Saltar al contenido
Oftalmología pediátrica y estrabismo

Quiste dermoide (dermoide orbitario)

Un quiste dermoide (dermoide orbitario) es un coristoma congénito de la órbita, en el que células normales forman un tumor benigno en un lugar donde dicho tejido no está presente normalmente. Está compuesto por epitelio queratinizado y estructuras anexiales como folículos pilosos, glándulas sudoríparas y glándulas sebáceas. Se clasifica como D31.60 en la CIE-10.

Los coristomas aparecen desde la infancia temprana debido a anomalías en el proceso de desarrollo. Se dividen en quistes dermoides y quistes epidermoides. Los coristomas se clasifican además en dermoide, dermolipoma, coristoma de un solo tejido y coristoma complejo4). Los coristomas óseos representan aproximadamente el 0.1% de todos los tumores conjuntivales y el 1.7–5% de todos los coristomas oculares2).

Los quistes dermoides representan el 46% de las neoplasias orbitarias en niños y el 3–9% de todas las masas orbitarias, siendo el tumor orbitario más frecuente; algunos informes indican que constituyen aproximadamente el 2% de todos los tumores orbitarios 1).

Q ¿En qué se diferencian los quistes dermoides y los quistes epidermoides?
A

Los quistes dermoides tienen un revestimiento de epitelio escamoso estratificado queratinizado y contienen estructuras anexiales como folículos pilosos, glándulas sebáceas y glándulas sudoríparas. En cambio, los quistes epidermoides carecen de estructuras anexiales y están llenos solo de material queratinoso (contenido escamoso) en la luz. Cuando están presentes simultáneamente tejidos derivados de endodermo, mesodermo y ectodermo, la lesión se denomina teratoma.

2. Principales síntomas y hallazgos clínicos

Sección titulada «2. Principales síntomas y hallazgos clínicos»
  • A menudo asintomáticos: Los quistes superficiales suelen permanecer asintomáticos durante largos períodos.
  • Aparición superficial: Se nota como una masa indolora de progresión lenta cerca de la ceja lateral.
  • Aparición profunda: En niños mayores y adultos, aparecen diplopía y proptosis.
  • Aparición intraconal: Se presenta con proptosis, diplopía y dolor orbitario1).

Quiste superficial

Localización: Común en la región superolateral (cerca de la ceja lateral).

Hallazgos a la palpación: Consistencia elástica dura, superficie lisa, sin dolor a la presión. Puede ser móvil o estar fijo al hueso.

Forma: En áreas superficiales cercanas a la piel, se presenta como una elevación en forma de cúpula. Las grandes pueden causar ptosis mecánica.

Quiste Profundo

Hallazgos principales: Proptosis, estrabismo, diplopía, desplazamiento del globo ocular y limitación de los movimientos oculares.

Inflamación: La fuga o ruptura del quiste puede causar inflamación granulomatosa (granuloma lipídico).

Forma: Puede tener forma de pesa, abarcando el interior y exterior del hueso orbitario. La imagenología es esencial para las lesiones dentro del cono muscular 1).

  • Inclusión de brotes epiteliales embrionarios: Durante la embriogénesis, cuando se cierran las líneas de sutura fetales, los brotes epiteliales derivados del ectodermo embrionario quedan atrapados en las suturas óseas, formando quistes.
  • Suturas frecuentes: La sutura frontocigomática es la más común, con aproximadamente el 60% de los casos en la región superolateral de la órbita. Alrededor del 25% ocurre en la sutura frontolagrimal, en la región nasal de la órbita. Se originan en la sutura cigomaticofrontal y son frecuentes en la parte lateral de la ceja.
  • Forma de pesa: Pueden extenderse tanto dentro como fuera del hueso orbitario.
  • Crecimiento: Aumentan lentamente con la edad y los síntomas pueden hacerse evidentes después de la adolescencia.
Q ¿El quiste dermoide sigue creciendo?
A

Aumenta lentamente con la edad. Los quistes superficiales pueden permanecer asintomáticos durante mucho tiempo, pero si no se tratan, pueden causar retracción palpebral y problemas estéticos. En los quistes profundos, el crecimiento provoca síntomas como proptosis y diplopía. Es importante consultar a un especialista para una intervención quirúrgica oportuna.

Los quistes superficiales se diagnostican con relativa facilidad por los hallazgos clínicos (localización en la línea de sutura, consistencia dura). En los quistes profundos, las pruebas de imagen son esenciales.

PruebaHallazgos característicos
TCQuiste bien definido. Remodelación ósea en el 85%.
RMSeñal heterogénea en T1 y T2. Señal baja en T1 con supresión grasa.
EcografíaMezcla de áreas hipoecoicas y ecos espiculados irregulares.
  • TC: Masa quística bien definida y encapsulada. Se representa como un defecto óseo en la ubicación de una línea de sutura. A diferencia de los tumores orbitarios que causan destrucción ósea, el quiste se origina dentro de la sutura, por lo que puede mostrar poca protrusión hacia la órbita o hacia afuera. Se caracteriza por una pared de alta atenuación y contenido de baja atenuación. Útil para excluir una morfología en forma de pesa.
  • RM: La intensidad de señal es heterogénea tanto en T1 como en T2, reflejando una mezcla de agua y grasa. En T1 con supresión grasa muestra baja señal, confirmando la presencia de componentes grasos 1). Excelente para la visualización detallada de tejidos blandos y evaluación de estructuras neuromusculares circundantes 1).
  • Ultrasonido: El modo A muestra una mezcla de áreas hipoecoicas y reflejos de pico irregular.

Los quistes pequeños y asintomáticos pueden no requerir tratamiento. Sin embargo, pueden aumentar de tamaño con la edad, por lo que es necesario un seguimiento periódico.

Escisión superficial

Sitio de incisión: Elija entre incisión en la ceja, incisión en el surco del párpado superior o incisión directamente sobre la lesión.

Puntos clave: Es esencial la extirpación completa sin romper la pared del quiste. El tejido residual puede causar inflamación aguda, provocando recurrencia, formación de abscesos o fístula cutánea orbitaria. Revise cuidadosamente las imágenes preoperatorias; si la lesión afecta el hueso, se requiere extirpación con osteotomía. Incluso sin afectación ósea evidente, es común una adhesión fuerte, por lo que se requiere una extirpación total meticulosa.

Escisión profunda/compleja

Orbitotomía: Elija orbitotomía anterior, lateral o combinada.

Intraconal: El abordaje endoscópico transnasal también es efectivo1). Se ha reportado la extirpación completa de un quiste intraconal de 3.0 cm.

Cirugía del dermoide limbal: Principalmente con fines cosméticos. Se realiza la extirpación del tumor y, si es necesario, queratoplastia superficial (se puede usar córnea criopreservada, generalmente con un trépano de aproximadamente 7.0 mm de diámetro).

Q ¿Qué sucede si el quiste se rompe durante la cirugía?
A

Los lípidos y la queratina dentro del quiste pueden filtrarse, causando inflamación granulomatosa lipídica. El lavado abundante durante la cirugía puede reducir la inflamación. La extirpación incompleta puede provocar recurrencia, formación de abscesos y fístula cutánea orbitaria, por lo que es importante eliminar el tejido residual tanto como sea posible incluso después de la ruptura.

Un quiste dermoide se forma cuando el epitelio derivado del ectodermo queda atrapado a lo largo de una línea de sutura ósea durante el desarrollo.

La clasificación histológica de los quistes dermoides se muestra a continuación.

ClasificaciónCaracterísticas histológicas
Quiste dermoideEpitelio queratinizado + folículos pilosos y glándulas sebáceas
Quiste epidermoideSolo epitelio queratinizado (sin anexos)
DermolipomaPrincipalmente tejido adiposo4)
Coristoma óseoTejido óseo maduro2)
  • Pared del quiste dermoide: Revestida internamente por epitelio escamoso estratificado queratinizado, que contiene folículos pilosos, glándulas sebáceas, glándulas sudoríparas, músculo liso y tejido fibroadiposo.
  • Inflamación de quistes profundos: La fuga de queratina y lípidos de la pared del quiste desencadena una reacción inflamatoria en los tejidos circundantes1).
  • Contenido: El quiste está lleno de material queratinoso, cabello y sebo.

7. Investigación más reciente y perspectivas futuras (Informes en fase de investigación)

Sección titulada «7. Investigación más reciente y perspectivas futuras (Informes en fase de investigación)»

El quiste endotelioide del cono muscular es extremadamente raro, representando el 0.5–0.6% del total, con solo 6 casos reportados en PubMed entre 1986 y 2020 1). Los abordajes quirúrgicos mínimamente invasivos, incluido el abordaje endoscópico transnasal, se han ido acumulando a nivel de reportes de casos.

Samal et al. (2021) reportaron un quiste dermoide de 3.0 cm dentro del cono muscular del ojo derecho en un hombre de 30 años 1). Se logró una resección completa mediante abordaje endoscópico transnasal, sin recurrencia a los 6 meses. Histológicamente se confirmó epitelio escamoso estratificado queratinizado y estructuras anexiales.

También avanza la investigación sobre la diversidad histológica de los coristomas. Se han reportado tipos mixtos con hueso y cartílago, tipos que contienen estructuras similares a dientes y tipos cartilaginosos con cambios quísticos pigmentados 2). Las hipótesis etiológicas para el coristoma óseo incluyen activación anormal de células mesenquimales pluripotentes, atavismo de la placa ósea escleral y anomalías del desarrollo de la sutura cigomaticofrontal 2).


  1. Samal S, Sable MN, Pradhan S, Pradhan P. Intraconal orbital dermoid cyst: a rare location. Autops Case Rep. 2021;11:e2021282.
  2. Zhong S, Fu J, Hu M, Zhang X, Cheng P. Epibulbar osseous choristoma. BMC Ophthalmol. 2025;25(1):199.
  3. Cruz AAV, Limongi RM, Feijó ED, Enz TJ. Lacrimal gland choristomas. Arq Bras Oftalmol. 2022;85(2):190-199.
  4. Kim JM, Son WY, Sul HJ, Shin J, Cho WK. Epibulbar osseous choristoma with dermolipoma: A case report and review of literature. Medicine. 2022;101(47):e31555.

Copia el texto del artículo y pégalo en el asistente de IA que prefieras.