Químico
Momento de aparición: dentro de las 24 horas posteriores al nacimiento
Hallazgos: solo leve enrojecimiento y lagrimeo
Evolución: remisión espontánea en 2-4 días
La conjuntivitis neonatal (ophthalmia neonatorum) es una inflamación de la conjuntiva que ocurre dentro de los primeros 28 a 30 días de vida. Históricamente, en 1880, Crede introdujo la instilación de nitrato de plata al 1%, lo que contribuyó significativamente a la prevención de la conjuntivitis gonocócica. Actualmente, la profilaxis con gotas oftálmicas antibióticas es el estándar.
La incidencia mundial es del 2.04% (IC 95%: 0.70–5.79%) y la prevalencia del 7.79% (IC 95%: 2.93–19.10%). 1) Existen grandes diferencias regionales: se reporta un 6.90% en países de bajos ingresos y un 1.36% en países de altos ingresos. 1) Se estima que ocurren aproximadamente 10,000 casos al año en todo el mundo. 1)
El modo de parto y la edad gestacional también afectan la incidencia.
Las causas se clasifican en químicas, bacterianas y virales. Entre las bacterianas, la clamidia es la más frecuente, mientras que la gonorrea produce el resultado más grave.
La incidencia mundial es de aproximadamente el 2.04%, con un estimado de unos 10,000 casos por año.1) Existen diferencias regionales: en países desarrollados es del 1.36%, mientras que en países de bajos ingresos alcanza el 6.90%.

Los recién nacidos no pueden expresar sus síntomas. Los padres o el personal médico deben observar objetivamente.
En los recién nacidos, hay disminución de la secreción lagrimal, deficiencia de IgA secretora y reducción de la actividad de lisozima, lo que los hace vulnerables a las infecciones.
El momento de aparición es la pista más importante para estimar la causa. A continuación se muestran los hallazgos característicos de cada causa.
Químico
Momento de aparición: dentro de las 24 horas posteriores al nacimiento
Hallazgos: solo leve enrojecimiento y lagrimeo
Evolución: remisión espontánea en 2-4 días
Gonocócica
Inicio: 1-3 días después del nacimiento
Hallazgos: abundante secreción ocular purulenta (oftalmía purulenta), hinchazón palpebral intensa
Característica: única bacteria capaz de adherirse e invadir el epitelio corneal sano. Úlcera corneal → perforación → riesgo de endoftalmitis
Clamidial
Inicio: 3 a 10 días después del nacimiento
Hallazgos: conjuntivitis pseudomembranosa (sin formación de folículos), hiperemia aterciopelada de la conjuntiva palpebral, secreción ocular sanguinolenta
Complicaciones: nasofaringitis y neumonía en el 10-20% de los casos
Viral (VHS)
Edad de inicio: 1-2 semanas después del nacimiento
Hallazgos: úlcera corneal dendrítica o geográfica (en recién nacidos, los hallazgos característicos son escasos)
Atención: la infección neonatal por virus del herpes simple puede progresar a una infección sistémica
Las especies de Moraxella se presentan después de los 7 a 10 días de vida y se denominan conjuntivitis pseudogonocócica.
El momento de aparición es la pista más importante para estimar la causa. El período típico de aparición es dentro de las 24 horas para la causa química, de 1 a 3 días después del nacimiento para la gonocócica, de 3 a 10 días para la clamidial, y de 1 a 2 semanas para el virus del herpes simple. Sin embargo, se requieren pruebas microbiológicas para un diagnóstico definitivo.
La infección durante el parto es la vía de transmisión más común. Las infecciones de transmisión sexual maternas son los principales factores de riesgo.
Otros factores de riesgo son los siguientes:
La profilaxis con gotas oculares, iniciada con el método de Credé (nitrato de plata al 1%), es efectiva. Una revisión Cochrane de 30 ensayos con 79,198 recién nacidos mostró que el uso de fármacos profilácticos reduce la incidencia de conjuntivitis por todas las causas (certeza moderada). 2)
Los cinco fármacos profilácticos recomendados por la OMS son los siguientes: 2)
Incluso con cesárea, se ha reportado una tasa de incidencia del 1.88%, por lo que no se puede prevenir por completo. 1) Dado que puede deberse a vías distintas a la infección del canal de parto (como infección ascendente), se requiere precaución incluso después de una cesárea.
La diferenciación según el momento de aparición es fundamental; consulte la sección “Hallazgos clínicos” para estimar la causa. Las pruebas microbiológicas son esenciales para el diagnóstico definitivo.
La combinación del momento de aparición y los hallazgos de la tinción es clave para el diagnóstico.
| Método de tinción | Objetivo | Hallazgos observados |
|---|---|---|
| Tinción de Gram | Gonococo | Diplococos gramnegativos fagocitados por neutrófilos |
| Tinción de Giemsa | Clamidia | Cuerpos de inclusión (cuerpos de Prowazek) |
| Tinción con fluoresceína | Lesión corneal | Confirmar defecto epitelial con luz azul cobalto |
Es importante excluir enfermedades que presenten síntomas similares.
El tratamiento se selecciona según la causa. Se complementa con los protocolos estándar internacionales, centrándose en el tratamiento en Japón.
A continuación se presenta el protocolo de tratamiento en Japón.
| Causa | Tratamiento recomendado |
|---|---|
| Químico | Lágrimas artificiales QID (esperar resolución espontánea) |
| Gonocócico | Ceftriaxona 25-50 mg/kg dosis única |
| Clamidia | Azitromicina 20 mg/kg durante 3 días4) |
| Virus del herpes simple | Aciclovir IV 45 mg/kg/día durante 14 a 21 días |
La eritromicina oral es eficaz como tratamiento sistémico de la conjuntivitis por clamidia, pero se debe tener precaución por su asociación con la estenosis hipertrófica del píloro infantil (EHPP).
En neonatos, el uso de ceftriaxona conlleva riesgo de hiperbilirrubinemia. 3) Por ello, en casos graves como los complicados con celulitis orbitaria, se recomienda el uso de cefotaxima. Es importante seleccionar el fármaco tras evaluar el estado de ictericia del neonato.
El ojo del neonato es más vulnerable a las infecciones que el del adulto. Las principales razones son las siguientes:
La pseudomembrana es una capa de fibrina, neutrófilos y exudado inflamatorio adherida a la conjuntiva. En la conjuntivitis por clamidia, no se forman folículos debido al desarrollo incompleto del tejido linfoide (conjuntivitis pseudomembranosa).
El gonococo es la única bacteria capaz de infectar un ojo con epitelio corneal sano. Su patogenicidad se debe a los siguientes mecanismos:
En Kenia, se ha reportado que hasta el 16% de los niños afectados desarrollan lesiones corneales, 2) por lo que el tratamiento temprano es esencial.
Chlamydia trachomatis es un parásito intracelular obligado. Fuera de la célula existe como cuerpo elemental (CE) infeccioso, y dentro de la célula se transforma en cuerpo reticulado (CR) replicativo. Forma cuerpos de inclusión (cuerpos de Prowazek) dentro de las células epiteliales infectadas. En la conjuntivitis por inclusión del adulto, se observan numerosos folículos grandes y sólidos en el fondo de saco conjuntival inferior, mientras que la conjuntivitis por inclusión neonatal aparece alrededor del séptimo día de vida y se caracteriza por la ausencia de folículos debido al desarrollo inmaduro del tejido linfoide.
Además de los patógenos principales tradicionales, se han acumulado informes de nuevos patógenos.
Mechel et al. (2021) describieron el primer caso reportado de conjuntivitis neonatal por SARS-CoV-2 en una niña de 4 días de edad. 7) Presentó hemorragia subconjuntival y secreción mucopurulenta, que se resolvieron espontáneamente en 8 días.
Albuquerque et al. (2024) informaron que Neisseria meningitidis representa del 1 al 2% de las conjuntivitis neonatales, con un riesgo de progresión a enfermedad invasiva del 10 al 29%. 5)Se logró la curación completa con cefotaxima IV 200 mg/kg/día durante 7 días.
Merzouk et al. (2025) informaron que los bacilos gramnegativos entéricos (como E. coli) están aumentando en las infecciones asociadas a la UCIN. La tasa de colonización materna por E. coli fue del 19,9% y la tasa de transmisión vertical del 21,4%. 8)
Das (2023) reportó que, en un estudio coreano, Acinetobacter baumannii representó el 1,2% de las conjuntivitis neonatales y S. aureus el 52,4%. 6) La infección nosocomial intra-UCIN por A. baumannii multirresistente es un problema.
La revisión Cochrane (Malik y Gilbert 2022) concluyó que actualmente no se ha establecido la superioridad de un tipo de profilaxis sobre otro, y la elección del fármaco profiláctico óptimo es un tema de investigación futura. 2)
Law et al. (2024) reportaron dos casos de conjuntivitis neonatal que progresaron a celulitis orbitaria debido al retraso en el tratamiento. 3) Se destacó nuevamente la importancia de una intervención temprana en el diagnóstico y tratamiento.
Asiamah R, Owusu G, Amoako PT, et al. Epidemiology of ophthalmia neonatorum: a systematic review and meta-analysis. BMC Pediatr. 2025;25:31.
Malik ANJ, Gilbert C. Cochrane corner: interventions for preventing ophthalmia neonatorum. Eye. 2022;36:356-357.
Law NL, Tan VC, Lim TH, et al. Ophthalmia neonatorum complicated with neonatal orbital cellulitis: A case series. Malays Fam Physician. 2024;19:5.
Nwokeji I, Ding K, Ketner S. A Case of Neonatal Chlamydial Conjunctivitis. Cureus. 2024;16(7):e64463.
Albuquerque C, Dias ME, Pelicano M, et al. Neisseria meningitidis: The Unforeseen Agent of Acute Neonatal Conjunctivitis. Cureus. 2024;16(7):e65681.
Das G. Acinetobacter baumannii ophthalmia neonatorum - A very rare presentation. Indian J Ophthalmol. 2023;71:2595-2597.
Mechel E, Trinh M, Kodsi S, et al. Ophthalmia neonatorum as the presenting sign of SARS-CoV-2. J AAPOS. 2021;25:230-231.
Merzouk B, Schwartzman K, Yossuck P, et al. A Rare Case of Neonatal Escherichia coli Conjunctivitis With Maternal Asymptomatic Bacteriuria. Cureus. 2025;17(9):e92936.