La queratitis inducida por metanfetamina (MIK) es una enfermedad inflamatoria corneal resultante del abuso de metanfetamina. Fue reportada por primera vez por Poulsen et al. en 1996.
La metanfetamina es un potente estimulante del sistema nervioso central que se usa por vía oral, intravenosa, fumada e inhalada. Los efectos farmacológicos directos sobre la córnea, la toxicidad química de los contaminantes y los factores conductuales se combinan para causar daño corneal.
La MIK presenta características neurotróficas más pronunciadas en comparación con la queratitis infecciosa típica. Las úlceras corneales suelen ser progresivas, caracterizadas por infiltrados grandes, necrosis estromal y adelgazamiento severo. La queratitis infecciosa complica con frecuencia, y a pesar del tratamiento agresivo con antibióticos potenciados, puede ocurrir fusión corneal rápida o perforación 1).
Q¿En qué se diferencia la queratitis inducida por metanfetamina de la queratitis infecciosa típica?
A
La MIK tiene características neurotróficas más fuertes en comparación con la queratitis infecciosa típica. Debido a que la sensibilidad corneal se pierde, los síntomas subjetivos son leves, lo que lleva a una consulta tardía. Además, la fusión corneal progresa rápidamente y a menudo es resistente al tratamiento 1). La queratitis infecciosa suele ser concurrente y los hallazgos de ambas condiciones se superponen.
Ye Huang, Nam V Nguyen, Danny A Mammo, Thomas A Albini, et al. Vision health perspectives on Breaking Bad: Ophthalmic sequelae of methamphetamine use disorder 2023 Mar 8 Front Toxicol. 2023 Mar 8; 5:1135792 Figure 1. PMCID: PMC10031494. License: CC BY.
A y B muestran la apariencia con los ojos cerrados y abiertos, con engrosamiento palpebral, enrojecimiento e inyección conjuntival marcados. C muestra una imagen de lámpara de hendidura del ojo derecho con defecto epitelial inferior y opacidad, y D muestra adelgazamiento corneal en la misma área en Pentacam.
La queja principal suele ser disminución de la visión. Pueden presentar sensación de cuerpo extraño, enrojecimiento, lagrimeo y fotofobia. Sin embargo, debido a que la sensibilidad corneal está disminuida, el dolor ocular puede ser leve.
Descemetocele: Estado previo a la perforación que requiere intervención urgente.
Perforación corneal: Indicación de adhesivo tisular o trasplante corneal terapéutico.
Endoftalmitis: Ocurre cuando la infección se extiende al interior del ojo 1).
Huang y cols. (2022) reportaron dos casos con trastorno por consumo de metanfetamina 1). El caso 1 fue un varón de 26 años con diabetes tipo 1 y antecedentes de consumo crónico de metanfetamina, que presentó una úlcera corneal causada por Staphylococcus aureus y Streptococcus viridans. Debido a la mala adherencia al tratamiento y al frotamiento ocular persistente, la agudeza visual final disminuyó a movimiento de manos en el ojo derecho y percepción de luz en el ojo izquierdo. El caso 2 fue una mujer de 44 años con ojo seco asociado a EICH y antecedentes de consumo de metanfetamina, que presentó infiltración corneal difusa e hipopión. Se realizaron trasplante corneal de emergencia y vitrectomía, pero la infección por Streptococcus pyogenes progresó, llevando finalmente a la enucleación1).
La patología de la MIK implica múltiples mecanismos.
Efectos farmacológicos directos: La vasoconstricción debida a la acción simpaticomimética de la metanfetamina reduce el flujo sanguíneo ocular. El aumento del umbral del dolor suprime el reflejo de parpadeo, aumentando el riesgo de daño epitelial corneal. La desregulación de la dopamina y la serotonina causa neuropatía corneal.
Toxicidad de contaminantes: Los productos ilícitos contienen diluyentes como lidocaína, procaína, quinina, bicarbonato y estricnina. Estos causan lesiones alcalinas o úlceras corneales.
Factores relacionados con la vía de administración: Fumar causa quemaduras químicas y térmicas. La exposición directa al humo del clorhidrato de metanfetamina daña la córnea. El contacto mano-ojo también empeora el daño corneal 1).
Factores conductuales: La hiperactividad y el comportamiento compulsivo inducidos por la metanfetamina provocan frotamiento ocular repetido 1). El deterioro cognitivo empeora la higiene ocular.
Comorbilidades: La coexistencia de enfermedades sistémicas como diabetes y ojo seco asociado a EICH exacerba el daño corneal 1).
Q¿Qué método de consumo de metanfetamina causa más fácilmente daño corneal?
A
Fumar (fumar metanfetamina cristalina llamada “hielo”) se ha reportado como el de mayor riesgo de úlceras corneales. El clorhidrato de metanfetamina en el humo entra en contacto directo con la córnea, causando quemaduras químicas y térmicas. Sin embargo, otras vías como la inyección intravenosa o la inhalación también pueden causar daño corneal.
El MIK se diagnostica con base en la clínica. El diagnóstico se realiza mediante la combinación de antecedentes de consumo de metanfetamina y hallazgos oculares característicos.
Una historia detallada del consumo de drogas (frecuencia, vía de administración, momento del último consumo) es el elemento más importante. También se debe verificar el uso de lentes de contacto, antecedentes de queratitis y presencia de enfermedades sistémicas.
Prueba de sensibilidad corneal: Utilizando un estesiómetro de Cochet-Bonnet. La pérdida de sensibilidad corneal sugiere la presencia de queratopatía neurotrófica.
Examen con lámpara de hendidura: Evaluar la ubicación, forma y tamaño de los infiltrados corneales, la extensión de los defectos epiteliales y el grado de inflamación de la cámara anterior. Usar tinción con fluoresceína para confirmar el daño epitelial.
Examen de fondo de ojo dilatado: Descartar complicaciones del segmento posterior como oclusión vascular retiniana, vasculitis y retinopatía cristalina.
Si se sospecha queratitis infecciosa concomitante, se deben tomar raspados corneales. Realizar microscopía de frotis (tinción de Giemsa, tinción de Gram) y cultivo para evaluar bacterias, hongos, VHS/VVZ y Acanthamoeba. Ajustar la terapia antimicrobiana según los resultados del cultivo.
La elección del agente antimicrobiano se basa en la gravedad del daño corneal.
Gravedad
Agente antimicrobiano
Frecuencia
Grave
Vancomicina fortificada + tobramicina fortificada
Cada hora
Moderada
Fluoroquinolona como moxifloxacino
Cada hora
Leve
Fluoroquinolona
Cada 2–4 horas
Ajuste los antimicrobianos según los resultados del cultivo y la sensibilidad. Después del control de la infección, si se descartan patógenos atípicos, considere el uso cuidadoso de gotas oftálmicas con esteroides.
Adhesivo tisular: Se utiliza adhesivo de cianoacrilato con un lente de contacto vendaje para pequeñas perforaciones corneales o descemetoceles.
Queratoplastia penetrante terapéutica (TPK): Se realiza para perforaciones grandes para restaurar la integridad del globo ocular y prevenir la endoftalmitis1).
Q¿Cuál es el pronóstico de la queratitis inducida por metanfetamina?
A
El pronóstico es reservado, dependiendo de la gravedad de la queratitis y la presencia de comorbilidades conductuales y psicológicas. La mala adherencia al tratamiento y el uso continuo de drogas empeoran los resultados1). En casos graves, puede persistir la discapacidad visual debido a cicatrices corneales, y se han reportado casos que requieren enucleación debido a endoftalmitis1).
La patología de MIK es multifactorial, con los siguientes mecanismos interrelacionados.
Vasoconstricción y alteración del flujo sanguíneo ocular: La metanfetamina promueve la liberación de catecolaminas y tiene un fuerte efecto simpaticomimético. La reducción del flujo sanguíneo ocular debido a la vasoconstricción causa isquemia del tejido corneal 1). La isquemia del área de las células madre limbares puede presentarse como opacidad corneal difusa 1).
Queratopatía neurotrófica: La desregulación de la dopamina y la serotonina debido al consumo de metanfetamina daña los nervios corneales. La pérdida de sensación corneal reduce el reflejo de parpadeo, lo que provoca inestabilidad de la película lagrimal, alteración del recambio epitelial y retraso en la cicatrización de heridas corneales 1). La disminución de la sensibilidad corneal aumenta la susceptibilidad a infecciones, lo que lleva a queratitis infecciosa.
Alteración de la barrera epitelial corneal: La supresión del reflejo de parpadeo debido al aumento del umbral del dolor, el contacto directo con diluyentes o subproductos de fabricación y el frotamiento mecánico repetido de los ojos dañan el epitelio corneal. La alteración de la barrera epitelial facilita la invasión microbiana y se convierte en un caldo de cultivo para infecciones secundarias.
Infección superpuesta: En muchos casos, se superpone una infección bacteriana, incluyendo cocos grampositivos 1). El deterioro de la higiene, la disminución de la función inmunitaria y la fragilidad corneal aumentan el riesgo de infección. Debido a que la queratitis infecciosa y el daño corneal específico de MIK se superponen, a veces es difícil determinar cuál es la causa de la lesión corneal.
7. Investigación más reciente y perspectivas futuras
La evidencia sobre MIK se basa principalmente en informes de casos y series de casos pequeñas; no existen ensayos clínicos a gran escala.
Huang et al. (2022) informaron dos casos de queratitis y endoftalmitis como complicaciones oculares asociadas con el trastorno por consumo de metanfetamina, enfatizando una asociación grave entre el consumo de metanfetamina y los hallazgos corneales agudos basados en la correlación temporal y los mecanismos farmacológicos 1).
Una mayor elucidación de la fisiopatología de MIK y el desarrollo de estrategias de prevención y tratamiento son desafíos futuros. Se han propuesto actividades de educación y concienciación a nivel comunitario y estrategias de reducción de daños (instrucción sobre higiene de manos, evitar frotarse los ojos) como intervenciones preventivas. También se requiere el establecimiento de un modelo de colaboración multidisciplinaria entre el tratamiento de la adicción a las drogas y la atención oftalmológica.
Huang Y, Chundury RV, Timperley BD, Terp PA, Krueger RR, Yeh S. Ophthalmic complications associated with methamphetamine use disorder. Am J Ophthalmol Case Rep. 2022;26:101464.
Franco J, Bennett A, Patel P, Waldrop W, McCulley J. Methamphetamine-Induced Keratitis Case Series. Cornea. 2022;41(3):367-369. PMID: 34050072.