La maculopatía inducida por fármacos (Drug-Induced Maculopathy) es un término general para las condiciones en las que los fármacos administrados sistémica o localmente causan toxicidad directa o indirecta en la mácula y la retina.
El mecanismo de toxicidad y el patrón clínico varían según el fármaco causante. La siguiente clasificación es útil para la organización conceptual.
Características: Degeneración y destrucción del epitelio pigmentario de la retina (EPR). Se presenta como maculopatía en ojo de buey. El uso prolongado, dosis altas y enfermedad renal son los principales factores de riesgo.
Tipo de lesión vascular / toxicidad directa
Fármacos representativos: Mitomicina C (MMC), cefuroxima, aminoglucósidos
Características: Oclusión vascular, desintegración de la capa externa e isquemia retiniana debidas a contaminación intraocular accidental. Causadas por inyección inadvertida de fármacos locales o migración al espacio supracoroideo.
Tipo inmunomediado / mediado por inflamación
Fármacos representativos: Inhibidores de puntos de control inmunitario (ICI; nivolumab, ipilimumab)
Características: Cambios paquicoroideos similares a VKH (Vogt-Koyanagi-Harada), desprendimiento seroso de retina (SRF) y BALAD (epiteliopatía retiniana pigmentaria exudativa local aguda bilateral).
Características: Mecanismos diversos que incluyen toxicidad mitocondrial (DDI), precipitación de cristales hiperosmóticos (GCV), desdiferenciación del EPR mediada por receptores ERBB (neratinib) y retinopatía cristalina (tamoxifeno).
Muchos casos son reversibles al suspender el fármaco causal, pero algunos resultan en pérdida visual permanente o progresiva. Las etapas iniciales pueden parecer normales en la oftalmoscopia, por lo que la OCT y las pruebas electrofisiológicas son esenciales para el diagnóstico.
Q¿Qué fármacos causan maculopatía inducida por fármacos?
A
Una amplia variedad de fármacos puede causarla, incluidos derivados de cloroquina, inhibidores de puntos de control inmunitario, antivirales (ganciclovir, didanosina), antineoplásicos (mitomicina C, neratinib, tamoxifeno) y antibióticos (cefuroxima). Dado que el mecanismo tóxico, la presentación clínica y el pronóstico varían mucho según el fármaco causal, es importante considerar siempre el historial de medicación del paciente durante el examen.
Los hallazgos característicos del fondo de ojo varían según el fármaco causante. A continuación se resumen los hallazgos y la reversibilidad de los principales fármacos.
A continuación se muestran los hallazgos característicos y la reversibilidad por fármaco.
Fármaco
Hallazgos característicos
Reversibilidad
CQ/HCQ
maculopatía en ojo de buey
Malo (progresivo)
MMC
Desintegración de la capa externa/oclusión vascular
Malo1, 3)
ICI
Cambios paquicoroideos, SRF
Bueno (suspensión + esteroides)2)
GCV (dosis alta)
Banda hiperreflectiva de espesor completo, destrucción de EZ
A continuación se muestran los hallazgos detallados de cada fármaco.
Mitomicina C (MMC): La inyección intravítrea inadvertida durante la trabeculectomía causa alteración de la capa externa (IS/OS/EZ) y múltiples oclusiones vasculares regionales1). La migración al espacio supracoroideo puede causar daño retiniano regional3).
Inhibidores de puntos de control inmunitario (ICI): Tras la administración de nivolumab e ipilimumab, se han reportado cambios paquicoroideos similares a VKH (grosor coroideo 505–510 μm), SRF y BALAD2). La OCT muestra estructuras de la capa externa relativamente preservadas y buena respuesta a la terapia inmunosupresora.
Inyección intravítrea de dosis alta de ganciclovir (GCV): Se han reportado casos con bandas verticales hiperreflectivas de espesor completo, destrucción de la zona elipsoide (EZ) y desprendimiento neurosensorial (NSD) 4). Con la administración repetida, incluso cuando los hallazgos oftalmoscópicos y de OCT son normales, los defectos del campo visual y la reducción de la amplitud del electrorretinograma multifocal (mfERG) se acumulan crónicamente 6).
Cefuroxima (inyección intracameral inadvertida): La OCT muestra líquido subretiniano (SMD) y cambios similares a esquisis en la capa nuclear externa (ONL) 7). El lavado temprano de la cámara anterior y el tratamiento antiinflamatorio pueden conducir a un resultado favorable.
Didanosina (DDI): Se presenta como retinopatía pigmentaria periférica media, respetando la mácula9). En pacientes con mutaciones en ABCA4, la toxicidad puede ser grave, provocando daño foveal severo 5).
Neratinib (TKI): Se han reportado casos con hallazgos en OCT similares a la telangiectasia macular tipo 2 (MacTel tipo II), que incluyen apariencia de drapeado de la membrana limitante interna (ILM) y cavitación 8).
Q¿Cuáles son los síntomas subjetivos de la maculopatía inducida por fármacos?
A
Pueden presentarse disminución de la visión, metamorfopsia, anomalías de la visión cromática, escotomas paracentrales, fotofobia y ceguera nocturna. En etapas tempranas, los síntomas subjetivos pueden ser escasos y el hallazgo puede ser incidental en OCT o campimetría. En la toxicidad por didanosina, la ceguera nocturna puede preceder a otros síntomas 9).
Cloroquina (CQ) e hidroxicloroquina (HCQ): El uso prolongado >5 años, dosis altas >5.0 mg/kg/día (HCQ) y enfermedad renal son factores de riesgo. La incidencia después de 5 años de uso es aproximadamente del 0.5%.
Inhibidores de puntos de control inmunitario (ICI): La incidencia de complicaciones oculares es de aproximadamente el 1%. El melanoma, el sexo femenino y la terapia combinada con nivolumab más ipilimumab se consideran de alto riesgo 2).
Inhibidores de tirosina quinasa (TKI) y neratinib: Los efectos sinérgicos con docetaxel debido a la inhibición de CYP3A4 pueden contribuir al aumento de la toxicidad 8).
Didanosina (DDI): La toxicidad mitocondrial debida a la inhibición de la ADN polimerasa gamma mitocondrial (pol-γ) es el mecanismo principal 9). Puede progresar incluso después de la suspensión 5).
Ganciclovir (GCV): El rango de seguridad para la inyección intravítrea es de 200 a 2000 μg/0.1 mL. Se ha informado que dosis acumuladas de 40 mg aumentan el riesgo de daño 4). Incluso dosis repetidas de 3 mg/0.1 mL pueden acumular daño retiniano crónico 6).
Mitomicina C (MMC): La inyección intravítrea accidental de 0.4 mg/mL ha mostrado degeneración de las células de Müller desde el día 2 en estudios con animales 1). La migración al espacio supracoroideo también produce toxicidad retiniana generalizada 3).
Cefuroxima: Causada por inyección accidental en la cámara anterior7). Es una lesión iatrogénica debida a confusión de medicamentos durante la cirugía ocular.
Se ha demostrado que mutaciones genéticas específicas aumentan el riesgo de toxicidad farmacológica.
Mutación CRB1: Aumenta la susceptibilidad a la toxicidad por DDI 9).
Mutación ABCA4: Actúa sinérgicamente con la toxicidad de DDI, causando degeneración macular grave5).
Q¿Con qué frecuencia debo visitar al oftalmólogo mientras uso HCQ?
A
Se recomienda realizar un examen basal al inicio del tratamiento y un cribado anual a partir del quinto año (directrices de la AAO). Los pacientes con insuficiencia renal, dosis altas o uso prolongado requieren exámenes más tempranos y frecuentes. Para más detalles, consulte “4. Diagnóstico y métodos de examen”.
Kai Xiong Cheong; Charles Jit Teng Ong; Priya R Chandrasekaran; Jinzhi Zhao; Kelvin Yi Chong Teo; Ranjana Mathur. Review of Retinal Imaging Modalities for Hydroxychloroquine Retinopathy. Diagnostics (Basel). 2023 May 16; 13(10):1752. Figure 1. PMCID: PMC10217485. License: CC BY.
SD-OCT que muestra una pérdida evidente de fotorreceptores y retina externa en la región parafoveal, lo que provoca que las capas retinianas internas se desplacen hacia abajo alrededor de la fóvea, mientras que la fóvea se conserva.
En el diagnóstico de la maculopatía inducida por fármacos, es importante conocer los medicamentos que se toman y combinar múltiples modalidades de examen.
SD-OCT
Indicaciones: Detección de alta sensibilidad de cambios en la estructura externa. Primera elección para todos los fármacos.
Hallazgos: Disrupción de EZ, colapso de la capa externa, SRF, SMD, cambios en ONL1, 4, 7, 2). Puede parecer normal en etapas iniciales.
Autofluorescencia de Fondo (FAF)
Indicaciones: Detección no invasiva de cambios en el EPR. Útil para CQ/HCQ y DDI.
Hallazgos: Distribución de áreas hipoautofluorescentes (atrofia del EPR) e hiperautofluorescentes (activación del EPR)3, 5).
Electrorretinografía y Campo Visual
Indicaciones: Evaluación cuantitativa del deterioro funcional. Detecta anomalías antes que los cambios morfológicos.
Hallazgos: El mfERG puede ser más sensible que el ffERG 7, 6). El Humphrey 10-2 es útil para la monitorización de CQ/HCQ.
Angiografía fluoresceínica (FA): Delinea áreas de no perfusión capilar. Útil para evaluar isquemia regional tras inyección inadvertida de MMC 1, 3).
Pruebas genéticas: Considerar la evaluación de CRB1, ABCA4, etc., cuando se sospeche toxicidad por DDI 9).
La suspensión del fármaco causal es la medida más importante y común a todos los casos. La suspensión o cambio debe decidirse en estrecha colaboración con el médico prescriptor.
La política básica de tratamiento para cada fármaco se muestra a continuación.
Fármaco causante
Tratamiento principal
Pronóstico
CQ/HCQ
Suspensión y consideración de fármacos alternativos
Puede progresar incluso después de la suspensión
ICI
Suspensión + administración sistémica de esteroides2)
Suspender ipilimumab e iniciar metilprednisolona intravenosa 1 g/día. En casos reportados, se observó una mejoría rápida en 2 días de administración, y fue posible reanudar la monoterapia con nivolumab2).
Existe un informe de que la AVCC se recuperó a 0,02 logMAR (casi normal) después del tratamiento con lavado de cámara anterior con 22 mL de BSS, esteroides tópicos, AINE e inyección subconjuntival de 40 mg de depomedrol 7). Aunque el electrorretinograma mostró una reducción residual de la amplitud después del tratamiento, el pronóstico visual fue bueno 7).
Inyección intravítrea de dosis alta de ganciclovir (GCV)
Existe un informe de que la interrupción de la inyección intravítrea y la administración sistémica de valganciclovir 900 mg/día condujeron a una mejoría en los hallazgos de la OCT en un mes 4).
Se considera la vitrectomía inmediatamente después de la inyección intravítrea accidental, pero muchos casos tienen mal pronóstico 1, 3). Incluso en casos de migración al espacio supracoroideo, la recuperación sustancial de la función visual es limitada 3).
Q¿Se recuperará el daño retiniano si se suspende el fármaco?
A
Varía mucho según el fármaco. Para el daño inducido por ICI o la inyección inadvertida de cefuroxima, se puede esperar una buena recuperación con un tratamiento temprano adecuado2, 7). Por otro lado, el daño causado por derivados de cloroquina o didanosina puede progresar incluso después de la suspensión, requiriendo seguimiento a largo plazo5, 9).
6. Fisiopatología y mecanismo detallado de la enfermedad
La toxicidad se produce a través de una cascada: unión a la melanina → acumulación en lisosomas → elevación del pH → disfunción lisosomal → degeneración del EPR y los fotorreceptores.
Inhibe la ADN polimerasa gamma mitocondrial (pol-γ) y altera la síntesis de ADN mitocondrial (ADNmt). Esto provoca una alteración del metabolismo energético en el EPR y los fotorreceptores 5).
Lenis et al. (2022) reportaron un caso en el que un paciente con mutaciones en CRB1 mostró una susceptibilidad notablemente aumentada a la toxicidad por DDI y una rápida progresión de cambios pigmentarios en la periferia media 9). CRB1 es una proteína involucrada en el mantenimiento de la estructura del segmento externo del fotorreceptor, y se cree que su pérdida de función reduce el umbral para la toxicidad por DDI.
Nunziata et al. (2026) reportaron un caso de retinopatía asociada a ABCA4 superpuesta con toxicidad por DDI 5). Sugirieron que la adición de toxicidad por DDI a la vulnerabilidad preexistente del EPR debida a la mutación ABCA4 resultó en un daño macular mucho más severo y rápido de lo habitual.
El mecanismo principal es la formación de enlaces cruzados en el ADN. En experimentos con animales, tras la inyección intravítrea de 0,4 mg/mL, se observó degeneración de las células de Müller al día 2, daño del EPR al día 4 y degeneración de la capa nuclear externa (ONL) al día 7 1). En la migración al espacio supracoroideo, la MMC llega a la retina de forma regional a través de la circulación coroidea, causando oclusión vascular local y colapso de la capa externa 3).
Inhibidores de Puntos de Control Inmunitario (ICI)
El mecanismo propuesto es: liberación de la inmunosupresión de células T → reacción autoinmune contra tejidos oculares (EPR, melanocitos coroideos, etc.) → inflamación similar a VKH 2). Los cambios paquicoroideos, SRF y BALAD se consideran hallazgos que reflejan daño inmunomediado en la coroides y el EPR.
Se cree que la sobreexpresión del transportador de glutamato 1 (GLT1) inducida por cefuroxima reduce la concentración de glutamato alrededor de las células bipolares, provocando cambios en los hallazgos del electrorretinograma7).
En dosis altas, el daño osmótico debido a la precipitación de cristales en el vítreo puede lesionar los fotorreceptores4). Con dosis bajas repetidas, se cree que la degeneración crónica de los segmentos externos de los fotorreceptores causa deterioro funcional6).
Se hipotetiza una cascada de inhibición de la tirosina cinasa del receptor ERBB1/ERBB2 → señalización anormal de mTOR → desdiferenciación del EPR8). Los cambios morfológicos similares al MacTel tipo II pueden reflejar una alteración en la interacción entre el EPR y la membrana limitante interna.
Q¿La predisposición genética altera el riesgo de toxicidad retiniana inducida por fármacos?
A
Puede cambiar. Las mutaciones en CRB1 aumentan la sensibilidad a la toxicidad de didanosina9), y se ha informado que las mutaciones en ABCA4 causan daño macular sinérgico con didanosina5). Al usar medicamentos específicos en pacientes con enfermedades hereditarias de la retina, estos riesgos deben evaluarse y explicarse de antemano.
7. Investigación más reciente y perspectivas futuras (Informes en fase de investigación)
La relación entre la toxicidad por DDI y las mutaciones en CRB1 y ABCA4 sugiere el potencial de la medicina personalizada mediante el cribado genético antes del uso de fármacos 9, 5). Se espera que en el futuro se desarrolle un marco para predecir el riesgo de toxicidad mediante pruebas genéticas antes de administrar medicamentos a pacientes con enfermedades hereditarias de la retina.
Para los pacientes que usan ICI, se recomienda un examen oftalmológico basal antes del tratamiento y un sistema para detectar cambios tempranos durante el curso 2). Con la difusión de nuevos ICI y terapias combinadas de ICI-TKI, se requiere la acumulación sistemática de la frecuencia y los patrones de toxicidad ocular.
Primer informe de toxicidad por nuevo TKI (neratinib) e investigación futura
La toxicidad similar a MacTel tipo II causada por neratinib es el primer informe 8), lo que sugiere que las diferencias individuales en la actividad de CYP3A4 pueden influir en el riesgo de toxicidad. La predicción de la toxicidad mediante la medición de la actividad de las enzimas metabolizadoras de TKI será un tema de investigación futuro.
Esclarecimiento del mecanismo de migración supracoroidea de MMC
La migración de MMC al espacio supracoroideo se informó por primera vez en detalle como causa de toxicidad retiniana regional 3). El manejo intraoperatorio de medicamentos y el control de la presión intraocular pueden ayudar a prevenirla, y se necesita más investigación.
Reevaluación del margen de seguridad de dosis altas de GCV
Se han informado tanto toxicidad retiniana grave por una sola inyección de GCV en dosis alta 4) como daño crónico por administración repetida de dosis bajas 6), lo que hace que la reevaluación del margen de seguridad de GCV intravítreo sea un desafío. Se necesita estandarización de la dosis acumulativa, el intervalo de inyección y los métodos de monitoreo en el futuro.
Desai R, Jampol LM. RETINAL TOXICITY FOLLOWING PRESUMED INADVERTENT INTRAOCULAR INJECTION OF MITOMYCIN C DURING TRABECULECTOMY. Retinal cases & brief reports. 2023;17(3):329-333. doi:10.1097/ICB.0000000000001182. PMID:34293779; PMCID:PMC10121365.
Kilani A, Vounotrypidis E, König SF, Wolf A.. Retinal Toxicity after Initial Administration of Nivolumab and Ipilimumab. Case Rep Ophthalmol Med. 2023;2023:9931794. doi:10.1155/2023/9931794. PMID:38155755; PMCID:PMC10754639.
Nunziata A, Bianco L, Antropoli A, Arrigo A, Bandello F, Mansour AM, et al. ABCA4-associated retinopathy complicated by didanosine-associated retinal toxicity. American journal of ophthalmology case reports. 2026;41:102509. doi:10.1016/j.ajoc.2025.102509. PMID:41561667; PMCID:PMC12813201.
Hu F, Ma Y, Peng X. Suspected retinal toxicity after multiple intravitreal ganciclovir injections in a patient of CMV retinitis. Ocul Immunol Inflamm. 2024;32(5):525-528. doi:10.1080/09273948.2024.2316754. PMID: 38407965.
Ku JY, Wong SW, Steeples LR, Delaney C, Parry NRA, Fenerty C.. High dose cefuroxime causing retinal toxicity in a patient undergoing trabeculectomy. Am J Ophthalmol Case Rep. 2022;25:101343. doi:10.1016/j.ajoc.2022.101343. PMID:35198801; PMCID:PMC8841617.
Enghelberg M, Kaifee S. Suspected Neratinib Macular Toxicity Presenting As Macular Telangiectasia Type II. Cureus. 2023;15(1):e33964. doi:10.7759/cureus.33964. PMID:36824546; PMCID:PMC9941022.
Lenis TL, Botsford BW, Sarraf D, Papakostas TD. Didanosine-Associated Retinal Toxicity in a Patient With a Mutation in the CRB1 Gene. Journal of vitreoretinal diseases. 2022;6(4):329-331. doi:10.1177/24741264211044599. PMID:37007923; PMCID:PMC9976027.
Copia el texto del artículo y pégalo en el asistente de IA que prefieras.
Artículo copiado al portapapeles
Abre un asistente de IA abajo y pega el texto copiado en el chat.