La ptisis bulbi es el estado final del ojo que se atrofia irreversiblemente tras sufrir traumatismos graves, infecciones o inflamación crónica. El término proviene del griego phthisis (atrofia, consunción). Se caracteriza por reblandecimiento, reducción, calcificación y osificación del globo ocular, con pérdida total de la función visual.
La atrofia ocular tiene etapas. Se considera que antes de llegar a la ptisis bulbi completa, se atraviesan las siguientes tres fases.
Etapa
Nombre
Hallazgos
Etapa 1
Atrofia sin encogimiento
Las estructuras internas degeneran pero la forma del ojo se mantiene
Etapa 2
Atrofia con encogimiento
Comienza la reducción del ojo
Tercera etapa
Fthisis bulbi
Presenta reblandecimiento completo, reducción de tamaño, calcificación y osificación
Las principales causas se muestran a continuación. En la revisión clinicopatológica de Tripathy et al., se demuestra que la hipotonía, la ruptura de la barrera intraocular y la inflamación crónica convergen como una vía final común¹.
Trauma ocular abierto (ruptura del globo ocular, herida penetrante): la causa más frecuente. En el análisis retrospectivo de 10 años de Adewara et al., representó el 46.8% de las causas²
Endoftalmitis grave (incluyendo postoperatoria y postraumática): 21.5% en el informe de Adewara et al.²
Después del tratamiento del retinoblastoma (radioterapia o quimioterapia): en niños, se han reportado casos en los que el retinoblastoma se descubre como phthisis bulbi⁶
Q¿Se puede revertir la phthisis bulbi con tratamiento?
A
La phthisis bulbi es una condición irreversible y no es posible restaurar la función visual del ojo atrofiado. El objetivo del tratamiento es eliminar el dolor y mejorar la apariencia estética (uso de prótesis ocular), y no existe un tratamiento dirigido a recuperar la visión.
Los síntomas de la phthisis bulbi se clasifican en dos grandes grupos según la presencia o ausencia de dolor. La distinción entre «phthisis bulbi dolorosa» y «phthisis bulbi indolora» es el eje más importante para determinar la estrategia de tratamiento.
Reducción y reblandecimiento del globo ocular: la presión intraocular está marcadamente disminuida (a veces no medible) y el ojo se siente claramente más pequeño.
Hallazgos corneales: se produce opacidad corneal e invasión vascular (formación de pannus), perdiendo la transparencia.
Enoftalmos: el ojo se ve hundido debido a la atrofia de la grasa orbitaria.
Adelgazamiento escleral: la esclerótica se vuelve blanda y delgada, pudiendo verse azulada.
Hallazgos intraoculares
Cambios en el segmento anterior: la cámara anterior desaparece, el iris se atrofia y deforma. El cristalino se retrae, opacifica y calcifica.
Cambios en el fondo de ojo e intraoculares: la coroides y la retina se atrofian y pierden función. Aparecen placas blancas de calcificación intraocular.
Hallazgos de osificación: en la etapa final ocurre osificación heterotópica (metaplasia ósea). La TC muestra calcificación y osificación intraocular.
Cambios en el cuerpo ciliar: el cuerpo ciliar se fibrosa y pierde por completo la capacidad de producir humor acuoso.
Q¿Duele la tisis bulbi?
A
Hay dos tipos: doloroso e indoloro. En la ptisis bulbi indolora no hay dolor, y el tratamiento básico consiste en mejorar la apariencia con una prótesis ocular y realizar seguimiento. En la ptisis bulbi dolorosa, el dolor ocular crónico es el problema principal; si no responde a los analgésicos habituales, se considera tratamiento quirúrgico como la enucleación. En un mismo paciente, puede pasar de indolora a dolorosa durante el curso de la enfermedad.
Traumatismo ocular abierto: La rotura o perforación ocular es la causa más frecuente de ptisis bulbi. Si la inflamación y la hipotonía persisten después de la cirugía reparadora, se llega a la ptisis bulbi.
Endoftalmitis grave: Ocurre como resultado de endoftalmitis postoperatoria o postraumática. Incluso si se controla la infección, si la inflamación crónica persiste, puede evolucionar a ptisis bulbi.
Glaucoma refractario: La hipotonía persistente imposibilita el mantenimiento de la estructura ocular.
Complicaciones postoperatorias del desprendimiento de retina: desprendimiento de retina irreductible y refractario debido a vitreorretinopatía proliferativa (PVR)
Trauma químico grave: destrucción severa del segmento anterior del ojo por álcalis o ácidos
Postratamiento de retinoblastoma: ojo infantil después de radioterapia o quimioterapia
El diagnóstico de ptisis bulbar se basa en la combinación de antecedentes y hallazgos clínicos. Un diagnóstico diferencial importante es el retinoblastoma en niños.
Retinoblastoma: en niños con calcificación intraocular, debe descartarse siempre. Puede presentar hallazgos de calcificación similares a la tisis bulbar. En el informe de Taha, de 16 ojos infantiles enucleados como tisis bulbar, la mitad tenía tejido de retinoblastoma activo residual, y 3 casos presentaban factores de mal pronóstico⁶. El diagnóstico histológico es indispensable antes de la enucleación
Microftalmia congénita: es una anomalía del desarrollo, no una atrofia adquirida. Se caracteriza por un diámetro ocular pequeño desde el nacimiento
Enoftalmos: retracción del globo ocular debido a fractura orbitaria, etc. El tamaño ocular es normal y no hay reblandecimiento
QEn niños con ojo pequeño, ¿cómo se diferencia la tisis bulbar de la microftalmia congénita?
A
El microftalmos congénito es una anomalía del desarrollo en la que el ojo es pequeño desde el nacimiento, y su causa es diferente de la ptisis bulbar, que es una atrofia ocular adquirida. La clave para el diagnóstico diferencial es si existe antecedente de enfermedad grave o traumatismo adquirido. En la ptisis bulbar se observan signos de atrofia como opacidad corneal, calcificación e hipotensión ocular, y la ecografía o la tomografía computarizada confirman una degeneración grave de las estructuras intraoculares. En el microftalmos congénito, los hallazgos degenerativos de las estructuras internas suelen ser leves. Además, cuando se observa calcificación en la ptisis bulbar infantil, también es importante diferenciarla del retinoblastoma.
En la ptisis bulbar sin dolor, la base del manejo es la observación y la mejora cosmética mediante el uso de una prótesis ocular. Aggarwal y colaboradores clasificaron 50 casos de ptisis bulbar en 4 categorías y propusieron pautas para el uso de prótesis oculares, concluyendo que la rehabilitación cosmética es la única opción de tratamiento⁴.
Revisiones oftalmológicas periódicas: se recomienda acudir cada 3 a 6 meses para detectar precozmente la aparición de inflamación o dolor.
Uso de prótesis ocular (acrílica personalizada): colocar una prótesis en la órbita encogida puede mejorar significativamente la apariencia.
Pulido periódico de la prótesis: realizar un pulido 1 o 2 veces al año para mantener la transparencia y la comodidad de la prótesis.
Manejo del saco conjuntival: manejo de secreciones e inflamación crónica. Continuar con la limpieza mediante gotas oftálmicas.
Reemplazo de la prótesis ocular: debido al deterioro con el tiempo, es necesario reemplazarla cada 5 a 10 años.
Tratamiento estándar para la ptisis bulbar dolorosa
Método más fiable para eliminar el dolor. Se inserta simultáneamente un implante orbitario (hidroxiapatita, polietileno poroso, etc.). Permite el examen histopatológico.
Evisceración
Casos que desean preservar la esclerótica
Técnica quirúrgica relativamente sencilla. Si hay antecedentes de endoftalmitis, existe riesgo de oftalmía simpática, por lo que está contraindicada en principio
Inyección retrobulbar (etanol)
Casos con mal estado general que dificultan la cirugía
Alivio sintomático del dolor. El efecto puede ser temporal y puede requerir administración repetida
Tipos de prótesis ocular: La prótesis acrílica personalizada es el estándar. Se fabrican el color del iris y los patrones vasculares para mejorar la apariencia estética.
Inicio del uso: Después de la enucleación, se comienza de 1 a 2 meses después de la cirugía, una vez que la condición se haya estabilizado.
Pulido y mantenimiento: Pulido por un ocularista 1 a 2 veces al año. Se previenen los síntomas de irritación causados por suciedad y rayones en la superficie.
Reemplazo periódico: Se recomienda reemplazar la prótesis cada 5 a 10 años. Se refabrica según los cambios en la forma de la órbita.
Cuando ocurre ptisis bulbi en la infancia, afecta el crecimiento del hueso orbitario y los párpados.
Alteración del crecimiento del hueso orbitario: En ojos infantiles con ptisis bulbi, la falta de estimulación mecánica del ojo suprime el desarrollo del hueso orbitario.
Aumento del tamaño del implante y la prótesis ocular: Aumentar gradualmente el tamaño de la prótesis ocular según el crecimiento para promover el desarrollo simétrico de la órbita.
Importancia de la intervención temprana: Se recomienda el uso temprano de la prótesis ocular, especialmente en niños menores de 5 años, para el desarrollo orbital.
Q¿Es necesario extirpar el ojo con phthisis bulbi?
A
No siempre es necesaria la extirpación. Si se trata de phthisis bulbi indolora, lo fundamental es usar una prótesis ocular y realizar seguimiento. Por otro lado, en la phthisis bulbi dolorosa con dolor crónico, la enucleación es el método más seguro para eliminar el dolor. También está indicada la extirpación cuando se desea una mejora estética significativa o cuando se sospecha un tumor maligno que solo puede diagnosticarse mediante la enucleación. La decisión de extirpar se toma evaluando la voluntad del paciente y la necesidad médica.
6. Fisiopatología y mecanismo detallado de la enfermedad
Ocurrencia del evento causal: Traumatismo ocular abierto, endoftalmitis, uveítis refractaria, desprendimiento de retina grave, etc., actúan como desencadenantes.
Persistencia de la inflamación crónica: Después de la fase aguda, la reacción inflamatoria crónica continúa dentro del ojo.
Disfunción del cuerpo ciliar: La inflamación crónica daña el estroma del cuerpo ciliar, reduciendo la producción de humor acuoso.
Formación de hipotonía ocular persistente: La presión intraocular disminuye de forma sostenida debido a la marcada reducción en la producción de humor acuoso.
Incapacidad para mantener la estructura ocular: La hipotonía prolongada provoca la pérdida de la tensión que mantiene la forma del globo ocular.
Adelgazamiento y reblandecimiento escleral: La pérdida de presión intraocular adelgaza la esclerótica y ablanda todo el globo ocular.
Atrofia coriorretiniana: La disminución del flujo sanguíneo y el daño tisular provocan la atrofia de la coroides y la retina, perdiendo su función.
Retroceso y calcificación del cristalino: La relajación de la zónula hace que el cristalino retroceda y se calcifique progresivamente.
Formación ósea heterotópica (osificación): En la etapa final, se produce osificación (metaplasia ósea) a partir de células derivadas del epitelio pigmentario de la retina. Se confirma mediante TC y rayos X como calcificación y osificación intraoculares.
En un ojo con tisis bulbar, los antígenos uveales suelen estar “secuestrados”, por lo que el riesgo de inducir oftalmía simpática en el ojo contralateral es bajo. Sin embargo, no se puede descartar por completo. Si durante el seguimiento de un ojo con tisis bulbar aparecen signos de inflamación en el ojo contralateral (enrojecimiento, fotofobia, moscas volantes, etc.), es importante acudir rápidamente al oftalmólogo.
Si después de una evisceración quedan restos de tejido intraocular, teóricamente podría persistir la estimulación antigénica, por lo que en casos con antecedentes de oftalmía simpática o de alto riesgo, se prefiere la enucleación.
En la reconstrucción orbitaria tras enucleación, se están mejorando los materiales de los implantes. La biocerámica (hidroxiapatita, polietileno poroso) promueve el crecimiento interno de tejido fibrovascular, lo que permite una buena movilidad mediante la integración tisular. También se están investigando implantes personalizados mediante tecnología de impresión 3D, que en el futuro podrían permitir la fabricación precisa de prótesis oculares adaptadas a la morfología orbitaria.
Medidas para promover el crecimiento orbitario en la ptisis bulbi infantil
En la ptisis bulbi infantil, la alteración del crecimiento óseo orbitario es un problema. Se están investigando implantes expansibles que pueden aumentar de tamaño gradualmente según la etapa de crecimiento, y se consideran un medio para promover el crecimiento simétrico de la órbita. El injerto autólogo de dermis-grasa (dermis-fat graft) también se considera útil para mantener el volumen orbitario y promover el crecimiento en niños. En una revisión de Jovanovic et al., el injerto primario de dermis-grasa mostró una buena tasa de mantenimiento de la posición palpebral (83.3%), y se reportó como particularmente útil en niños, órbitas complejas y cuencas cicatrizadas⁵.
Evaluación de la calidad de vida y apoyo psicológico
La investigación sobre la evaluación de la calidad de vida (QOL) y el apoyo psicológico en pacientes con ptisis bulbi o después de la enucleación está ganando atención. Se están desarrollando herramientas para evaluar de manera integral los cambios en la apariencia, la pérdida de función visual y el impacto en la vida social. La mejora de la calidad de las prótesis oculares (emparejamiento preciso del patrón del iris, reproducción de la vascularización) también contribuye a mejorar la QOL estética. El desarrollo de programas de apoyo psicológico para los pacientes y el establecimiento de un sistema de colaboración entre los ocularistas y los oftalmólogos serán temas importantes en el futuro.
Adewara BA, Badmus SA, Olugbade OT, Ezeanosike E, Adegbehingbe BO. Distribution of phthisis bulbi and status of fellow eyes at a tertiary eye-care centre in Nigeria: a ten-year review.Afr Health Sci. 2021;21(1):395-402. PMID: 34394326
Bui K, Tomaiuolo M, Carter K, et al. Sympathetic Ophthalmia in Patients with Enucleation or Evisceration: Pathology Laboratory and IRIS® Registry Experience.Ocul Oncol Pathol. 2023;9(5-6):138-146. PMID: 38089175
Aggarwal H, Singh RD, Kumar P, Gupta SK, Alvi HA. Prosthetic guidelines for ocular rehabilitation in patients with phthisis bulbi: a treatment-based classification system.J Prosthet Dent. 2014;111(6):525-528. PMID: 24423459
Jovanovic N, Carniciu AL, Russell WW, Jarocki A, Kahana A. Reconstruction of the Orbit and Anophthalmic Socket Using the Dermis Fat Graft: A Major Review.Ophthalmic Plast Reconstr Surg. 2020;36(6):529-535. PMID: 32134765
Taha H, Amer HZ, El-Zomor H, et al. Phthisis bulbi: clinical and pathologic findings in retinoblastoma.Fetal Pediatr Pathol. 2015;34(4):223-232. PMID: 25839785
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