inhiben las moléculas de punto de check que actúan como freno de los linfocitos T, potenciando la respuesta inmunitaria contra las células cancerosas1). Si bien han revolucionado el tratamiento del cáncer, también provocan eventos adversos relacionados con el sistema inmunitario (irAE), que consisten en inflamación inespecífica en sitios distintos al tumor1).
CTLA-4 regula la activación de células T en los ganglios linfáticos, mientras que PD-1 suprime la respuesta de células T en tejidos periféricos1). La inhibición de estos mecanismos promueve la inmunidad antitumoral, pero también puede desencadenar reacciones autoinmunes. Los ICI son una causa importante de uveítis farmacológica4,5).
La incidencia de irAE ocular es del 1 al 3%1). La inflamación del segmento posterior (retina y coroides) representa aproximadamente del 5 al 20% de todos los irAE oculares, pero es más grave y puede provocar pérdida visual permanente si no se maneja adecuadamente1). Con la expansión de las indicaciones de los ICI, es cada vez más importante la concienciación tanto en oftalmología como en oncología médica.
Q¿Con qué frecuencia ocurren los efectos secundarios oculares de los inhibidores de puntos de control inmunitarios?
A
Los irAE oculares ocurren en general con una frecuencia del 1 al 3%1). Existen diferencias según el tipo de fármaco: aproximadamente 1% con CTLA-4 solo, 0.3-0.6% con PD-1 solo, y se ha reportado un aumento del riesgo de 2 a 3 veces con la combinación de ambos fármacos4). La mayoría son ojo seco o uveítis anterior, pero la inflamación del segmento posterior (5-20% de todos los irAE oculares) puede ser una complicación grave que afecta el pronóstico visual.
Paez-Escamilla M, et al. Challenges in posterior uveitis-tips and tricks for the retina specialist. J Ophthalmic Inflamm Infect. 2023. Figure 1. PMCID: PMC10435440. License: CC BY.
En la fotografía de fondo de ojo se observan lesiones amarillentas y desprendimiento seroso de retina. La fuga múltiple en la angiografía fluoresceínica y el desprendimiento seroso de retina multiloculado en la OCT indican hallazgos inflamatorios posteriores de la uveítis asociada a inhibidores de puntos de control inmunitarios.
En la uveítis, los síntomas principales son enrojecimiento, visión borrosa, fotofobia y dolor ocular. En la inflamación del segmento posterior, aparecen disminución de la agudeza visual, moscas volantes y metamorfopsia1). En la miositis orbitaria, se observan diplopía, ptosis palpebral y proptosis2). En el ojo seco, los síntomas principales son sensación de sequedad y sensación de cuerpo extraño.
Los irAE oculares relacionados con ICI pueden ocurrir en casi todas las áreas del ojo.
Segmento anterior y superficie ocular
Ojo seco (más frecuente): los inhibidores de PD-1/PD-L1 pueden causar una disminución de la secreción lagrimal similar al síndrome de Sjögren.
Uveítis anterior: células inflamatorias en cámara anterior y flare. Representa el 30-40% de todos los irAE oculares. La mayoría de los casos responden a los corticosteroides tópicos7).
Panuveítis similar a VKH: desprendimiento de retina exudativo y edema del disco óptico. Ocurre en el 5-14% de los pacientes con ICI para melanoma1). El mecanismo es una reacción cruzada con células que contienen melanina.
Vasculitis retiniana: fuga vascular, edema macular, oclusión arteriovenosa. 5-10% de los irAE oculares totales4).
Edema macular quístico: ocurre con nivolumab, etc. Confirmado por OCT1).
Órbita
Miositis orbitaria (más frecuente con anti-CTLA-4): tiende a aparecer bilateralmente. La RM muestra aumento de tamaño de los músculos extraoculares y realce con contraste2).
Paniculitis orbitaria: puede extenderse al vértice orbitario y a la fisura orbitaria superior2).
Inflamación similar a la oftalmopatía tiroidea: también aparece en pacientes con función tiroidea normal.
Neurológico
Miastenia gravis ocular: asociada a producción de anticuerpos anti-AChR. Reportada con pembrolizumab9).
Neuritis óptica: el tratamiento temprano con corticosteroides puede preservar la visión8).
El inicio de la inflamación orbitaria varía ampliamente, desde 2 días hasta 2 meses después de la primera dosis2). En casos de combinación con irAE sistémicos (miositis, miocarditis, colitis), se debe tener cuidado con la gravedad.
La causa fundamental de los irAE oculares inducidos por ICI es la inducción de una reacción autoinmune debido a la liberación del punto de control inmunitario de las células T1).
Inhibición de CTLA-4: Libera el freno que controla la activación de las células T, permitiendo también el ataque a tejidos normales1)
Inhibición de PD-1/PD-L1: Rompe directamente el privilegio inmunitario dependiente de PD-L1 en el tejido ocular1)
Combinación de CTLA-4 + PD-1: el riesgo de irAE ocular aumenta de 2 a 3 veces en comparación con la monoterapia4)
Pacientes con melanoma: alto riesgo de panuveítis similar a VKH debido a la reactividad cruzada entre los tejidos oculares que contienen melanina (coroides/EPR) y los antígenos tumorales1, 10)
Ruptura preexistente de la BRB: mayor riesgo en condiciones con ruptura preexistente de la barrera hematorretiniana, como la retinopatía diabética1)
Predisposición genética del huésped: se sugiere la participación de tipos de HLA como HLA-DR157)
Q¿Por qué los inhibidores de puntos de control inmunitario causan inflamación ocular?
A
Los ICI activan los linfocitos T al eliminar los puntos de control inmunitario para atacar el cáncer, pero también alteran el privilegio inmunitario dependiente de PD-L1 en los tejidos oculares1). El mecanismo patológico se clasifica en tres tipos (ver sección 6): ① reacción cruzada entre linfocitos T antitumorales y tejidos oculares que contienen melanina (reacción similar a VKH), ② vasculitis retiniana por efecto espectador, y ③ inflamación mediada por autoanticuerpos, como mecanismos principales.
El diagnóstico de irAE ocular asociado a ICI se basa en la relación temporal entre el uso de ICI y los hallazgos oculares. Se realiza un cribado básico de uveítis, se confirma la relación temporal entre el uso del fármaco sospechoso y la aparición de síntomas, y se excluyen otras causas como principio diagnóstico3).
En la uveítis anterior, es necesario diferenciarla de uveítis infecciosa y no infecciosa. La reacción similar a VKH se asemeja clínicamente a la VKH primaria, pero el antecedente de uso de ICI para melanoma es una pista importante 1, 10). En la miositis orbitaria, se requiere diferenciarla de la oftalmopatía tiroidea, enfermedad relacionada con IgG4 e inflamación orbitaria idiopática2). La retinopatía similar a MAR (melanoma-associated retinopathy) debe diferenciarse del síndrome paraneoplásico1). También se incluyen en la exclusión la uveítis infecciosa y los tumores intraoculares metastásicos (síndrome de enmascaramiento).
El tratamiento se individualiza según el grado CTCAE, en consulta entre el oncólogo médico y el oftalmólogo. En casos graves se considera la interrupción de la ICI, pero dado que el efecto antitumoral está directamente relacionado con la vida, la decisión de suspender o reanudar debe tomarse cuidadosamente por un equipo multidisciplinario.
Complicación con miastenia gravis: considerar plasmaféresis 9)
Inflamación orbitaria: la mayoría mejora con corticosteroides sistémicos, pero algunos casos presentan diplopía residual 2)
Q¿Es necesario suspender el medicamento en la uveítis por ICI?
A
Rara vez es necesario suspender los ICI. En grados 1-2, a menudo se puede continuar con los ICI mientras se maneja con gotas de esteroides o inyecciones locales. En grados ≥3 (disminución de la visión de 2 o más líneas, panuveítis), se debe considerar el uso de esteroides sistémicos y la interrupción de los ICI5). En grado 4, con riesgo de ceguera, la reanudación puede ser difícil. La decisión de suspender o reanudar debe tomarse siempre en consulta con el oncólogo.
Q¿Se pueden reanudar los ICI después de desarrollar uveítis?
A
Después de que la inflamación esté suficientemente controlada (Grado 1 o inferior), se puede considerar la reanudación bajo consulta con el oncólogo. Sin embargo, en irAE oculares graves como la panuveítis similar a VKH, el riesgo de recaída es alto y la decisión de reanudar debe tomarse de forma individual. Después de la reanudación, es necesario un seguimiento oftalmológico estrecho6).
6. Fisiopatología y mecanismo detallado de aparición
El ojo es un órgano con privilegio inmunológico, y los siguientes mecanismos suprimen la inflamación mediada por células T1).
La barrera hematorretiniana (BHR) limita la entrada de células T periféricas al ojo.
Las células del epitelio pigmentario de la retina (EPR) expresan PD-L1 y PD-L2, y convierten las células T en células T reguladoras (Treg).
Las células de Müller y la microglía también expresan PD-L1, suprimiendo la inflamación mediada por células T.
Se mantiene un microambiente inmunosupresor mediado por TGF-β.
Los ICI se dirigen directamente a estos mecanismos de privilegio inmunológico dependientes de PD-1/PD-L1, lo que genera un riesgo de activación de células T intraoculares1).
Tres mecanismos de inflamación del segmento posterior ocular inducida por ICI
Haliyur et al. (2025) clasificaron las irAE oculares posteriores inducidas por ICI en 3 tipos1).
Tipo 1: Reactividad cruzada de células T
Tipo 1a: Las células T antitumorales reaccionan de forma cruzada con tejidos oculares como las células que contienen melanina, provocando una panuveítis similar a VKH. Ocurre en el 5-14% de los pacientes con melanoma1).
Tipo 1b: Las células T de memoria residentes en tejido ocular específico se expanden y activan por ICI, causando retinopatía autoinmune1).
Tipo 2: Vasculitis por espectador
La inflamación sistémica aumentada asociada con el uso de ICI rompe inespecíficamente la barrera hematorretiniana1).
La infiltración de linfocitos plasmocitoides perivasculares por células T CD4+ y la expresión aumentada de moléculas de adhesión causan vasculitis retiniana y oclusión arteriovenosa1).
Tipo 3: mediado por autoanticuerpos
PD-1 también se expresa en células B, y los ICI inducen la expansión de la línea celular B y la producción de autoanticuerpos específicos de tejido a partir de células plasmáticas1).
También participa en la exacerbación de síndromes paraneoplásicos (como la retinopatía similar a MAR)1).
Los hallazgos clínicos no se limitan a un solo mecanismo; varios mecanismos pueden superponerse. La panuveítis similar a VKH (tipo 1a) presenta desprendimiento de retina exudativo e hiperfluorescencia coroidea, y en ocasiones es difícil distinguirla clínicamente de la enfermedad de Harada1).
El inhibidor de CTLA-4 (ipilimumab) es el que causa inflamación orbitaria con mayor frecuencia2). También se han reportado cuadros clínicos similares con inhibidores de PD-1/PD-L12). En la RMN se observa aumento de tamaño y realce de los músculos extraoculares, así como cambios inflamatorios en la grasa orbitaria, con tendencia a presentarse bilateralmente2).
Con la rápida expansión de las indicaciones de los ICI, se prevé que el número de casos de irAE oculares relacionados con ICI aumente en las próximas décadas1).
Los niveles elevados de IL-17 e IL-23 en suero se están investigando como factores predictivos de la reacción similar a VKH7)
Se está investigando la identificación previa de pacientes de alto riesgo mediante tipificación HLA, como HLA-DR15 y HLA-A2
La estratificación del riesgo mediante la combinación de exámenes oftalmológicos basales y biomarcadores séricos antes del tratamiento es un desafío futuro7)
Se ha informado la aplicación del anticuerpo del receptor de IL-6 (tocilizumab) en irAE resistentes a esteroides6)
La combinación de ICI y fármacos anti-VEGF para la terapia de tumores intraoculares también está atrayendo la atención
Es urgente cuantificar la incidencia de irAE y los resultados del tratamiento mediante un registro prospectivo multicéntrico6)
Actualmente, la comprensión de la patología de los irAE del segmento posterior del ojo se basa principalmente en informes de casos y series de casos, y no se han establecido criterios diagnósticos ni guías de tratamiento 1). Es urgente desarrollar protocolos de colaboración entre oncología y oftalmología.
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