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Retina y vítreo

Retinopatía Pigmentaria Unilateral

1. ¿Qué es la retinopatía pigmentaria unilateral?

Sección titulada «1. ¿Qué es la retinopatía pigmentaria unilateral?»

La retinopatía pigmentaria unilateral (UPR, por sus siglas en inglés), también llamada retinitis pigmentosa unilateral, es una enfermedad esporádica rara caracterizada por degeneración y atrofia a nivel de los fotorreceptores en la retina de un ojo.

Se asemeja mucho en apariencia a la retinitis pigmentosa (RP). La diferencia fundamental es que la RP es bilateral, mientras que la UPR afecta solo a un ojo y el ojo contralateral permanece normal.

La prevalencia se estima en aproximadamente 1 de cada 4,000 personas, pero hasta la fecha se han reportado menos de 100 casos en la literatura. En las guías clínicas para la retinitis pigmentosa, la UPR (retinitis pigmentosa unilateral) se clasifica como un tipo de RP atípica, distinta de la RP típica.

La toxoplasmosis ocular es una enfermedad adquirida conocida que puede imitar la UPR. Se han reportado casos de hombres jóvenes que, tras la reactivación de la toxoplasmosis, presentaron pigmentación en espículas óseas, edema macular quístico y constricción del campo visual, lo que dificultó la diferenciación de la UPR 1).

Q ¿Es la UPR la misma enfermedad que la retinitis pigmentosa (RP)?
A

La UPR y la RP tienen patologías diferentes. La RP suele ser bilateral y una enfermedad degenerativa hereditaria de la retina, mientras que la UPR ocurre en un solo ojo y se cree que es causada principalmente por mutaciones somáticas durante el desarrollo embrionario. Dado que los hallazgos del fondo de ojo son muy similares, se requiere un período de observación suficiente y un examen detallado para la diferenciación.

2. Síntomas principales y hallazgos clínicos

Sección titulada «2. Síntomas principales y hallazgos clínicos»

Se reconocen los siguientes síntomas iniciales de la UPR:

  • Ceguera nocturna (nictalopía): Disminución de la visión en lugares oscuros o por la noche. A menudo ocurre más temprano.
  • Estrechamiento del campo visual periférico: Progresa desde un escotoma anular hasta un estrechamiento concéntrico.
  • Pérdida de la visión central: Aparece más tarde que el estrechamiento del campo visual. En casos con edema macular quístico (EMQ), puede ocurrir relativamente temprano.

La agudeza visual reportada en los casos varía desde 20/15 (equivalente a 1.2) hasta contar dedos.

Se observan hallazgos característicos en el examen del fondo de ojo, las imágenes y las pruebas electrofisiológicas.

Hallazgos del fondo de ojo

Pigmentación en espículas óseas: Acúmulos de pigmento en forma de espículas óseas dispersos en la retina periférica media.

Cambios en el EPR: Motteado (cambio en forma de picadura) del epitelio pigmentario de la retina (EPR), anomalías pigmentarias granulares o lesiones atróficas del EPR en sacabocados.

Atenuación vascular retiniana: Estrechamiento marcado de las arteriolas.

Palidez cérea del disco óptico (waxy pallor): Se observa en casos avanzados.

Imágenes y Electrofisiología

Autofluorescencia de fondo de ojo (FAF): Anillo hiperautofluorescente perifoveal, pérdida de autofluorescencia a lo largo de los arcos vasculares y alrededor del disco óptico. También se ha informado hipoautofluorescencia lineal en la mácula.

OCT: Se observa atrofia de las capas externas de la retina. Puede presentarse edema macular quístico 1).

Electrorretinografía: En los ojos afectados, la onda a es indetectable o está levemente reducida. La onda b muestra latencia y amplitud anormales. La electrorretinografía multifocal refleja una pérdida funcional generalizada 1).

En un caso similar a UPR asociado con toxoplasmosis ocular, el ojo derecho mostró pigmentación en espículas óseas, estrechamiento arteriolar, edema macular quístico, membrana epirretiniana y cicatriz coriorretiniana; la electrorretinografía multifocal no fue registrable. Las lesiones inflamatorias activas estaban presentes solo en el ojo contralateral (izquierdo), y el electrorretinograma del ojo izquierdo mostró una pérdida selectiva de respuesta solo en los 10 grados centrales 1).

Q ¿Puede el ojo contralateral desarrollar la enfermedad más adelante aunque ahora sea normal?
A

Los criterios diagnósticos para UPR requieren un período de observación de al menos 5 años para excluir RP hereditaria asimétrica. Es importante el seguimiento regular del ojo contralateral con electrorretinografía y pruebas de campo visual (ver la sección “Diagnóstico y Métodos de Prueba”).

Se desconoce la etiología exacta de la UPR. Se cree que una mutación somática que ocurre durante la embriogénesis afecta el linaje celular que forma la retina y el epitelio pigmentario de la retina (EPR). Debido a que la mutación ocurre temprano en la embriogénesis, también puede afectar la línea germinal, pero el riesgo de transmitir la mutación a la siguiente generación se considera extremadamente bajo.

Los patrones de herencia pueden ser autosómico dominante, autosómico recesivo o recesivo ligado al cromosoma X. Se han informado las siguientes mutaciones asociadas:

  • Gen RP1 mutación germinal p.R677X
  • Gen USH2A mutación W4149R
  • Gen PDE6B mutación
  • Gen de la rodopsina: considerado el gen más frecuentemente implicado

La unilateralidad de la UPR puede deberse a mutaciones somáticas o germinales, pero el diagnóstico molecular con muestras de sangre puede no ser concluyente 1).

Las siguientes enfermedades adquiridas pueden causar “pseudo-RP” unilateral y pueden requerir diferenciación de la UPR.

Q ¿Existe riesgo de herencia?
A

Se cree que la UPR es causada principalmente por mutaciones somáticas durante el desarrollo embrionario, y el riesgo genético para la próxima generación se considera extremadamente bajo. Sin embargo, también se han reportado casos con mutaciones en la línea germinal en RP1, USH2A, etc., por lo que se recomienda asesoramiento genético si se sospecha una predisposición genética.

Los criterios diagnósticos para la retinopatía pigmentaria unilateral (idiopática) según Francois y Verriest constan de los siguientes cuatro ítems.

  1. El ojo afectado muestra cambios funcionales y hallazgos de fondo de ojo típicos de la degeneración pigmentaria primaria.
  2. El ojo contralateral no presenta síntomas de degeneración retiniana y el electrorretinograma es normal.
  3. Se han excluido causas inflamatorias, infecciosas y vasculares en el ojo afectado.
  4. Un período de observación de 5 años o más para excluir la posibilidad de PR hereditaria asimétrica.

Entre estos criterios, la condición (3) “exclusión de causas inflamatorias” puede no cumplirse en casos asociados con toxoplasmosis ocular1).

Se combinan las siguientes pruebas para proceder con el diagnóstico.

ExamenPrincipales hallazgos/función
Electrorretinograma (ERG)Onda a ausente a ligeramente reducida; anomalías en latencia y amplitud de la onda b; también útil para diferenciación de sífilis
Autofluorescencia del fondo de ojo (FAF)Anillo hiperautofluorescente perifoveal; pérdida de autofluorescencia a lo largo de los arcos vasculares y alrededor del disco óptico
Tomografía de coherencia óptica (OCT)Atrofia de la capa externa de la retina; evaluación de EMC y membrana epirretiniana
  • Electrorretinografía (ERG): Útil para diferenciar la UPR de la retinitis infecciosa. La onda a en el ojo afectado varía desde indetectable hasta ligeramente reducida. La onda b muestra latencia y amplitud anormales, distinguiéndola de la retinitis sifilítica donde solo se reduce la amplitud. Se registra en condiciones de adaptación a la oscuridad y a la luz siguiendo el protocolo estándar ISCEV.
  • Electrorretinografía multifocal: En un caso de UPR asociada a toxoplasmosis ocular, el ojo derecho no fue registrable y el ojo izquierdo mostró pérdida selectiva solo en los 10 grados centrales 1).
  • Autofluorescencia del fondo de ojo (FAF): Casos previos han reportado un anillo hiperautofluorescente perifoveal y una marcada pérdida de autofluorescencia a lo largo de los arcos vasculares y alrededor del disco óptico.
  • OCT: Útil para evaluar edema macular quístico, membrana epirretiniana y atrofia de la capa externa de la retina. En un caso de UPR asociada a toxoplasma, la OCT de fuente de barrido reveló atrofia de la capa externa de la retina y puntos hiperreflectivos (correspondientes a pigmentación del EPR) 1).
  • Ecografía modo B: Se han reportado casos con drusas del disco óptico.
  • Pruebas genéticas: Útiles para identificar mutaciones principales involucradas en enfermedades hereditarias de la retina. Sin embargo, las mutaciones somáticas pueden no detectarse en muestras derivadas de sangre 1).
  • Pruebas serológicas: Se realizan para descartar causas infecciosas como la toxoplasmosis ocular. La PCR (humor acuoso/vítreo) también es útil.
Q ¿Qué pruebas se utilizan para diagnosticar la UPR?
A

La electrorretinografía es la prueba confirmatoria más importante, y los criterios diagnósticos incluyen evidencia de disfunción extensa en el ojo afectado y un ERG normal en el ojo contralateral. Esto se combina con FAF, OCT, pruebas genéticas y serológicas para descartar sistemáticamente causas adquiridas (infección, inflamación, toxicidad farmacológica, traumatismo). También se requiere un seguimiento de al menos 5 años.

Actualmente no existe un estándar de oro ni un tratamiento definitivo para la UPR. El cuidado de apoyo es el estándar de atención.

  • Antioxidantes, vitaminas y suplementos nutricionales: Se usan comúnmente, pero no se ha demostrado un beneficio real. Se dice que la vitamina A tiene un efecto de retraso de la progresión, pero se sabe que puede promover la progresión según el gen causante, por lo que se necesita precaución. El DHA y la luteína pueden proteger los fotorreceptores maculares del estrés oxidativo.
  • Gafas de filtro de luz: Efectivas para mejorar la fotofobia.
  • Ayudas para visión nocturna: Dispositivos desarrollados recientemente que se espera mejoren la visión escotópica.

Si hay edema macular quístico (CME), es necesaria la terapia farmacológica según la causa.

  • Inhibidores de la anhidrasa carbónica (CAI): Se usan como tratamiento de primera línea para el edema macular quístico.
  • Edema macular quístico debido a inflamación intraocular: Puede no mejorar con CAI; la inyección intravítrea, la inyección periocular o los esteroides orales pueden ser efectivos.
  • Se recomienda examen oftalmológico anual para monitorear la progresión de la enfermedad en el ojo afectado y verificar si el ojo contralateral ha hecho la transición a RP asimétrica.
  • Realizar periódicamente pruebas de agudeza visual y campimetría de Goldmann.
Q ¿Existe tratamiento para el edema macular quístico cuando se presenta?
A

Si la causa del edema macular quístico es la degeneración retiniana en sí, los inhibidores de la anhidrasa carbónica (IAC) pueden ser efectivos. Por otro lado, el edema macular quístico debido a inflamación intraocular responde menos a los IAC, y se pueden considerar inyecciones intravítreas, inyecciones perioculares o esteroides orales.

Mecanismo de formación de espículas óseas

Sección titulada «Mecanismo de formación de espículas óseas»

Se cree que la formación de pigmentación en espículas óseas en la UPR ocurre a través de la siguiente secuencia de eventos (basada en estudios con modelos de ratón).

  1. Apoptosis de fotorreceptores: La muerte celular programada de los fotorreceptores provoca degeneración de la retina externa.
  2. Contacto directo con vasos retinianos internos: A medida que progresa la degeneración de la retina externa, se produce contacto directo con los vasos retinianos internos.
  3. Migración de células del EPR: Las células del EPR desplazadas migran al área degenerada.
  4. Depósito de matriz extracelular: Las células del EPR migradas depositan matriz extracelular.
  5. Oclusión parcial de vasos: La matriz depositada ocluye parcialmente los vasos en contacto, formando una apariencia de espícula ósea.

La naturaleza de los cambios de pigmento por sí sola no puede predecir de manera confiable el diagnóstico o el fenotipo funcional. La pigmentación intraretiniana, la despigmentación del EPR, la palidez del disco óptico y la atenuación vascular pueden ocurrir en la UPR, pero estos no son hallazgos patognomónicos.

Patrón de progresión del daño de los fotorreceptores

Sección titulada «Patrón de progresión del daño de los fotorreceptores»

Similar a la patología de la RP, la degeneración primaria de los bastones, que son abundantes en la retina periférica, ocurre primero.

La degeneración de los bastones causa restricción del campo visual periférico (visión en túnel), disminución de la sensibilidad escotópica y ceguera nocturna. Los pacientes pueden adaptarse bien en entornos bien iluminados. A medida que la enfermedad progresa, los conos también degeneran, lo que lleva a una disminución de la agudeza visual, la sensibilidad al contraste y la visión del color. Finalmente, la fóvea se ve afectada, lo que resulta en un deterioro significativo de las funciones de la vida diaria.

La velocidad de progresión de la enfermedad varía mucho entre individuos, y los casos de inicio temprano tienden a tener un peor pronóstico visual.

7. Investigación más reciente y perspectivas futuras

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Para la retinosis pigmentaria en su conjunto, debido a la diversidad de genes anormales, el diagnóstico genético en sí no es fácil y es difícil acotar los objetivos terapéuticos. Actualmente, la terapia génica se realiza solo en casos especiales. Desde 2006, se ha implementado la terapia de transferencia génica mediante vectores virales para la amaurosis congénita de Leber con mutaciones en el gen RPE65. La aplicación de la terapia génica a la UPR requiere primero la identificación del gen causante.

Debido a la naturaleza de mutación somática de la UPR, el diagnóstico molecular basado en muestras de sangre tiene limitaciones 1). Puede ser necesaria la realización de pruebas genéticas avanzadas, incluido el análisis de exoma completo, para confirmar el diagnóstico. Dado que la RP es causada por mutaciones en aproximadamente 40 o más genes (como los que codifican rodopsina y periferina), la importancia de las pruebas de panel genético integral está aumentando 1).


  1. Karska-Basta I, Romanowska-Dixon B, Pojda-Wilczek D, Mackiewicz N. Ocular Toxoplasmosis Associated with Unilateral Pigmentary Retinopathy That May Mimic Retinitis Pigmentosa: Diagnostic Dilemmas. Medicina. 2021;57(9):892.
  2. Errera MH, Robson AG, Wong T, Hykin PG, Pal B, Sagoo MS, et al. Unilateral pigmentary retinopathy: a retrospective case series. Acta Ophthalmol. 2019;97(4):e601-e617. PMID: 30597758.
  3. Chapelle JF, Chapelle AC, Georges A, Blaise P, Rakic JM. [Unilateral pigmentary retinopathy : about 2 cases]. Rev Med Liege. 2019;74(9):451-456. PMID: 31486313.

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