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Oftalmología pediátrica y estrabismo

Fenómeno de Kasabach-Merritt

1. ¿Qué es el fenómeno de Kasabach-Merritt?

Sección titulada «1. ¿Qué es el fenómeno de Kasabach-Merritt?»

El fenómeno de Kasabach-Merritt (KMP) es un síndrome clínico caracterizado por trombocitopenia, coagulopatía consumptiva y púrpura asociado con hemangioendotelioma kaposiforme (KHE) o angioma en penacho (TA). Fue reportado por primera vez en 1940 por Kasabach y Merritt como la primera asociación clínica de secuestro plaquetario con hemangioma capilar 2)4).

El KHE y el TA se encuentran en el mismo espectro tumoral y son histológicamente similares. El KHE es un tumor localmente agresivo, mientras que el TA es benigno. Aproximadamente el 70% de los pacientes con KHE y el 10% de los pacientes con TA presentan KMP. El KMP no se asocia con el hemangioma infantil más común. Los hemangiomas infantiles son GLUT-1 positivos, mientras que el KHE y el TA son GLUT-1 negativos, lo que permite la diferenciación inmunohistoquímica.

Aproximadamente el 80% de los casos de KMP se desarrollan dentro del primer año de vida, con una mediana de edad de inicio de 5 semanas 5). Se han reportado alrededor de 200 casos 5). No hay predilección de género o étnica. Los sitios de afectación más comunes son la cara, cabeza, cuello, tórax, abdomen/retroperitoneo y extremidades. La tasa de mortalidad del KMP es del 20-40%, principalmente debido a sangrado refractario por coagulopatía consumptiva 5).

Q ¿Existe relación entre el fenómeno de Kasabach-Merritt y el hemangioma infantil?
A

El KMP es un fenómeno asociado con KHE o TA, no con el hemangioma infantil (llamado hemangioma fresa). El hemangioma infantil es un tumor benigno que deja de crecer entre los 6 meses y los 2 años de edad y se resuelve espontáneamente en aproximadamente el 90% de los casos a los 7-9 años; su fisiopatología difiere de la del KMP.

2. Síntomas principales y hallazgos clínicos

Sección titulada «2. Síntomas principales y hallazgos clínicos»

Los síntomas subjetivos del KMP varían según la ubicación y el tamaño del tumor vascular subyacente.

  • Masa que aumenta rápidamente de tamaño: En el KHE/TA cutáneo, aparece una lesión firme y violácea en el tronco o las extremidades que crece rápidamente.
  • Dolor y sensibilidad: La lesión en crecimiento puede ser dolorosa.
  • Petequias y púrpura cutáneas: Aparecen cuando el recuento de plaquetas está gravemente disminuido.
  • Síntomas oftálmicos: Cuando el TA o KHE ocurre en los párpados u órbita, puede causar visión borrosa, diplopía y ptosis palpebral.

Hallazgos clínicos (hallazgos confirmados por el médico en el examen)

Sección titulada «Hallazgos clínicos (hallazgos confirmados por el médico en el examen)»

La presentación clínica del KMP varía según la ubicación de la lesión.

Lesiones cutáneas

Masa purpúrica: Lesión en placa, dura, de color púrpura y bordes mal definidos. Aumenta rápidamente de tamaño y se hincha notablemente.

Textura coriácea: A la palpación puede ser nodular y acompañarse de calor.

Hipertricosis e hiperhidrosis: Pueden observarse en el área afectada.

Petequias: Aparecen petequias en la piel cuando el recuento de plaquetas es inferior a 10,000.

Lesiones Viscerales

Masa retroperitoneal: El sitio más común de lesiones viscerales. La identificación clínica es difícil debido al gran espacio de expansión.

Distensión abdominal: Aparece a medida que el tumor crece.

Signos de insuficiencia orgánica: Puede presentarse con insuficiencia cardíaca de alto gasto e insuficiencia multiorgánica.

Masa palpable: Puede detectarse mediante palpación abdominal.

Lesiones oftálmicas

Hinchazón palpebral: La TA se presenta como una hinchazón indolora y de crecimiento lento en los párpados superior e inferior. Puede confundirse con una infección.

Proptosis: El KHE orbitario puede causar proptosis.

Ptosis y astigmatismo: Las lesiones palpebrales en aumento pueden causar ambliopía.

Síndrome compartimental orbitario: La complicación más grave, que provoca compresión del nervio óptico y pérdida de visión.

En los hallazgos de laboratorio se observa lo siguiente.

  • Trombocitopenia: El recuento de plaquetas disminuye notablemente. Se ha reportado una disminución hasta 3,000/μL2).
  • Hipofibrinogenemia: El fibrinógeno generalmente disminuye por debajo de 1.5 g/L3).
  • Elevación del dímero D: Aumentan los productos de degradación de la fibrina.
  • Prolongación del TP y TTPa: Los tiempos de coagulación se prolongan.
Q ¿Cómo afecta a los ojos?
A

El TA/KHE palpebral y orbitario puede causar visión borrosa, diplopía, ptosis y ambliopía. La complicación más grave es el síndrome compartimental orbitario, que puede provocar pérdida de la visión por compresión del nervio óptico. El diagnóstico temprano en la infancia es importante para prevenir futuras ambliopía, estrabismo y astigmatismo.

El KMP se desarrolla como una complicación del KHE o TA. El KHE y el TA son tumores caracterizados por la proliferación anormal de células endoteliales vasculares y se distinguen de las malformaciones vasculares, que son anomalías vasculares congénitas.

Los factores asociados con el riesgo de desarrollar KMP son los siguientes:

  • Tamaño del tumor: El tamaño del tumor es un factor de riesgo independiente para el desarrollo de KMP3).
  • Ubicación de la lesión: Las lesiones del tronco tienen más probabilidades de desarrollar KMP que las lesiones no del tronco3). Las lesiones infiltrativas profundas (p. ej., retroperitoneales) conllevan un mayor riesgo.
  • Edad al descubrimiento del tumor y morfología: Aproximadamente el 70% de los pacientes con KHE presentan KMP, y la edad al descubrimiento del tumor, la morfología y el tamaño son factores de riesgo independientes3).
  • KHE vs TA: Alrededor del 70% de los pacientes con KHE presentan KMP, en comparación con solo aproximadamente el 10% de los pacientes con TA.

Según una revisión de Schmid et al., la proporción de pacientes con KHE que presentan KMP varía según la edad: 79% en la infancia, 47% entre 1 y 5 años, 43% entre 6 y 12 años y 10% entre 13 y 21 años1).

El diagnóstico de KMP requiere la identificación del tumor vascular y la confirmación de anomalías en las pruebas de coagulación.

  • Hemograma completo (CBC): Para confirmar trombocitopenia.
  • Panel de coagulación: Para confirmar PT prolongado, APTT prolongado, hipofibrinogenemia y D-dímero elevado.
  • Evaluación de anemia hemolítica: La vasculatura compleja dentro del tumor puede causar anemia hemolítica microangiopática.

La RM es útil para diferenciar KHE de TA y evaluar la extensión de la lesión.

HallazgoKHETA
Patrón de realceDifuso, mal definidoHomogéneo, mal definido
Infiltración en capasAfecta múltiples capasConfinado a una sola capa
Depósito de hemosiderinaPresenteAusente

La angiografía es útil para evaluar los vasos nutricios y la circulación colateral de las lesiones vasculares asociadas con KMP, y se utiliza en la planificación preoperatoria para la embolización. La angiografía por resonancia magnética (ARM), que combina la RM y la angiografía, puede proporcionar la imagen diagnóstica más informativa.

El diagnóstico histológico no es esencial para el tratamiento de KMP, pero se puede considerar una biopsia para identificar el subtipo de tumor vascular.

  • KHE: Células endoteliales fusiformes dispuestas en láminas irregulares, que contienen espacios vasculares en forma de hendidura.
  • TA: Se observa como racimos de capilares que presentan un patrón de “bola de cañón”.
  • Inmunohistoquímica: Ambos son positivos para CD31 y CD34, y positivos para los marcadores linfáticos D2-40, LYVE1 y Prox-1. Negativos para el marcador de hemangioma infantil GLUT-1.

Se deben diferenciar las siguientes enfermedades.

  • Hemangioma infantil: GLUT-1 positivo. No asociado con KMP. Tiende a la regresión espontánea.
  • Angiosarcoma: Tumor maligno frecuente en adultos. Puede presentar coagulopatía similar a KMP 2).
  • Púrpura trombocitopénica inmune (PTI): No asociada con tumores vasculares.
  • Malformación arteriovenosa
  • Síndrome de Sturge-Weber
  • Síndrome de Klippel-Trénaunay-Weber

El objetivo del tratamiento del KMP es estabilizar la coagulopatía y reducir el tamaño del tumor subyacente.

Primera línea: corticosteroides + sirolimus

Sección titulada «Primera línea: corticosteroides + sirolimus»

Los corticosteroides se utilizan como terapia inicial debido a su respuesta rápida y facilidad de manejo, pero su eficacia como monoterapia es limitada. Se combinan con sirolimus, que tiene efectos antiangiogénicos y proapoptóticos.

  • Dosis y administración: Prednisolona oral 2 mg/kg/día + sirolimus 0.8 mg/m²/día (dos veces al día) 1)

En un ensayo controlado aleatorizado de Ji et al. (2020), el 94.6% del grupo de combinación de sirolimus más prednisolona logró una respuesta plaquetaria sostenida después de 4 semanas, en comparación con el 66.7% en el grupo de monoterapia con sirolimus 1).

En un metanálisis de Peng et al. (2019), la tasa de respuesta para la reducción del tumor fue de 0.91 para sirolimus y 0.72 para vincristina, y para la normalización de plaquetas en KMP, sirolimus fue de 0.94 y vincristina de 0.82 1).

Los principales efectos secundarios del sirolimus son inmunosupresión, elevación de enzimas hepáticas, hiperlipidemia y estomatitis. Es necesario monitorizar para asegurar que los niveles en sangre no superen 10–13 ng/mL 5).

Después de que la coagulopatía se estabilice, los esteroides se reducen gradualmente considerando los efectos secundarios, y se continúa con sirolimus durante varios meses.

Anteriormente era de primera línea en combinación con esteroides, pero actualmente se considera un tratamiento adyuvante debido a la necesidad de un catéter venoso central y el riesgo de neuropatía periférica1).

  • Dosis: 0.05 mg/kg para lactantes menores de 10 kg, 1–1.5 mg/m² para ≥10 kg, una vez por semana1)
  • Terapia de compresión: Se utiliza compresión con vendaje elástico (20–35 mmHg) de forma adyuvante para lesiones en extremidades, tronco y cuero cabelludo. Induce apoptosis mediante isquemia e hipoxia.
  • Fármacos antiplaquetarios: Aspirina 10 mg/kg/día, ticlopidina 10 mg/kg/día pueden usarse en casos refractarios.
  • Transfusión de plaquetas: No se recomienda excepto en hemorragia activa o antes de cirugía, porque las plaquetas transfundidas quedan atrapadas en el tumor y empeoran la KMP 1).
  • Crioprecipitado y plasma fresco congelado: Alternativas en CID o hemorragia activa.
  • Transfusión de concentrado de glóbulos rojos: Se realiza para anemia sintomática.

Se considera cuando el tumor es grande, resistente al tratamiento médico o tiene abundantes vasos nutricios. Se utilizan bleomicina, etanol, partículas de alcohol polivinílico, etc.

Durante el KMP, el riesgo quirúrgico es alto debido a la coagulopatía. Se considera después de que el tratamiento médico normalice el recuento de plaquetas y reduzca el tamaño del tumor. Las lesiones cutáneas solitarias pueden curarse mediante resección quirúrgica.

Q ¿Por qué se evita la transfusión de plaquetas?
A

Las plaquetas transfundidas son atrapadas y consumidas dentro del tumor vascular, empeorando el KMP. Además, los factores de crecimiento angiogénicos en las plaquetas transfundidas pueden promover el crecimiento tumoral 1). No se recomienda la transfusión de plaquetas excepto en caso de sangrado activo o antes de cirugía.

6. Fisiopatología y mecanismo detallado de la enfermedad

Sección titulada «6. Fisiopatología y mecanismo detallado de la enfermedad»

La fisiopatología del KMP no se comprende completamente, pero se cree que la compleja estructura vascular del KHE/TA juega un papel central.

La patogenia del KMP se explica mediante el siguiente ciclo.

  1. Captura de plaquetas: Las plaquetas son atrapadas físicamente en el tejido endotelial anormal del KHE/TA. El consumo de fibrinógeno marcado radiactivamente y los hallazgos inmunohistoquímicos positivos para CD61 respaldan esta teoría. Arcomana et al. informaron en un estudio de marcaje radiactivo que las plaquetas se acumulaban solo en las metástasis y no en el tumor primario2).
  2. Activación plaquetaria e inicio de la cascada de coagulación: Las plaquetas atrapadas se activan, lo que lleva al consumo de fibrinógeno. La alta velocidad del flujo sanguíneo en las derivaciones arteriovenosas también actúa como mecanismo de activación plaquetaria.
  3. Inicio de la fibrinólisis: La fibrinólisis comienza como resultado de la cascada de coagulación, pero el consumo de plaquetas y factores de coagulación continúa.
  4. Hemorragia intratumoral y crecimiento tumoral: La coagulopatía por consumo provoca hemorragia intratumoral, que clínicamente se manifiesta como un rápido agrandamiento del KHE/TA.

Este ciclo continúa hasta que el tumor desaparece o se administra tratamiento.

La KMP grave puede provocar las siguientes complicaciones:

  • Coagulación intravascular diseminada (CID): Caracterizada por trombocitopenia, hipofibrinogenemia y elevación del dímero D. Puede conducir a sangrado relacionado con CID, la causa más común de muerte.
  • Insuficiencia cardíaca de alto gasto: Causada por derivación arteriovenosa debido a tumores vasculares grandes.
  • Fallo multiorgánico: Debido a coagulopatía progresiva e infiltración de órganos.
Q ¿Por qué el tumor crece rápidamente?
A

Las plaquetas atrapadas dentro del tumor activan la cascada de coagulación, lo que provoca una hemorragia intratumoral. Esta hemorragia causa un rápido crecimiento del tumor, que a su vez atrapa más plaquetas, creando un círculo vicioso.


7. Investigación más reciente y perspectivas futuras (Informes en fase de investigación)

Sección titulada «7. Investigación más reciente y perspectivas futuras (Informes en fase de investigación)»

Acumulación de evidencia para la terapia combinada de sirolimus y esteroides

Sección titulada «Acumulación de evidencia para la terapia combinada de sirolimus y esteroides»

En un ensayo controlado aleatorizado de Ji et al. (2022), se informó que el grupo de combinación de corticosteroides más sirolimus mostró una mejora significativamente más rápida de la coagulopatía de KMP en comparación con el grupo de sirolimus en monoterapia2).

Pérez et al. (2022) reportaron un caso de KMS en un adulto donde el sangrado gastrointestinal desapareció por completo 48 horas después de la administración de sirolimus 0.8 mg/m²5). Las plaquetas se recuperaron de 59,000 a 205,000/μL, y el fibrinógeno mejoró de menos de 50 a 98 mg/dL. El mecanismo de acción del sirolimus se muestra como inhibición de la vía de señalización mTOR → supresión de la activación de VEGFR → inhibición de la proliferación de células endoteliales → reducción de la lesión.

El KMP es una enfermedad común en lactantes, pero también se están acumulando informes de casos de inicio en adultos.

Ye et al. (2025) realizaron una revisión sistemática de KMP (síndrome de Kasabach-Merritt) asociado con angiosarcoma hepático y analizaron 8 casos3). La mediana de edad fue de 66 años, las plaquetas fueron de 21 a 95×10⁹/L y el fibrinógeno fue típicamente inferior a 1.5 g/L. El KMP asociado con angiosarcoma en adultos tiene un mal pronóstico, y se concluyó que la resección quirúrgica, si es posible, es la mejor opción de tratamiento.

Zhao et al. (2022) realizaron una revisión de la literatura de 26 casos de hemangioma hepático gigante e informaron que 13 casos (50%) se complicaron con KMP (KMS) 4). Para las lesiones no resecables, los esteroides y el alfa-interferón fueron tratamientos de primera línea, con vincristina y quimioterapia como terapias posteriores.


  1. Helligsø L, Mikkelsen TS, Hvas AM. Kaposiform hemangioendothelioma complicated by Kasabach-Merritt phenomenon in an infant girl. Clin Case Rep. 2023;11:e7859.
  2. Dhabhar JB, Mehta V. Recurrent metastatic angiosarcoma presenting as Kasabach-Merritt syndrome. BMJ Case Rep. 2023;16:e255134.
  3. Ye L, Yue W, Shi H, et al. Acute rupture of primary hepatic angiosarcoma with Kasabach-Merritt syndrome: a rare case report and literature review. World J Surg Oncol. 2025;23:396.
  4. Zhao Y, Legan CE. Liver transplantation for giant hemangioma complicated by Kasabach-Merritt syndrome: a case report and literature review. Am J Case Rep. 2022;23:e936042.
  5. Pérez JS, Cintrón D, Deya-Quinquilla A, et al. Lower gastrointestinal bleeding because of Kasabach-Merritt syndrome showing an impressive response to sirolimus. ACG Case Rep J. 2022;9:e00688.

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