La enfermedad de Eales fue reportada por primera vez en 1880 por el oftalmólogo británico Henry Eales como hemorragia vítrea recurrente en hombres jóvenes sanos. Es una vasculitis retiniana oclusiva idiopática caracterizada por flebitis periférica de la retina, oclusión vascular y neovascularización.
La incidencia varía mucho según la región. Es rara en América del Norte, pero relativamente común en áreas con alta tasa de infección por tuberculosis como India, Medio Oriente y Asia 1). Afecta predominantemente a hombres de 20 a 30 años, con una proporción hombre:mujer de aproximadamente 20:1. Hasta el 87% de los casos son bilaterales 1).
Es un diagnóstico de exclusión, confirmado después de descartar otras vasculitis retinianas, enfermedades sistémicas y diabetes.
Q¿Qué tan rara es la enfermedad de Eales?
A
Es muy rara en América del Norte, pero relativamente común en regiones endémicas de tuberculosis como India y Medio Oriente 1). La proporción hombre:mujer es de aproximadamente 20:1, con un marcado predominio masculino, y hasta el 87% de los casos son bilaterales.
Ping-Ping Meng; Chun-Ju Lin; Ning-Yi Hsia; Chun-Ting Lai; Henry Bair; Jane-Ming Lin; Wen-Lu Chen; Yi-Yu Tsai. Use of Ultra-Widefield Fluorescein Angiography to Guide the Treatment to Idiopathic Retinal Vasculitis, Aneurysms, and Neuroretinitis—Case Report and Literature Review. Medicina (Kaunas). 2022 Oct 16; 58(10):1467. Figure 5. PMCID: PMC9611749. License: CC BY.
La fotografía de fondo de ojo mostró hemorragia retiniana ((B), flecha) y la OCT reveló líquido subretiniano e intrarretiniano con material hiperreflectivo en el ojo izquierdo (D). No hay hemorragia retiniana (A) ni edema macular (C) en el ojo derecho.
En la etapa temprana, la enfermedad suele ser asintomática, y no hay síntomas subjetivos durante la fase de flebitis periférica. A medida que la enfermedad progresa, aparecen los siguientes síntomas.
La enfermedad de Eales progresa en tres etapas: inflamatoria, isquémica y proliferativa1).
Etapa inflamatoria
Periflebitis periférica: Formación de vainas blancas a lo largo de las venas retinianas periféricas. Infiltración de células inflamatorias perivasculares.
Hemorragias retinianas: Hemorragias puntiformes y en llama en la periferia.
No perfusión capilar: Formación de áreas extensas de no perfusión en la periferia.
Shunts arteriovenosos: Cambios vasculares compensatorios en respuesta a la isquemia.
Rosario venoso: Alternancia de dilatación y constricción irregular de las venas.
Etapa proliferativa
Neovascularización (en forma de abanico de mar): Vasos nuevos proliferativos que surgen adyacentes a las áreas isquémicas.
Hemorragia vítrea: Sangrado recurrente debido a la ruptura de los vasos nuevos.
Desprendimiento de retina por tracción (TRD): Tracción causada por membranas fibrovasculares proliferativas. También puede conducir a desprendimiento de retina mixto, glaucoma neovascular, catarata y atrofia óptica4).
La clasificación de Saxena subdivide la enfermedad en 7 etapas de Ia a IVb. Ia/Ib: flebitis periférica; IIa: isquemia/no perfusión; IIb: neovascularización; IIIa/IIIb: grado de hemorragia vítrea; IVa/IVb: extensión del TRD.
El edema macular se observa en el 58.2% de los casos4) y es una complicación importante directamente relacionada con el pronóstico visual.
La angiografía con fluoresceína (FA) puede evaluar la fuga venosa en la inflamación activa, la tinción de la pared en la fase esclerosante crónica y la extensión de las áreas de no perfusión.
Se desconoce la causa y se considera idiopática, pero una reacción de hipersensibilidad a la proteína tuberculosa es la teoría etiológica más probable.
Asociación con tuberculosis: El gen MPB64 de Mycobacterium tuberculosis se detecta mediante PCR en el 50–70% de las membranas epirretinianas. Sin embargo, el cultivo bacteriano es negativo, lo que sugiere que una reacción de hipersensibilidad inmunológica a bacterias no viables o fragmentos de ADN está involucrada en la patogénesis3).
Papel del VEGF: Se detectan altas concentraciones de VEGF, IL-6, IL-8 y MCP-1 en el vítreo, promoviendo la angiogénesis patológica3).
Predisposición inmunológica: Se han reportado asociaciones con HLA-B5, DR1, DR4, glutatión bajo y cambios en el complemento C34).
Anomalías de la coagulación: La mutación heterocigota del factor V Leiden aumenta el riesgo trombótico aproximadamente 7 veces y puede contribuir a la oclusión vascular4).
Participación de la cocaína: Existen informes de casos de enfermedad de Eales desencadenada por el abuso de cocaína como desencadenante inmunológico4).
Q¿Cuál es la relación entre la enfermedad de Eales y la tuberculosis?
A
Se ha informado PCR positiva para Mycobacterium en el 50–70% de los casos de membrana epirretiniana, pero no se detectan bacterias en el cultivo 3). Se cree que la patogenia es una reacción de hipersensibilidad inmunológica a bacterias no viables o fragmentos de ADN, en lugar de una infección directa por bacterias vivas. Por lo tanto, se recomienda la terapia combinada con fármacos antituberculosos en pacientes con prueba de Mantoux positiva.
La enfermedad de Eales es un diagnóstico de exclusión. El diagnóstico se confirma después de excluir otras vasculitis retinianas y enfermedades sistémicas 1).
Los principales hallazgos del examen se muestran a continuación.
Angiografía fluoresceínica (FA): Prueba más importante. Evalúa la fuga venosa (inflamación activa), tinción parietal (esclerosis) y la extensión de las áreas de no perfusión. Es esencial para determinar la indicación de tratamiento y el área de fotocoagulación.
Es un diagnóstico de exclusión, que se realiza después de descartar enfermedades sistémicas como diabetes, sarcoidosis y LES mediante análisis de sangre e imágenes1). La angiografía fluoresceínica (FA) es la prueba más importante, confirmando periflebitis periférica, áreas de no perfusión y neovascularización.
Los esteroides orales son el tratamiento de primera línea. Se utiliza un régimen que comienza con prednisona 40 mg/día y se reduce gradualmente 1). También hay un informe de lograr una agudeza visual final de 20/20 con dexametasona 1 mg/kg/día en reducción gradual durante 4 meses 4). Un gran estudio de Biswas et al. (500 pacientes, 898 ojos) mostró que la administración de esteroides durante la fase inflamatoria aguda mejoró significativamente la agudeza visual2)4).
Para el edema macular quístico (EMQ), la inyección intravítrea del implante de dexametasona (Ozurdex) es efectiva 2).
En pacientes con prueba de Mantoux positiva, se añaden fármacos antituberculosos. Se utiliza un régimen de RIPE (rifampicina, isoniazida, pirazinamida, etambutol) durante 4 meses, seguido de isoniazida sola durante 5 meses, para un total de 9 meses 2)3). El consenso internacional (guías COTS) sirve como referencia para el algoritmo de inicio de ATT cuando se sospecha infección tuberculosa 2).
Tratamiento de las fases isquémica y proliferativa
Fotocoagulación retiniana (PRP): Tratamiento principal en la fase isquémica. La fotocoagulación sectorial ha mostrado regresión de la neovascularización en más del 89% de los casos. En un caso, la neovascularización regresó tras tres sesiones de panfotocoagulación retiniana1). Se espera un efecto sinérgico de los esteroides y la fotocoagulación1).
Inyección intravítrea de anti-VEGF: El bevacizumab puede promover la regresión de la neovascularización y la absorción de la hemorragia vítrea. Sin embargo, existe el riesgo de promover la formación de desprendimiento de retina traccional (TRD) 3). En casos sin respuesta a ranibizumab, se ha utilizado aflibercept (que se une a VEGF-A, VEGF-B y PlGF), con informes de casos que mantienen una visión de 20/25 a 20/20 durante largos períodos (43 meses, 28 meses) 3).
Vitrectomía (PPV): Indicada para hemorragia vítrea persistente durante más de 3 meses, o TRD que amenace la mácula. Hay informes de mantenimiento de visión 20/20 incluso después de 33 años de seguimiento 2).
Q¿Cuál es el pronóstico visual de la enfermedad de Eales?
A
Con un tratamiento temprano y adecuado, se puede esperar un buen pronóstico visual. Hay informes de mantenimiento de visión 20/20 durante 33 años después de la vitrectomía2). Por otro lado, el tratamiento tardío puede conducir a desprendimiento de retina traccional, glaucoma neovascular, catarata y atrofia óptica4).
La patología de la enfermedad de Eales se entiende como una progresión gradual que comienza con periflebitis periférica 1)2).
Etapa 1 (Inflamación): Se produce infiltración de células inflamatorias y periflebitis a lo largo de las venas retinianas periféricas. La PCR para Mycobacterium tuberculosis es positiva en el 50-70% de las membranas epirretinianas, pero los cultivos no detectan la bacteria 3). Se cree que los organismos no viables o fragmentos de ADN activan el sistema inmunitario del huésped, causando inflamación reactiva 1).
Etapa 2 (Isquemia): El daño de la pared vascular inducido por la inflamación conduce a la formación de trombos y oclusión vascular. Las áreas de no perfusión capilar se expanden y la isquemia progresa.
Etapa 3 (Neovascularización): Grandes cantidades de VEGF son secretadas por la retina isquémica 3). Además de VEGF, se detectan altas concentraciones de IL-6, IL-8 y MCP-1 en el vítreo, formando un bucle sostenido de neovascularización patológica e inflamación 3). Aparece neovascularización en forma de abanico de mar en el borde de la isquemia, y se produce sangrado repetido de los nuevos vasos frágiles.
Además, la enfermedad de Eales y la vasculitis retiniana relacionada con tuberculosis (TRV) son clínicamente casi indistinguibles, y se ha sugerido que pueden estar en un espectro 2).
La cocaína promueve la formación de trombos a través de la vasoconstricción y el daño endotelial, y puede actuar como un desencadenante inmunológico 4). La heterocigosidad para la mutación del factor V Leiden aumenta el riesgo trombótico aproximadamente 7 veces y es un factor de riesgo genético para la oclusión vascular 4).
7. Investigación más reciente y perspectivas futuras (informes en fase de investigación)
Las guías de consenso internacional (COTS) están organizando el algoritmo de manejo para la TRV (vasculitis retiniana relacionada con tuberculosis) 2). La enfermedad de Eales y la TRV se han tratado como enfermedades separadas, pero su límite está siendo reconsiderado y se discute la continuidad de las características clínicas y la etiología 2).
Se han reportado casos en los que se usó aflibercept para la enfermedad de Eales refractaria a ranibizumab, manteniendo 20/25 después de 43 meses y 20/20 con administración repetida cada 3 meses durante 28 meses 3). Este es el primer reporte de caso del uso de aflibercept para la enfermedad de Eales, y al unir simultáneamente VEGF-A, VEGF-B y PlGF, puede ser efectivo en casos resistentes a los fármacos anti-VEGF existentes 3).
Se han identificado nuevos factores de riesgo como el abuso de cocaína y la mutación del factor V Leiden en casos individuales 4), y se espera que en el futuro se avance en la elucidación de las predisposiciones inmunológicas y genéticas.
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