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Neurooftalmología

Enfoque básico de la diplopía

La diplopía es una queja frecuente en neurología, neurooftalmología, oftalmología y medicina interna general. Se clasifica ampliamente en diplopía monocular y binocular.

Diplopía Monocular

Definición: Diplopía que no desaparece al cerrar el ojo no afectado, pero desaparece al cerrar el ojo afectado.

Causas principales: Errores refractivos (astigmatismo, queratocono), anomalías de la película lagrimal, cataratas y otras anomalías del globo ocular. Se caracteriza por mejorar con el agujero estenopeico.

Causas raras: Diplopía monocular bilateral por lesiones corticales (extremadamente rara).

Diplopía binocular

Definición: Diplopía que desaparece al cerrar uno de los ojos. Subyace una desalineación ocular.

Causas principales: Parálisis de nervios craneales como parálisis del nervio abducens y del nervio troclear, miastenia gravis, oftalmopatía tiroidea.

Nota: La parálisis del nervio troclear es frecuente; considérela primero en diplopía vertical y torsional.

La pregunta clave para distinguir la diplopía monocular de la binocular es: “¿Al cerrar un ojo, desaparece la visión doble?”

Q Si veo doble incluso con un ojo, ¿no es un problema de ambos ojos?
A

Si la diplopía persiste al cerrar un ojo, es diplopía monocular, a menudo debida a problemas en el ojo abierto (como error refractivo o catarata) más que en el ojo cerrado. Si la diplopía desaparece al cerrar un ojo, es diplopía binocular, lo que sugiere desalineación ocular o problemas de nervios craneales.

2. Principales síntomas y hallazgos clínicos

Sección titulada «2. Principales síntomas y hallazgos clínicos»

La dirección, distancia y patrón de inicio de la diplopía proporcionan pistas diagnósticas.

  • Diplopía horizontal: Sugiere enfermedad del recto medial, recto lateral, unión neuromuscular, nervio oculomotor (NC III) o nervio abducens (NC VI).
  • Diplopía que empeora en la distancia: Típica de parálisis del nervio abducens.
  • Diplopía que empeora en la cercanía: Sugiere parálisis del recto medial o insuficiencia de convergencia.
  • Diplopía vertical: Considere afectación de los músculos extraoculares, unión neuromuscular (miastenia gravis), nervio oculomotor (NC III) o nervio troclear (NC IV).
  • Postura compensatoria de la cabeza: Giro facial, inclinación de la cabeza, elevación/descenso del mentón. Cambios posturales inconscientes para reducir la diplopía.
  • Variación diurna: Empeoramiento al atardecer o con fatiga sugiere miastenia gravis.
  • Dolor: El dolor localizado dentro del globo ocular, detrás del ojo o en la órbita sugiere una lesión orbitaria. El dolor de cabeza sugiere una lesión intracraneal. El dolor en las áreas V1/V2 sugiere una lesión del seno cavernoso u orbitaria. La aparición repentina de un dolor de cabeza intenso (“el peor dolor de cabeza de la vida”) debe hacer sospechar una hemorragia subaracnoidea.
  • Documentación de ptosis y anisocoria: Midriasis + oftalmoplejía + ptosisparálisis del nervio oculomotor. Miosis + ptosis leve → síndrome de Horner.
  • Reflejo pupilar: Reflejo fotomotor directo y consensual, evaluación de RAPD.
  • Evaluación de proptosis: Medición con exoftalmómetro de Hertel.
  • Otras pruebas de nervios craneales: Agudeza visual, visión cromática, campo visual (nervio óptico), sensibilidad facial y reflejo corneal (nervio trigémino), nervio facial, nervio vestibulococlear.
  • Examen de fondo de ojo: Evaluar edema de papila, papiledema y atrofia óptica.
  • Ducción monocular y versión binocular: Verificar posiciones oculares en 9 direcciones de la mirada.
  • Prueba de cobertura: Detección de estrabismo manifiesto.
  • Prueba de cobertura alternante: Detección de estrabismo latente.
  • Prueba de cobertura con prisma: Cuantificación de la desviación.
  • Movimientos de persecución y sacádicos: En parálisis, la velocidad sacádica disminuye. En enfermedad restrictiva, la velocidad se conserva pero hay restricción mecánica.
  • Prueba de ducción forzada: Diferencia entre causas paralíticas y restrictivas.
  • Prueba de varilla de Maddox y doble varilla de Maddox: Cuantificación del patrón de desviación y medición de la ciclodesviación.
  • Fenómeno de ojos de muñeca (reflejo vestíbulo-ocular): Conservado → lesión supranuclear. No superable → lesión internuclear/infranuclear.
  • Prueba del agujero estenopeico para diplopía monocular: Mejoría → error refractivo (astigmatismo, catarata, etc.). Sin mejoría → diplopía monocular cerebral (rara).

Prueba de los 3 pasos de Parks (diplopía vertical)

Sección titulada «Prueba de los 3 pasos de Parks (diplopía vertical)»

Es un método diagnóstico escalonado para identificar el músculo extraocular causante en la diplopía vertical.

  • Paso 1: Qué ojo está en hipertropía en posición primaria.
  • Paso 2: Dirección de la mirada donde empeora la diplopía.
  • Paso 3: Dirección de la inclinación de la cabeza donde empeora la diplopía.
  • Paso 4 (adicional): Medir la ciclotorsión con la doble varilla de Maddox.
  • Paso 5 (adicional): Reconfirmar en decúbito supino cuando se sospeche desviación oblicua.

En la prueba de inclinación cefálica de Bielschowsky, inclinar la cabeza hacia el lado afectado provoca que el ojo afectado se eleve (específico de parálisis del nervio troclear).

En la prueba de Hess con gafas rojo-verde, el patrón más pequeño corresponde al ojo parético, y la dirección más pequeña corresponde a la dirección de acción del músculo parético.

Q ¿Qué es la prueba de 3 pasos de Parks?
A

Es un método diagnóstico escalonado para identificar el músculo causante en la diplopía vertical. Reduce el músculo causante en tres pasos: identificación del ojo hipertrópico en posición primaria, confirmación de la dirección de mirada que empeora la desviación y confirmación de la dirección de inclinación cefálica que empeora la desviación. También se utiliza una versión extendida de 5 pasos que añade medición de ciclotorsión con doble varilla de Maddox y confirmación de desviación oblicua en decúbito supino.

Las causas de la diplopía se clasifican sistemáticamente según el sitio de la lesión en la vía motora ocular.

  • Errores refractivos (astigmatismo, queratocono, anomalías de la película lagrimal, catarata)
  • Enfermedades maculares (membrana epirretiniana, postdesprendimiento de retina): dificultad de fusión por distorsión o desplazamiento foveal
  • Diplopía monocular cerebral: causada por lesiones corticales; bilateral y extremadamente rara

Supranuclear

Parálisis supranuclear progresiva (PSP): Parálisis supranuclear vertical (especialmente la mirada hacia abajo) + sacudidas lentas + inestabilidad postural. Mala respuesta a la levodopa.

Enfermedad de Parkinson: Insuficiencia de convergencia + exotropía que empeora en visión cercana → diplopía horizontal.

Síndrome de Parinaud: Síndrome dorsal del mesencéfalo debido a isquemia, tumor (pinealoma), dilatación ventricular o desmielinización.

Desviación oblicua (skew deviation): Desviación vertical no localizada en un músculo o nervio específico. Causada por lesiones vasculares del tronco encefálico o cerebelo, esclerosis múltiple o tumores. Puede mejorar en decúbito supino.

Síndrome del ojo caído: Degeneración relacionada con la edad de la banda de tejido conectivo SR-LR → desplazamiento inferior del recto lateral → déficit de abducción → endotropía.

Nuclear e internuclear

Lesión del núcleo del motor ocular común: Caracterizada por parálisis unilateral del III par + debilidad bilateral del recto superior + ptosis bilateral.

Lesión del núcleo del IV par: Rara. Parálisis contralateral debido a la decusación.

Lesión del núcleo del VI par: Parálisis de la mirada horizontal ipsilateral. No se puede superar con rotación de la cabeza.

Oftalmoplejía internuclear (OIN): Lentitud de las sacadas de aducción + nistagmo de abducción contralateral. Causada por lesión del MLF.

Síndrome de uno y medio: Lesión del MLF + PPRF o del VI par → solo queda la abducción del ojo contralateral en el plano horizontal.

Síndrome de ocho y medio: Síndrome de uno y medio más trastorno del núcleo del nervio facial. El accidente cerebrovascular es la causa más frecuente.

Infranuclear (parálisis de nervios craneales)

Parálisis del nervio oculomotor: Ptosis, midriasis y parálisis de los músculos extraoculares (recto superior, recto inferior, recto medial, oblicuo inferior). Si se acompaña de dilatación pupilar, sospechar aneurisma de la arteria comunicante posterior y requerir manejo de emergencia. Los casos isquémicos suelen resolverse espontáneamente en 1 a 3 meses.

Parálisis del nervio troclear: Las causas comunes incluyen traumatismo, isquemia microvascular y descompensación congénita. El traumatismo craneal medial, como en accidentes de motocicleta, puede provocar afectación bilateral. Considere bilateralidad si la excyclotorsión es de 10° o más.

Parálisis del nervio abducens: Diplopía horizontal que empeora con la visión de lejos. Un estudio de cohorte coreano reportó etiologías como vascular 56.6%, idiopática 27.2%, neoplásica 5.6% y traumática 4.9% 1). Para trastornos circulatorios periféricos, se realiza observación conservadora durante aproximadamente 6 meses.

Órbita, músculo y unión neuromuscular

Enfermedad tiroidea ocular: El músculo recto inferior es el más afectado, causando limitación de la elevación y diplopía en la mirada hacia arriba. Se presenta como oftalmoplejía restrictiva.

Miastenia gravis: Imita cualquier patrón de parálisis de los músculos oculares sin dolor, pupilas normales y sin proptosis. Afecta con frecuencia primero al recto medial, luego al recto superior. Presenta variación diurna.

Lesiones del seno cavernoso: Combinación de PC III/IV/V1/V2/VI + síndrome de Horner. La afectación del nervio óptico se presenta como síndrome del vértice orbitario. El síndrome de Tolosa-Hunt responde a los esteroides (prednisona 50–60 mg/día).

Tumor metastásico orbitario: Raro pero requiere atención para evitar pasar por alto. Entre 19 casos de metástasis orbitaria de cáncer de páncreas, la diplopía/trastorno de la motilidad ocular fue el síntoma más frecuente (81.8%), y en el 66.7% de los casos, la metástasis orbitaria precedió a la identificación del tumor primario6).

Las causas infecciosas incluyen absceso cerebral (un varón de 63 años con diplopía intermitente por Prevotella oris 7)) y síndrome de Gradenigo (apicitis petrosa). La tríada del síndrome de Gradenigo es otorrea, dolor facial profundo (primera rama del nervio trigémino) y parálisis del nervio abducens, que ocurre como complicación de la otitis media crónica. En un caso causado por Candida tropicalis resistente a fluconazol, la diplopía desapareció en un mes con terapia antifúngica adecuada 8).

Q Si la visión doble aparece repentinamente, ¿debo acudir a urgencias?
A

La parálisis del nervio oculomotor con midriasis puede deberse a la compresión por un aneurisma de la arteria comunicante posterior; se necesita una imagen urgente (ARM) para prevenir una hemorragia subaracnoidea por rotura. La diplopía con cefalea intensa de inicio súbito también sugiere una hemorragia subaracnoidea y requiere evaluación inmediata.

Una anamnesis sistemática conduce directamente a reducir las causas.

  • Monocular o binocular: “¿Cerrar un ojo alivia la visión doble?”
  • Dirección de la diplopía: Desviación horizontal, vertical u oblicua
  • Cambio con la distancia: Empeora en lejos o cerca
  • Dirección de la mirada que empeora más los síntomas
  • Presencia de posición compensatoria de la cabeza / antecedentes de estrabismo congénito
  • Naturaleza y localización del dolor
  • Forma de inicio: repentino/gradual
  • Curso: fluctuante/progresivo
  • Síntomas neurológicos asociados (entumecimiento, dificultad para tragar, disartria, etc.)

A continuación se describen el propósito y las características de los principales métodos de examen.

Nombre del examenPropósitoCaracterísticas
Prueba de 3 pasos de ParksIdentificar el músculo causante en la diplopía verticalReducción sistemática en 3 a 5 pasos
Prueba de Hess rojo-verdeIdentificación del músculo/ojo paréticoEl lado del patrón más pequeño es el ojo parético
Prueba de ducción forzadaDiferenciación entre parálisis y restricciónEn la restricción hay sensación de resistencia

Otras pruebas principales son las siguientes.

  • Pruebas de imagen: RM/ARM craneal (para buscar lesiones en el tronco encefálico, seno cavernoso y órbita; en la parálisis del nervio oculomotor, se prioriza descartar un aneurisma). TC/RM orbitaria (para evaluar oftalmopatía tiroidea, tumores y fracturas).
  • Pruebas de autoanticuerpos: Anticuerpo contra el receptor de acetilcolina (miastenia gravis), anticuerpos relacionados con la tiroides.
  • Prueba de Tensilon y prueba de hielo: Para diferenciar miastenia gravis. La prueba de hielo consiste en aplicar una bolsa de hielo durante 5 minutos con los ojos cerrados para verificar si mejora la ptosis.

Diferenciación entre lesiones supranucleares e infranucleares

Sección titulada «Diferenciación entre lesiones supranucleares e infranucleares»

El fenómeno de ojos de muñeca (reflejo vestíbulo-ocular) es útil para la diferenciación. VOR preservado → lesión supranuclear. No se puede superar → lesión internuclear/infranuclear.

El tratamiento de la enfermedad subyacente es la máxima prioridad.

  • Aneurisma/tumor cerebral: Manejo neuroquirúrgico.
  • Síndrome de Tolosa-Hunt: Esteroides (prednisona 50-60 mg/día durante 3 días, luego reducción gradual). La respuesta a esteroides tiene valor diagnóstico.
  • Parálisis del nervio craneal isquémica: Tratamiento conservador con complejo vitamínico B y fármacos que mejoran la circulación durante 1-3 meses. La mejoría espontánea es frecuente.

Terapia sintomática (reducción de la diplopía)

Sección titulada «Terapia sintomática (reducción de la diplopía)»

Se realiza de forma concomitante con el tratamiento causal.

  • Gafas de prisma: Eficaces para mejorar la diplopía por desviación ocular leve. Se suelen usar prismas de Fresnel.
  • Oclusión (parche ocular): Medida temporal cuando la visión binocular es difícil.
  • Inyección de toxina botulínica: Previene la contractura del músculo antagonista en la etapa temprana. En casos leves, puede evitar la cirugía.

El estrabismo paralítico adquirido tiende a la curación espontánea, por lo que generalmente se realiza tratamiento conservador durante 6 meses; si no hay mejoría, se considera cirugía.

Las indicaciones quirúrgicas para la parálisis del nervio abducens son las siguientes:

Grado de parálisisRango de movimiento ocularProcedimiento recomendado
Leve a moderadoAbducción parcialmente conservadaResección-retroinserción de músculos horizontales
GraveNo cruza la línea mediaTransposición de los rectos verticales
GraveNo cruza la línea mediaTransposición completa de los rectos verticales (mínimamente invasiva)

En la oftalmopatía tiroidea, la cirugía está contraindicada durante la fase inflamatoria de los músculos extraoculares. La cirugía debe realizarse después de esperar al menos 6 meses tras la estabilización de la posición ocular y al menos 3 meses después de la descompresión orbitaria.

Q ¿Puede la visión doble resolverse por sí sola?
A

La parálisis del nervio craneal isquémica (causada por microangiopatía relacionada con diabetes o hipertensión) a menudo se resuelve espontáneamente en 1 a 3 meses. Un estudio de cohorte coreano sobre parálisis del nervio abducens también recomienda observación conservadora en casos de trastorno circulatorio periférico 1). Sin embargo, si no hay mejoría después de 6 meses, se debe considerar la cirugía.

6. Fisiopatología y mecanismo detallado de inicio

Sección titulada «6. Fisiopatología y mecanismo detallado de inicio»

La vía oculomotora eferente se clasifica en cuatro niveles.

  • Supranuclear: Señales de la corteza cerebral, ganglios basales, cerebelo y tronco encefálico superior.
  • Nuclear: Núcleo oculomotor, núcleo troclear y núcleo abducens.
  • Internuclear: comunicación internuclear a través del fascículo longitudinal medial (MLF).
  • Infranuclear: nervio periférico, unión neuromuscular y músculos extraoculares.

Correspondencia entre regiones del tronco encefálico y diplopía

Sección titulada «Correspondencia entre regiones del tronco encefálico y diplopía»
  • Lesión del mesencéfalo → diplopía vertical.
  • Lesión pontina → diplopía horizontal.
  • Lesión del pedúnculo cerebeloso → movimientos oculares anormales y nistagmo → diplopía y visión borrosa.

El núcleo intersticial rostral del fascículo longitudinal medial (riMLF), el núcleo intersticial de Cajal (INC) y la comisura posterior (PC) participan en el control de la mirada vertical.

Se producen autoanticuerpos contra los receptores de acetilcolina en la membrana postsináptica de la unión neuromuscular. Afectan con frecuencia a los músculos extraoculares, que tienen un alto metabolismo y son propensos a la fatiga, siendo el recto medial el más afectado, seguido del recto superior. Es característica la variación diurna (empeoramiento por la tarde o después de la fatiga).

Diferencias fisiopatológicas entre parálisis y restricción

Sección titulada «Diferencias fisiopatológicas entre parálisis y restricción»
  • Paralítica: La velocidad de los movimientos sacádicos disminuye. La diplopía empeora en la dirección de acción del músculo paralizado.
  • Restrictiva: La velocidad de los movimientos sacádicos se conserva pero existe una limitación mecánica. La diplopía empeora al mirar en dirección opuesta al músculo restringido. En la oftalmopatía tiroidea, puede observarse un aumento transitorio de la presión intraocular al mirar en dirección opuesta a la restricción.

Diagnóstico diferencial de la desviación oblicua (skew deviation)

Sección titulada «Diagnóstico diferencial de la desviación oblicua (skew deviation)»

La desviación oblicua es causada por una anomalía del reflejo vestíbulo-ocular. En la reacción de inclinación ocular (OTR), el ojo hipertópico intorsiona (en la parálisis del nervio troclear, extorsiona). La desviación puede disminuir en decúbito supino.

La fusión motora (motor fusion) es la capacidad de corregir la alineación ocular, mientras que la fusión sensorial (sensory fusion) es la capacidad de percibir dos imágenes separadas de ambos ojos como una sola imagen. La amplitud de fusión ciclofusional es más amplia que la amplitud de fusión vertical (en adultos) 5).

En una revisión sistemática de 92 casos de schwannoma del nervio troclear, 4 de 10 pacientes sin diplopía preoperatoria no desarrollaron diplopía postoperatoria a pesar de la sección intraoperatoria del nervio troclear 5). Se especula que la fusión motora y sensorial se adquirieron durante el lento crecimiento del tumor, lo que permitió evitar la diplopía incluso después de la cirugía.


7. Investigación más reciente y perspectivas futuras (Informes en fase de investigación)

Sección titulada «7. Investigación más reciente y perspectivas futuras (Informes en fase de investigación)»

Se ha reportado parálisis aislada del nervio abducens asociada con la infección por COVID-19. Un resumen de 11 casos previos mostró una mediana de edad de 44 años (rango 32–71), mediana de tiempo desde el inicio hasta la diplopía de 4 días (rango 3–27), afectación bilateral en el 45.5%, recuperación espontánea sin tratamiento en el 63.6%, y todos los casos negativos para anticuerpos anti-GQ1b 1). Es importante diferenciarlo del síndrome de Miller Fisher (SMF); en el SMF, los síntomas neurológicos aparecen aproximadamente 8 días después del inicio y los anticuerpos anti-GQ1b son positivos en aproximadamente el 90% de los casos.

Ben-David et al. (2022) reportaron un caso de un hombre de 44 años 2). La limitación de la abducción izquierda apareció 2 días después del inicio de COVID-19. Los hallazgos de laboratorio mostraron linfopenia (1.28×10⁹/L), PCR elevada (92 mg/L) y dímero D elevado (1.3 μg/mL). La diplopía se resolvió espontáneamente 5 días después del ingreso.

Kubota et al. (2022) reportaron un caso de un hombre japonés de 25 años 1). Al día siguiente del inicio de COVID-19 apareció limitación de la abducción izquierda. LCR con proteínas 55 mg/dL (disociación albúmino-citológica), anticuerpos anti-GQ1b negativos, RM cerebral normal. Se recuperó sin tratamiento.

También se ha reportado síndrome de Miller Fisher tras la vacunación contra COVID-19. Un hombre de 53 años presentó diplopía, ataxia y parálisis ascendente progresiva 8 días después de la vacuna Sinovac. LCR con proteínas 85 mg/dL (disociación albúmino-citológica), estudios de conducción nerviosa mostraron bloqueo de conducción. Se recuperó completamente tras 10 semanas de tratamiento conservador 3). Los 4 casos en la literatura presentaron diplopía y oftalmoplejía, con inicio 14–18 días después de la vacunación.

Epilepsia asociada a anticuerpos anti-GAD65 y diplopía

Sección titulada «Epilepsia asociada a anticuerpos anti-GAD65 y diplopía»

Se han reportado dos casos de diplopía que complican la epilepsia asociada a anticuerpos anti-ácido glutámico descarboxilasa 65 (GAD65) 4).

Chen et al. (2025) reportaron dos casos: una mujer de 35 años (anticuerpos anti-GAD 1:100) y una mujer de 25 años (anticuerpos anti-GAD 1:10) 4). Ambas desarrollaron diplopía y nistagmo después de la epilepsia. En el primer caso, la diplopía se resolvió con esteroides más micofenolato de mofetilo. En el segundo caso, la inestabilidad de la marcha persistió después de IVIG. Los autores sugieren que la diplopía y el nistagmo pueden ser síntomas prodrómicos de ataxia cerebelosa. Alrededor del 25% de los pacientes con ataxia asociada a anticuerpos anti-GAD65 experimentan mareos antes del inicio de los síntomas.

Diplopía postoperatoria y compensación fusional tras cirugía de schwannoma troclear

Sección titulada «Diplopía postoperatoria y compensación fusional tras cirugía de schwannoma troclear»

Fujiwara et al. (2021) realizaron una revisión sistemática de 92 casos de schwannoma troclear 5). Al analizar 10 casos sin diplopía preoperatoria que se sometieron a resección total, se encontró que 4 casos no desarrollaron diplopía postoperatoria a pesar de la sección intraoperatoria del nervio troclear. Se cree que esto se debe a la adquisición de fusión motora y sensorial durante el lento crecimiento del tumor, siendo la fusión sensorial particularmente importante para la desviación ciclotorsional.


  1. Kubota T, Sugeno N, Sano H, et al. The Immediate Onset of Isolated and Unilateral Abducens Nerve Palsy Associated with COVID-19 Infection: A Case Report and Literature Review. Intern Med. 2022;61:1761-1765.
  2. Ben-David GS, Halachmi-Eyal O, Shyriaiev H, et al. Diplopia from abducens nerve paresis as a presenting symptom of COVID-19: a case report and review of literature. Arq Bras Oftalmol. 2022;85(2):182-185.
  3. Siddiqi AR, Khan T, Tahir MJ, et al. Miller Fisher syndrome after COVID-19 vaccination: Case report and review of literature. Medicine. 2022;101(20):e29333.
  4. Chen B, Shi Y, Guo J, et al. Glutamic Acid Decarboxylase 65 Antibody-associated Epilepsy and Diplopia: Two Case Reports with Literature Review. Cerebellum. 2025;24:9.
  5. Fujiwara E, Adachi K, Tateyama S, et al. Frequency of Diplopia after Intraoperative Nerve Disturbance in Trochlear Nerve Schwannoma: A Case Report and Systematic Review. Neurol Med Chir (Tokyo). 2021;61:591-597.
  6. Yokoyama T, Vaidya A, Kakizaki H, et al. Orbital metastasis as the primary manifestation of pancreatic carcinoma: a case report and literature review. BMC Ophthalmol. 2022;22:116.
  7. Li C, Lv C, Yu M, et al. A case report of a brain abscess due to Prevotella oris and a review of the literature. BMC Infect Dis. 2023;23:633.
  8. Jin L, Liu S, Tan S, et al. Petrositis caused by fluconazole-resistant candida: case report and literature review. BMC Infect Dis. 2022;22:649.

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