La lisencefalia es una malformación cerebral congénita en la que la formación de las circunvoluciones cerebrales se ve afectada debido a trastornos de la migración neuronal fetal. El término proviene del griego “lissos” (liso) y “encephalus” (cerebro). Se caracteriza por la ausencia de circunvoluciones (agiria) o circunvoluciones anchas (paquigiria).
La lisencefalia es principalmente un trastorno genético. Las infecciones virales durante el primer trimestre del embarazo y la insuficiencia del flujo sanguíneo cerebral fetal también pueden ser causas. Los síntomas sistémicos incluyen con frecuencia microcefalia, epilepsia, anomalías faciales, malformaciones de extremidades, retraso del crecimiento y retraso del desarrollo psicomotor.
Las anomalías oculares se observan en todos los tipos de lisencefalia, pero el tipo 2 (adoquín) presenta hallazgos más graves y diversos. Este artículo resume los hallazgos oculares según el tipo de enfermedad.
Q¿Qué tan rara es la lisencefalia?
A
La lisencefalia es una enfermedad rara, y los informes de su prevalencia exacta son limitados. También hay pocos estudios que investiguen sistemáticamente la incidencia de hallazgos oculares. Con la difusión de las pruebas genéticas, el número de casos diagnosticados está aumentando.
La mayoría de las anomalías oculares asociadas con la lisencefalia son congénitas y se detectan en la infancia. Debido al retraso psicomotor severo, es difícil que los niños afectados informen los síntomas por sí mismos.
Los síntomas que los cuidadores pueden notar fácilmente incluyen los siguientes.
En el tipo 2, estos hallazgos suelen presentarse combinados. La hipoplasia del nervio óptico es un hallazgo común que se observa con alta frecuencia tanto en el tipo 1 como en el tipo 2. Un estudio retrospectivo de 20 pacientes con lisencefalia informó que se encontró alguna anomalía oftalmológica en aproximadamente el 67% del tipo 1 y en el 100% del tipo 2 [1].
Q¿Por qué difiere la gravedad de los hallazgos oculares entre el tipo 1 y el tipo 2?
A
El tipo 1 es causado por una migración insuficiente de neuronas y refleja principalmente daño en la corteza cerebral. El tipo 2 es causado por una migración excesiva de neuronas y afecta ampliamente no solo al cerebro sino también al desarrollo del ojo, presentando diversos hallazgos desde el segmento anterior hasta el posterior.
La lisencefalia es causada principalmente por mutaciones genéticas. Se clasifica ampliamente en tipo 1 y tipo 2 según el fenotipo, pero con los avances en el análisis genético, la clasificación por gen causante se considera más precisa.
Mutación del gen LIS1: El gen causante más representativo. Asociado con lisencefalia tipo 1 aislada.
Síndrome de Miller-Dieker: Un síndrome de genes contiguos causado por una microdeleción del cromosoma 17p13.3 que incluye LIS1. Presenta anomalías faciales características.
Mutación TUBA1A: Trastorno autosómico dominante causado por mutaciones de novo en la tubulina alfa-A, que provoca diversas malformaciones cerebrales, incluida la lisencefalia. Se han reportado casos con hallazgos oculares similares al tipo 2.
El diagnóstico de lisencefalia se confirma mediante imágenes cerebrales. La evaluación oftalmológica debe realizarse de forma temprana como parte del manejo sistémico.
RM: La prueba más importante para detectar agiria, paquigiria y apariencia empedrada. También evalúa malformaciones cerebelosas, ventriculomegalia y encefalocele.
Análisis genético: Identifica mutaciones en genes relacionados como LIS1, fukutina y TUBA1A. Esencial para el diagnóstico definitivo y la predicción del pronóstico.
Electrorretinograma (ERG): Evaluación objetiva de la función retiniana. También es útil para el diagnóstico diferencial del nistagmo por defecto sensorial.
No existe un tratamiento curativo para la lisencefalia en sí misma. Para las anomalías oftálmicas, se realiza un tratamiento sintomático según los hallazgos individuales.
El estrabismo se observa con frecuencia en niños con retraso en el desarrollo. Se considera cirugía cuando la agudeza visual mejora al nivel de fijación y seguimiento, y el ángulo de estrabismo se estabiliza. Por razones psicosociales, también se puede realizar cirugía en casos de mala agudeza visual.
La epilepsia se asocia frecuentemente con la lisencefalia. La selección adecuada de fármacos antiepilépticos es fundamental para el manejo sistémico. En el tipo Fukuyama, se ha reportado que la terapia con esteroides mejora la función motora en la etapa progresiva.
Q¿Se puede esperar una mejora de la visión?
A
Muchas anomalías oculares en la lisencefalia son congénitas y estructurales, por lo que una mejora significativa de la visión suele ser difícil. Sin embargo, la corrección refractiva, la cirugía de estrabismo y el manejo del glaucoma pueden maximizar la función visual residual. El apoyo visual temprano y la rehabilitación son importantes.
La patología fundamental de la lisencefalia es la alteración de la migración neuronal. Durante el desarrollo cerebral, las células progenitoras neurales migran desde la zona ventricular hacia la superficie cortical. La interrupción de esta migración impide la formación normal de circunvoluciones.
Tipo 1 (de migración insuficiente): Las neuronas no pueden alcanzar la superficie cortical, formando una corteza gruesa de 4 capas. El producto del gen LIS1 participa en la regulación de la dinámica de los microtúbulos, y las mutaciones inhiben la migración celular.
Tipo 2 (de migración excesiva): Las neuronas migran excesivamente más allá de la membrana basal, dando lugar a una apariencia irregular de adoquín en la superficie cerebral. La glicosilación anormal de la membrana basal (distroglucanopatía) es la causa principal.
El WWS es el más grave de los tres CMD relacionados. Se asocia con malformación cerebelosa, encefalocele occipital, hidrocefalia congénita y discapacidad intelectual grave. También se han reportado labio/paladar hendido, criptorquidia y atresia anal. La frecuencia de anomalías oculares es extremadamente alta.
Una encuesta de 40 casos reportó las siguientes frecuencias.
Clásicamente es común en la población finlandesa. Se presenta con hipotonía neonatal, debilidad muscular de moderada a grave, discapacidad intelectual grave y epilepsia. El fenotipo sistémico varía mucho entre individuos.
Los hallazgos oftalmológicos incluyen catarata juvenil, miopía progresiva, desprendimiento de retina, atrofia retiniana, hipoplasia y atrofia del nervio óptico, estrabismo y glaucoma congénito. En un estudio de 20 pacientes finlandeses, se observó el llamado “VEP gigante” (amplitud gigante) en los potenciales evocados visuales (VEP) en aproximadamente el 75%, junto con lesiones cerebrales que reflejan la corteza en empedrado, y se considera de alto valor diagnóstico [4].
Es causado por una microdeleción de 17p13.3 que incluye la mutación LIS1. Se presenta con discapacidad intelectual y rasgos faciales característicos (microcefalia, frente alta, hundimiento bitemporal, filtrum largo, micrognatia). Pueden asociarse cardiopatía congénita y onfalocele. Los hallazgos oftalmológicos incluyen microcórnea y ptosis. Además, se ha descrito retinopatía periférica proliferativa (PPR) similar a la ROP en niños con síndrome de Miller-Dieker, y se han reportado casos que requieren fotocoagulación con láser o vitrectomía con preservación del cristalino. Incluso en la lisencefalia tipo 1, se recomienda realizar un examen detallado del fondo de ojo temprano en casos diagnosticados definitivamente con síndrome de Miller-Dieker [6].
La tubulinopatía relacionada con TUBA1A es un trastorno autosómico dominante. Las mutaciones de novo causan malformaciones cerebrales que incluyen lisencefalia, microcefalia, retraso del desarrollo y epilepsia.
Los informes de casos han identificado persistencia del vítreo primario (PFV) bilateral, hipoplasia del nervio óptico, hemorragia vítrea y áreas retinianas avasculares periféricas en niños con mutaciones en TUBA1A. Estos hallazgos se superponen con las características oftálmicas de la lisencefalia tipo 2, y se recomienda una evaluación oftalmológica completa que incluya angiografía con fluoresceína en los niños afectados [5].
Q¿Cuál es la enfermedad relacionada con lisencefalia más común en Japón?
A
La distrofia muscular congénita de Fukuyama (FCMD) es conocida como un tipo común en la población japonesa. Es causada por mutaciones en el gen de la fukutina y se clasifica como lisencefalia tipo 2. Aunque es más leve que el WWS, puede presentar hallazgos oculares, por lo que se recomiendan exámenes oftalmológicos regulares.
7. Investigación más reciente y perspectivas futuras
Con la generalización de los secuenciadores de próxima generación (NGS) y el análisis del exoma, se está acelerando la identificación de los genes causantes de la lisencefalia. Además de la clasificación fenotípica tradicional, se está haciendo posible una clasificación más precisa basada en el genotipo. Se espera que esto mejore la precisión de la predicción de riesgos de complicaciones oftálmicas y la evaluación del pronóstico.
Mecanismos moleculares de los trastornos de migración neuronal
Se está aclarando la asociación entre las mutaciones en los grupos de genes de tubulina (TUBA1A, TUBB3, TUBB2B, etc.) y las malformaciones de la corteza cerebral y las anomalías del movimiento ocular. Estos hallazgos pueden servir como base para el desarrollo futuro de terapias dirigidas moleculares.
Se está estudiando la efectividad de los programas de intervención visual temprana para niños con lisencefalia complicada con discapacidad visual cortical (CVI). Los enfoques que maximizan la función visual residual, como los ajustes ambientales y el uso de dispositivos con retroiluminación, están atrayendo la atención. La CVI es la causa más común de discapacidad visual infantil en los países desarrollados, y muchos casos presentan malformaciones corticales subyacentes (lisencefalia, paquigiria, polimicrogiria, etc.). El establecimiento de métodos de evaluación estandarizados y la acumulación de ensayos controlados aleatorizados son desafíos futuros [7].
Nabi NU, Mezer E, Blaser SI, Levin AV, Buncic JR. Ocular findings in lissencephaly. J AAPOS. 2003;7(3):178-184. PMID: 12825057
Gerding H, Gullotta F, Kuchelmeister K, Busse H. Ocular findings in Walker-Warburg syndrome. Childs Nerv Syst. 1993;9(7):418-420. PMID: 8306359
Hino N, Kobayashi M, Shibata N, Yamamoto T, Saito K, Osawa M. Clinicopathological study on eyes from cases of Fukuyama type congenital muscular dystrophy. Brain Dev. 2001;23(2):97-107. PMID: 11248458
Santavuori P, Valanne L, Autti T, Haltia M, Pihko H, Sainio K. Muscle-eye-brain disease: clinical features, visual evoked potentials and brain imaging in 20 patients. Eur J Paediatr Neurol. 1998;2(1):41-47. PMID: 10726845
Ramirez DA, Anninger WV, Scoles D. Optic Nerve Hypoplasia and Bilateral Persistent Fetal Vasculature Due to TUBA1A Tubulinopathy. Retin Cases Brief Rep. 2025;19(2):264-266. PMID: 38109746
Shoukfeh O, Richards AB, Prouty LA, Hinrichsen J, Spencer WR, Langford MP. Case Report of Proliferative Peripheral Retinopathy in Two Familial Lissencephaly Infants with Miller-Dieker Syndrome. J Pediatr Genet. 2018;7(2):86-91. PMID: 29707411
Chang MY, Borchert MS. Advances in the evaluation and management of cortical/cerebral visual impairment in children. Surv Ophthalmol. 2020;65(6):708-724. PMID: 32199940
Copia el texto del artículo y pégalo en el asistente de IA que prefieras.
Artículo copiado al portapapeles
Abre un asistente de IA abajo y pega el texto copiado en el chat.