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Neurooftalmología

Signos neuroftalmológicos de la paquimeningitis hipertrófica

1. Signos neuroftalmológicos de la paquimeningitis hipertrófica

Sección titulada «1. Signos neuroftalmológicos de la paquimeningitis hipertrófica»

La paquimeningitis hipertrófica (PH) es una enfermedad rara caracterizada por engrosamiento e inflamación difusos o localizados de la duramadre intracraneal y/o espinal. La PH presenta diversos síntomas y signos neurológicos como cefalea, parálisis de nervios craneales, edema de papila óptica e hipertensión intracraneal, y su impacto en el sistema visual es particularmente importante desde el punto de vista clínico.

La prevalencia reportada es de aproximadamente 0.949/100,000 personas1). En una encuesta nacional en Japón, la causa más frecuente fue asociada a ANCA (30.2%), seguida de relacionada con IgG4 (8.8%)8). Algunos informes indican que la PH idiopática representa aproximadamente la mitad de todos los casos1).

La PH se clasifica en PH intracraneal y PH espinal según el sitio de la lesión. La PH intracraneal se presenta principalmente con cefalea y trastornos de los nervios craneales, mientras que la PH espinal se manifiesta principalmente con síntomas radiculares y de compresión de la médula espinal.

Q ¿Qué tan rara es la paquimeningitis hipertrófica?
A

La prevalencia reportada es de aproximadamente 0.949/100,000 personas, por lo que es una enfermedad muy rara. Debido a que los síntomas iniciales son inespecíficos, es común el retraso en el diagnóstico o el diagnóstico erróneo.

2. Síntomas principales y hallazgos clínicos

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El síntoma inicial más frecuente en la HP es el dolor de cabeza crónico e inespecífico 1). El dolor de cabeza a menudo se percibe como una sensación de presión local persistente y empeora progresivamente.

Otros síntomas subjetivos incluyen los siguientes:

  • Disminución de la agudeza visual: Progresión lenta en un ojo debido a la compresión del nervio óptico. Puede pasar desapercibida en las etapas iniciales 2).
  • Diplopía: Causada por la alteración de los nervios craneales (III, IV, VI) involucrados en el movimiento ocular.
  • Dolor ocular: se percibe como dolor que se irradia a la órbita profunda o la frente
  • Ptosis: aparece con parálisis del nervio oculomotor
  • Síntomas sistémicos: fiebre, pérdida de peso y fatiga sugieren etiología infecciosa o autoinmune

Hallazgos clínicos (hallazgos confirmados por el médico en el examen)

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Los hallazgos neuroftalmológicos en la HP varían mucho según la ubicación y extensión del engrosamiento dural y las estructuras nerviosas afectadas.

Neuropatía óptica

Neuropatía óptica compresiva: El engrosamiento dural en el vértice orbitario comprime el nervio óptico, causando pérdida visual unilateral lenta y defectos del campo visual (estrechamiento concéntrico, escotoma paracentral).

Edema del disco óptico: Papiledema bilateral debido al aumento de la presión intracraneal. En casos graves, puede progresar a atrofia óptica.

RAPD positivo: Defecto pupilar aferente relativo que refleja daño del nervio óptico unilateral.

Trastornos de la motilidad ocular

Parálisis del nervio abducens (VI par craneal): El trastorno más frecuente de los nervios craneales. Se presenta con esotropía y diplopía horizontal.

Parálisis del nervio oculomotor (III par craneal): Causa ptosis, anisocoria y restricción de los movimientos oculares.

Parálisis del nervio troclear (IV par craneal): Diplopía rotacional por parálisis del músculo oblicuo superior.

Oftalmoplejía: En las lesiones del seno cavernoso, múltiples nervios craneales se afectan simultáneamente.

Las causas de neuropatía óptica compresiva incluyen paquimeningitis hipertrófica junto con oftalmopatía tiroidea, neuropatía óptica rinógena, hemangioma, linfoma y granulomatosis con poliangeítis (GPA). En la pérdida visual unilateral lenta, siempre se deben considerar estos diagnósticos diferenciales.

La paquimeningitis hipertrófica también es una causa importante del síndrome del vértice orbitario (oftalmoplejía total + alteración sensitiva en la primera rama del trigémino + neuropatía óptica).

Q ¿Qué nervio craneal se afecta con mayor frecuencia en la paquimeningitis hipertrófica?
A

El nervio óptico (II par craneal) es el más afectado, seguido del nervio abducens (VI par craneal), nervio vestibulococlear (VIII par craneal), nervio oculomotor (III par craneal), nervio troclear (IV par craneal) y nervio trigémino (V par craneal), en ese orden1).

Las causas de la HP son diversas y se clasifican ampliamente en autoinmunes, infecciosas, neoplásicas e idiopáticas.

  • Vasculitis asociada a ANCA: La granulomatosis con poliangitis (GPA) es la más común, y la poliangitis microscópica (MPA) y la granulomatosis eosinofílica con poliangitis (EGPA) también son causas8)9)
  • Enfermedad relacionada con IgG4: Se caracteriza por infiltración de células plasmáticas positivas para IgG4, fibrosis estoriforme y flebitis obliterante7). Pueden presentarse lesiones meníngeas incluso con niveles séricos normales de IgG47)
  • Otras: Sarcoidosis, artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico (LES), arteritis de células gigantes (ACG), síndrome de Behçet, síndrome de Sjögren
  • Neurosífilis · Tuberculosis · Meningitis fúngica (p. ej., aspergilosis) · Sinusitis bacteriana
  • La HP tuberculosa muestra buena respuesta al tratamiento con combinación de fármacos antituberculosos y esteroides6)
  • Metástasis dural · Meningioma (especialmente tipo en placa) · Linfoma · Histiocitosis
  • El meningioma en placa presenta engrosamiento dural difuso y realce con contraste, lo que dificulta su diferenciación de la HP en imágenes2)

Si no se identifica una enfermedad subyacente, se diagnostica como HP idiopática (IHP). Se ha informado que la IHP representa aproximadamente la mitad de todos los casos de HP 1). La enfermedad asociada a anticuerpos MOG se ha reportado como causa de algunos casos de IHP 1).

El diagnóstico de HP requiere una evaluación integral que combine hallazgos clínicos, estudios de imagen, análisis de sangre, análisis del líquido cefalorraquídeo y biopsia dural.

Dado que la disminución de la agudeza visual y la diplopía son síntomas iniciales comunes de la HP, es importante una evaluación oftalmológica integral centrada en el nervio óptico y los nervios craneales. Se deben realizar pruebas de agudeza visual, campo visual, fondo de ojo, motilidad ocular y RAPD.

  • RM con contraste (la más importante): La RM craneal tras la administración de gadolinio muestra un engrosamiento difuso o localizado de la duramadre con realce homogéneo. También se observa comúnmente engrosamiento de la hoz del cerebro, la tienda del cerebelo y el seno cavernoso. La paquimeningitis hipertrófica no se visualiza sin RM con contraste, por lo que el estudio con contraste es esencial.
  • Angiografía/venografía por RM (ARM/VRM): Útil para evaluar la estenosis de los senos venosos durales o la trombosis adyacente
  • Imagen de tórax: Evaluación de la linfadenopatía hiliar bilateral sugestiva de sarcoidosis
PruebaObjetivo de evaluación
Velocidad de sedimentación globular (VSG) y proteína C reactiva (PCR)Marcadores inflamatorios inespecíficos
Anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos (ANCA) (MPO y PR3)Vasculitis asociada a ANCA
IgG4Enfermedad relacionada con IgG4
ANA, FR, anti-SSA/SSBCribado de colagenosis
Enzima convertidora de angiotensina (ECA)Sarcoidosis
RPR・FTA-absSífilis
T-SPOT・QuantiFERONTuberculosis

Cuando se confirma engrosamiento dural en las imágenes, se realiza una punción lumbar para investigar la enfermedad subyacente. A menudo se observan elevación inespecífica de proteínas y pleocitosis leve (predominio linfocítico)1). Se realizan PCR, cultivo y pruebas serológicas para descartar infección. Aproximadamente el 70% de los pacientes presentan hipertensión intracraneal y aumento de proteínas y leucocitos en el LCR1).

Cuando los hallazgos clínicos típicos y los marcadores serológicos no confirman el diagnóstico, la biopsia dural es el estándar de oro para el diagnóstico definitivo. Patológicamente, se caracteriza por infiltración de linfocitos y macrófagos y fibrosis intersticial. En la enfermedad relacionada con IgG4, los criterios diagnósticos incluyen fibrosis en patrón de esterilla, flebitis obliterante, una relación de células positivas para IgG4/IgG >40% y >10 células plasmáticas positivas para IgG4 por campo de gran aumento 7).

Q ¿Qué prueba de imagen es más útil para diagnosticar la paquimeningitis hipertrófica?
A

La RM con contraste de gadolinio es la más útil. La RM con contraste muestra un engrosamiento difuso o localizado y realce de la duramadre. La RM sin contraste o la TC pueden no detectar el engrosamiento dural inflamatorio, por lo que la imagen con contraste es esencial.

El tratamiento de la HP se basa en abordar la enfermedad subyacente. Antes de iniciar la terapia inmunosupresora, es esencial descartar una infección.

El tratamiento de primera línea para la neuropatía óptica compresiva es la terapia con pulsos de esteroides o medio pulso. Después de 1 a 3 ciclos, se cambia a esteroides orales. Evite la reducción rápida, ya que puede causar recurrencia de la neuropatía óptica.

La terapia con esteroides es altamente efectiva para la HP autoinmune; en un informe japonés, el 87.2% de 94 pacientes mostraron una mejoría significativa de los síntomas con esteroides 1). Los esteroides son efectivos para mejorar y mantener la visión y controlar los dolores de cabeza.

Inmunosupresores (casos resistentes a esteroides o recurrentes)

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Si la respuesta a los esteroides es insuficiente o si hay recurrencia, se utilizan los siguientes inmunosupresores.

  • Ciclofosfamida: Particularmente efectiva para la HP asociada a granulomatosis con poliangitis 9)
  • Metotrexato: Tratamiento de segunda línea para la HP idiopática resistente a esteroides
  • Azatioprina: Utilizada como terapia de mantenimiento
  • Rituximab: Se ha informado que tiene efectos de ahorro de esteroides y prevención de recaídas en la HP relacionada con IgG4 7). En un estudio prospectivo, se logró remisión clínica en el 97% de los casos

Con la adición de fármacos inmunosupresores, se logra mejoría de los síntomas en aproximadamente el 92.6% de los casos 1).

Cuando el tratamiento conservador es ineficaz o en situaciones urgentes como compresión de la médula espinal o hidrocefalia no comunicante, es necesaria la intervención quirúrgica 5). Se realiza resección parcial de la lesión dural y descompresión.

  • HP infecciosa: Los fármacos antimicrobianos (antituberculosos, antifúngicos, etc.) son la máxima prioridad. En la HP tuberculosa, la combinación de fármacos antituberculosos y esteroides ha mostrado una resolución casi completa del realce meníngeo en la RM de seguimiento a los 24 meses 6)
  • HP neoplásica: Se requiere tratamiento oncológico como cirugía o radioterapia

La duramadre es la capa más externa de las meninges, compuesta por tejido conectivo denso, y envuelve el cerebro, la médula espinal, la porción proximal de los nervios craneales, el seno cavernoso y la vaina del nervio óptico.

El engrosamiento y la inflamación de la duramadre causan déficits neurológicos a través de los siguientes mecanismos:

  • Compresión nerviosa directa: La duramadre engrosada comprime físicamente los nervios craneales (especialmente el óptico y el abducens). El vértice orbitario y el conducto óptico son anatómicamente estrechos, por lo que incluso un leve engrosamiento dural puede causar neuropatía óptica compresiva.
  • Estasis venosa: La compresión de los senos venosos durales causa un deterioro del retorno venoso, lo que lleva a un aumento de la presión intracraneal y edema del disco óptico.
  • Compresión arterial: La compresión de las arterias que atraviesan la duramadre puede causar daño isquémico.
  • Propagación inflamatoria al parénquima cerebral: La inflamación de la duramadre puede propagarse directamente al parénquima cerebral adyacente, causando convulsiones y disfunción cognitiva.

Múltiples vías de citocinas están involucradas en la fibrosis dural en la HP4).

  • Citocinas Th1: El IFN-γ desencadena la respuesta inflamatoria en la duramadre.
  • Citoquinas Th2: IL-4, IL-10 e IL-13 promueven la fibrosis dural
  • Citoquinas en el líquido cefalorraquídeo: En la paquimeningitis hipertrófica asociada a vasculitis ANCA o enfermedad relacionada con IgG4, se ha reportado elevación de IL-6, CXCL-8 y CXCL-10/IP-10 en el líquido cefalorraquídeo4)

Superposición entre HP relacionada con IgG4 y HP ANCA-positiva

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La HP relacionada con IgG4 y la HP asociada a ANCA se han considerado enfermedades distintas, pero se han reportado casos con características de ambas8)9). Como mecanismo para la positividad de ANCA en la enfermedad relacionada con IgG4, se ha propuesto que las células T foliculares helper se polarizan hacia el subtipo Tfh2, promoviendo la diferenciación hacia células plasmáticas productoras de IgG49). En pacientes con granulomatosis con poliangitis, los ANCA pertenecen principalmente a las subclases IgG1 e IgG4, y la exposición repetida a antígenos mediante una respuesta inmune tipo Th2 puede inducir un cambio hacia IgG49).


7. Investigación más reciente y perspectivas futuras (informes en fase de investigación)

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Asociación entre el síndrome mielodisplásico (SMD) y la HP

Sección titulada «Asociación entre el síndrome mielodisplásico (SMD) y la HP»

Kikuchi et al. (2024) reportaron un caso de HP intracraneal asociada a SMD4). Se ha planteado la hipótesis de que las anomalías inmunitarias en el SMD provocan la infiltración de citocinas inflamatorias como TNF-α e IFN-γ en el líquido cefalorraquídeo, desencadenando una respuesta inflamatoria en la duramadre. También se ha señalado que el perfil de citocinas del síndrome VEXAS (síndrome inflamatorio con citopenia debido a mutaciones somáticas en el gen UBA1) es similar al de la HP.

Síndrome de superposición de HP relacionada con IgG4 y vasculitis asociada a ANCA

Sección titulada «Síndrome de superposición de HP relacionada con IgG4 y vasculitis asociada a ANCA»

Xia y Li (2022) analizaron 10 casos (3 propios más 7 de la literatura) de HP-IgG4 con ANCA positivo, reconfirmando la existencia de HP como un síndrome de superposición de enfermedad relacionada con IgG4 y vasculitis asociada a ANCA9). De los 10 casos, 8 fueron MPO-ANCA positivos y 2 PR3-ANCA positivos. La respuesta a la terapia inmunosupresora fue generalmente buena, con mejoría clínica y de imagen en 6 casos.

Lin et al. (2023) reportaron un caso de meningioma en placa que se presentó como neuropatía óptica infiltrativa y HP 2). En este caso, las extensas pruebas serológicas y de líquido cefalorraquídeo no llevaron al diagnóstico, y finalmente una biopsia transesfenoidal confirmó un meningioma de grado 1 de la OMS (tipo meningotelial). Esto destaca la importancia de considerar lesiones neoplásicas en el diagnóstico diferencial de HP.


  1. Enabi J, Sharif MW, Venkatesan R, et al. Hypertrophic Pachymeningitis: An Unusual Cause of Headache. Cureus. 2024;16(2):e53576.
  2. Lin SZZ, Lizwan M, Tan MB, et al. Case of infiltrative optic neuropathy with hypertrophic pachymeningitis as a manifestation of en plaque meningioma. BMJ Case Rep. 2023;16:e257046.
  3. Azandaryani AR, Salehi AM. Misleading Rare Case of Idiopathic Hypertrophic Pachymeningitis. Case Rep Med. 2024;2024:5561686.
  4. Kikuchi S, Hayashi T, Nitta H, et al. Cranial hypertrophic pachymeningitis with myelodysplastic syndrome. Heliyon. 2024;10:e32973.
  5. Mancilha MS, Andreao FF, Costa Januario BA, et al. Craniocervical hypertrophic pachymeningitis. Surg Neurol Int. 2025;16:179.
  6. Cordeiro NL, Gupta SS, Kanwar A, et al. Tuberculous Hypertrophic Pachymeningitis. Cureus. 2021;13(8):e17570.
  7. Sapkota B, Rampure R, Gokden M, et al. IgG4-Related Disease Presenting as Hypertrophic Pachymeningitis. Cureus. 2022;14(2):e21850.
  8. Mori M, Sakai K, Saito K, et al. Hypertrophic Pachymeningitis with Characteristics of Both IgG4-related Disorders and Granulomatosis with Polyangiitis. Intern Med. 2022;61:1903-1906.
  9. Xia C, Li P. IgG4-related hypertrophic pachymeningitis with ANCA-positivity: A case series report and literature review. Front Neurol. 2022;13:978430.

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