La poliarteritis nudosa (PAN) es una vasculitis necrosante sistémica que afecta principalmente a las arterias de tamaño mediano. Provoca inflamación en todas las capas de la pared arterial e infiltración de células inflamatorias perivasculares, lo que lleva a necrosis fibrinoide.
La incidencia es de 0,7 por 100.000 personas-año en casos confirmados por biopsia, y la prevalencia es de 6,3 por 100.000, lo que la convierte en una enfermedad rara. Un informe de una población multiétnica en Francia encontró una prevalencia de 33 por millón y una incidencia de 0 a 1,6 por año 1). Generalmente ocurre entre los 40 y 60 años, con un ligero predominio masculino (proporción hombre:mujer 1,5:1) 1).
Entre los síntomas sistémicos, los neurológicos son frecuentes, ocurriendo en el 79% de 348 casos en Pagnoux 2010 1). La afectación ocular ocurre en el 9–20% de los casos, presentando diversos signos neurooftalmológicos como vasculitis coroidea, oclusión vascular retiniana, neuropatía óptica isquémica y parálisis de nervios craneales. Una característica de esta enfermedad es que la afectación pulmonar generalmente está ausente.
Existe una asociación con el virus de la hepatitis B (VHB); actualmente, la PAN relacionada con VHB representa el 7–10% de todos los casos. Antes del uso generalizado de la vacuna contra el VHB, representaba el 36%, pero disminuyó después de que la vacunación se volvió común.
Q¿Con qué frecuencia afecta la PAN a los ojos?
A
La afectación ocular ocurre en el 10–20% de los pacientes. La vasculitis coroidea es el hallazgo ocular más común, y la isquemia aguda multifocal de la capa coriocapilar sugiere fuertemente vasculitis. La frecuencia de afectación es aún mayor si se incluyen los hallazgos neurooftálmicos (p. ej., parálisis de nervios craneales, hemianopsia homónima).
Imagen que muestra manifestaciones oculares de PAN
Kristian A Vazquez-Romo, Adrian Rodriguez-Hernandez, Jose A Paczka et al. Optic Neuropathy Secondary to Polyarteritis Nodosa, Case Report, and Diagnostic Challenges. Frontiers in Neurology. 2017 Sep 20; 8:490. Figure 1. PMCID: PMC5611380. License: CC BY.
Leyenda que describe la imagen de hallazgos oculares de PAN
Los síntomas constitucionales suelen preceder a la presentación inicial.
Fiebre, pérdida de peso, malestar general: Frecuentes al inicio de la PAN; la fiebre ≥38°C puede persistir más de 2 semanas.
Mialgia, artralgia: Se observan en más de la mitad de los pacientes.
Dolor testicular: Un síntoma que sugiere fuertemente PAN, presente en aproximadamente el 20% de los casos5).
Neuropatía periférica: Presente en el 50–75% de los casos, percibida como entumecimiento o debilidad en las extremidades.
Los síntomas oculares son los siguientes.
Disminución de la agudeza visual: Varía desde una pérdida aguda debida a neuropatía óptica isquémica u oclusión vascular retiniana hasta formas crónicas.
Alteración visual transitoria: Causada por isquemia transitoria de los vasos retinianos.
Anomalías del campo visual: Defectos del campo visual como hemianopsia homónima, según la localización de la vasculitis del sistema nervioso central (SNC).
La fisiopatología de la PAN no se comprende completamente. Se sospecha la participación de una predisposición genética desencadenada por estímulos ambientales.
La patología básica consiste en el depósito de complejos inmunes en la pared de las arterias medianas, lo que provoca necrosis. Se produce necrosis fibrinoide en arterias pequeñas y medianas.
Los principales factores de riesgo y factores relacionados son los siguientes.
Infección por VHB: Fuerte asociación con PAN, a menudo se desarrolla dentro de los 6 meses posteriores a la infección. El mecanismo implica depósito de complejos inmunes séricos y consumo de complemento. Después de la difusión de la vacuna contra el VHB, la PAN asociada al VHB disminuyó del 36% en la década de 1970 al 7%.
Infección por VHC: Aunque no es tan fuerte como el VHB, se ha reportado una asociación.
Mutación CECR1 (DADA2): Causa deficiencia de adenosina desaminasa 2 (ADA2), con inicio más temprano (generalmente antes de los 10 años) y mayor frecuencia de accidente cerebrovascular.
Fármacos: El uso prolongado de minociclina durante más de 3 años se ha asociado con PAN renal. En algunos casos, los aneurismas desaparecieron solo con la suspensión del fármaco 3).
Vacuna de ARNm contra la COVID-19: Se han reportado 4 casos de inicio entre 7 y 28 días después de la vacunación 5).
Otros: También se han reportado asociaciones con parvovirus B19, CMV, VEB, infección por VIH, leucemia de células pilosas y síndrome VEXAS 1).
Según los criterios del Grupo de Investigación sobre Vasculitis Intratable del Ministerio de Salud y Bienestar (1998), se considera un caso definitivo cuando se presentan al menos 2 de los siguientes 10 síntomas principales, junto con hallazgos angiográficos o patológicos de vasculitis.
Fiebre (38°C o más durante 2 semanas o más) y pérdida de peso (6 kg o más en 6 meses)
Hipertensión
Insuficiencia renal progresiva
Infarto cerebral (hemorragia)
Cardiopatía isquémica, pericarditis o insuficiencia cardíaca
Pleuritis
Hemorragia gastrointestinal u obstrucción intestinal
ANCA: La PAN clásica suele ser negativa. El 10% puede ser MPO-ANCA positivo, pero los casos positivos deben considerar poliangeítis microscópica (MPA). Un ANCA alto reduce significativamente la probabilidad de PAN.
Pruebas virales: Verificar serología de VHB, VHC y VIH.
IL-6: Se correlaciona con la actividad de la enfermedad; los valores altos tienden a asociarse con artralgia y úlceras cutáneas 2).
Q¿Existe un análisis de sangre específico para el diagnóstico definitivo de PAN?
A
No existe una única prueba que confirme la PAN. Se observan hallazgos inflamatorios inespecíficos como elevación de VSG y PCR, mientras que los ANCA y crioglobulinas suelen ser negativos, lo que puede ser una pista. También es esencial la confirmación de la serología de VHB, VHC y VIH. El diagnóstico definitivo requiere angiografía o biopsia de tejido.
Los hallazgos característicos incluyen necrosis fibrinoide transmural parcheada de arterias de tamaño mediano con inflamación predominantemente neutrofílica.
En las lesiones crónicas se observa transición a linfocitos y macrófagos, así como angiogénesis.
La combinación de necrosis y fibrosis, junto con microaneurismas y trombosis adyacentes, es típica.
La biopsia combinada de músculo y nervio proporciona evidencia de vasculitis en el 80% de los pacientes con PAN sintomática (65% solo con músculo).
Si se encuentran granulomas o células gigantes en la biopsia, considere vasculitis distintas de PAN (p. ej., GPA, GCA).
Angiografía fluoresceínica (FA): Útil para visualizar isquemia aguda multifocal de la coriocapilar. Se observan tiempos de circulación brazo-retina e intrarretinianos prolongados.
RM de cabeza: Lesiones múltiples diseminadas en la corteza y subcorteza (sustancia gris y blanca). Las imágenes FLAIR con gadolinio pueden confirmar la coexistencia de lesiones hemorrágicas pequeñas e infartos múltiples.
ARM/ATC: Muestra múltiples microaneurismas (1–5 mm) y lesiones estenóticas coexistentes en las arterias mesentérica, renal y hepática. La aparición alterna de estenosis arterial y dilatación aneurismática es un hallazgo característico6).
Angiografía visceral: Se realiza cuando la biopsia es negativa o cuando predominan los síntomas viscerales. Los aneurismas segmentarios focales en las arterias mesentérica, hepática y renal se confirman hasta en el 90% de los casos1).
El tratamiento básico es una combinación de terapia de pulsos de esteroides, esteroides orales e infusión de ciclofosfamida.
Terapia de pulsos de esteroides: Se realiza para suprimir fuertemente la inflamación en la fase aguda.
Esteroides orales: Se inician después de los pulsos, luego se reducen gradualmente hasta una dosis de mantenimiento de 5–10 mg/día.
Infusión de ciclofosfamida (Endoxan®): Se administra simultáneamente con los esteroides para inducir la remisión. Generalmente, 1–3 infusiones logran la remisión.
Terapia de mantenimiento: Después de la remisión, cambiar a metotrexato o azatioprina (Imuran®). Si está contraindicado, usar micofenolato de mofetilo.
La selección del tratamiento según el tipo de enfermedad también es importante.
PAN-VHB: El tratamiento básico consiste en antivirales + plasmaféresis (eliminación de complejos inmunes).
PAN-DADA2: Los inhibidores del TNF son efectivos.
PAN inducida por fármacos (p. ej., minociclina): La remisión puede lograrse solo con la suspensión del fármaco causal3).
Neovascularización retiniana: Realizar fotocoagulación retiniana de inmediato. También se realiza profilácticamente para oclusión vascular retiniana extensa.
Q¿Qué se debe tener en cuenta en el seguimiento oftalmológico de los pacientes con PAN?
A
Se debe prestar atención a infecciones oportunistas como la retinitis por CMV durante la terapia inmunosupresora, la coriorretinopatía serosa central esteroidea y la aparición de neovascularización desde áreas de no perfusión retiniana. Se recomiendan exámenes de fondo de ojo regulares que incluyan angiografía fluoresceínica.
La lesión básica de la PAN es la inflamación transmural de las paredes de las arterias de tamaño mediano.
Se cree que la cascada inflamatoria progresa de la siguiente manera.
Inicio de la lesión endotelial: se produce una lesión directa o daño endotelial mediado por citocinas/anticuerpos desencadenado por estímulos ambientales (infección, fármacos, etc.).
Liberación de citocinas inflamatorias: IL-2, IL-8 e IFN-γ se elevan y los leucocitos son reclutados hacia la media arterial.
Destrucción de la lámina elástica interna: La infiltración de neutrófilos destruye la lámina elástica interna, causando engrosamiento de la íntima, edema y trombosis.
Oclusión arterial y formación de aneurismas: La oclusión por trombosis y la formación de aneurismas por debilitamiento de la pared arterial coexisten. La coexistencia de ambos en la angiografía es un hallazgo típico de PAN.
En la PAN asociada a VHB, el depósito de complejos inmunes y el consumo de complemento son los mecanismos principales de la arteritis.
El debilitamiento de las arterias del SNC conduce a la formación de aneurismas, que pueden romperse y causar infarto hemorrágico. La inflamación crónica provoca estenosis y trombosis, causando lesiones isquémicas. En el ojo, la alteración del flujo sanguíneo a la coroides, la retina y el nervio óptico produce diversos hallazgos oculares.
En DADA2 (mutación CECR1), se cree que la deficiencia de ADA2 causa una hiperactivación de los macrófagos M1, promoviendo la inflamación y destrucción de la pared vascular.
En un informe de Boistault et al. (2021), un caso pediátrico refractario de PAN mostró IL-6 marcadamente elevada en 106.43 pg/mL (normal 0–4.3 pg/mL)2). El grupo con IL-6 alta fue predominantemente masculino y mostró significativamente más dolor articular y úlceras cutáneas.
7. Investigación más reciente y perspectivas futuras (Informes en fase de investigación)
Se ha informado la aplicación de tocilizumab (TCZ), un inhibidor del receptor de IL-6, en la PAN refractaria.
Boistault et al. (2021) resumieron 11 casos de PAN refractaria (mediana de edad 35 años, RIC 23.5–57.5 años, 5 mujeres) tratados con TCZ2). La dosis fue TCZ 8 mg/kg por vía intravenosa cada 2–4 semanas o TCZ 162 mg por vía subcutánea semanalmente, y se logró la remisión en la mayoría de los casos.
En un caso de PAN infantil, una niña de 4 años refractaria a altas dosis de esteroides más ciclofosfamida inició TCZ 8 mg/kg cada 2 semanas, logrando mejoría clínica y biológica en días, y se mantuvo la remisión completa a los 21 meses2). La justificación para elegir TCZ fue que los niveles de IL-6 eran relativamente más altos que los de TNF-α.
Se han reportado cuatro casos de inicio de PAN después de la vacunación con ARNm contra la COVID-19.
Ohkubo et al. (2022) resumieron los casos de inicio de PAN dentro de los 7–28 días posteriores a la vacunación5). La mayoría ocurrió después de la primera dosis, y todos mejoraron con esteroides e inmunosupresores. Se postula que el mecanismo implica una reacción inflamatoria a la inyección de nanopartículas lipídicas (LNP), que conduce a infiltración de neutrófilos y producción de citocinas inflamatorias.
Aún no se ha establecido una relación causal, y se considera que los beneficios de la vacunación superan ampliamente los riesgos.
Manejo no inmunosupresor de la PAN inducida por fármacos
Yokota et al. (2022) reportaron el primer caso en la literatura en inglés de PAN renal desarrollada después de tomar minociclina durante más de 3 años, en el que se logró la remisión funcional y morfológica solo con la suspensión del fármaco 3). La angiografía de repetición después de 7.5 años confirmó la desaparición de los aneurismas de la arteria renal, y el paciente fue manejado sin esteroides ni inmunosupresores.
En la PAN inducida por fármacos, la suspensión del fármaco causal es la máxima prioridad, y este hallazgo es importante porque muestra la posibilidad de lograr la remisión sin terapia inmunosupresora.
Ambrogetti R, Taha O, Awan B, et al. Pericarditis of Polyarteritis Nodosa. Cureus. 2023;15(10):e46717.
Boistault M, Lopez Corbeto M, Quartier P, et al. A young girl with severe polyarteritis nodosa successfully treated with tocilizumab: a case report. Pediatr Rheumatol Online J. 2021;19:168.
Yokota K, Kurihara I, Nakamura T, et al. Remission of Angiographically Confirmed Minocycline-induced Renal Polyarteritis Nodosa: A Case Report and Literature Review. Intern Med. 2022;61:103-110.
Waisayarat J, Niyasom C, Vilaiyuk S, et al. Polyarteritis Nodosa with Cytomegalovirus Enteritis and Jejunoileal Perforation: Report of a Case with a Literature Review. Vasc Health Risk Manag. 2022;18:595-601.
Ohkubo Y, Ohmura S, Ishihara R, et al. Possible case of polyarteritis nodosa with epididymitis following COVID-19 vaccination: A case report and review of the literature. Mod Rheumatol Case Rep. 2022;(epub).
Robinson C, Yasin Z, Patel P, et al. A Rare Presentation of Polyarteritis Nodosa. Cureus. 2022;14(2):e21925.
Copia el texto del artículo y pégalo en el asistente de IA que prefieras.
Artículo copiado al portapapeles
Abre un asistente de IA abajo y pega el texto copiado en el chat.