Schwannoma
Punto en común: S-100 positivo.
Diferencias: señal alta en T2 (el tumor de células granulares es de señal baja a isointensa en T2). Sin citoplasma granular. CD68 negativo.
El tumor orbitario de células granulares (granular cell tumor, GCT) es un tumor raro de tejido blando que se origina en las células de Schwann (células de la vaina nerviosa periférica). Está formado por células poligonales con abundante citoplasma granular eosinófilo, y ese citoplasma granular refleja inclusiones intracelulares ricas en lisosomas. Actualmente se clasifica como un tumor de la vaina nerviosa periférica con diferenciación neuroectodérmica, y el antiguo término “mioblastoma de células granulares” ya no se usa.
Este tumor fue descrito por primera vez por Abrikossoff en 1926. La mayoría de los tumores de células granulares se presentan en la región de cabeza y cuello, sobre todo en la lengua, y los casos orbitarios representan solo alrededor del 3% del total. Es más frecuente en adultos de 30 a 60 años, y los casos en niños son extremadamente raros. Existe una ligera predominancia en mujeres, y se ha informado una incidencia algo mayor en afroamericanos, pero los datos son limitados.
En la órbita, suele afectar a los músculos extraoculares, especialmente al recto inferior, y una revisión de la literatura informó afectación de los músculos extraoculares en alrededor del 67% al 70% de los casos, con cerca del 40% que compromete al recto inferior (Li et al., 2016)[2]. La transformación maligna se presenta en menos del 7% de los casos.
Aproximadamente el 3% de los tumores de células granulares ocurren en la órbita. También es uno de los tumores orbitarios muy raros, y aparece con mayor frecuencia en adultos de 30 a 60 años. Los casos en niños son extremadamente raros.
El dolor no suele ser común. Sin embargo, puede aparecer cuando el tumor se localiza en el ápex orbitario o en la parte posterior de la órbita. El proptosis indoloro y de progresión lenta y la diplopía son los síntomas iniciales típicos.
El tumor de células granulares orbitario se origina en las células de Schwann y aparece de forma esporádica a lo largo de los nervios periféricos de la órbita o de las ramas orbitarias que inervan los músculos extraoculares. Antes se pensaba que derivaba del músculo (nombre antiguo: mioblastoma de células granulares), pero hoy se clasifica como un tumor neuroectodérmico con diferenciación de células de Schwann.
Se ha demostrado que la acumulación anómala de lisosomas dentro de las células tumorales y la disfunción de la vía V-ATPase participan en su desarrollo. Las mutaciones somáticas recurrentes de pérdida de función en ATP6AP1 y ATP6AP2 se encuentran en aproximadamente el 72% de los tumores de células granulares esporádicos y se consideran patognomónicas (Pareja et al., 2018)[1]. El silenciamiento de estos genes en células de Schwann in vitro induce acumulación lisosomal y una transición a un fenotipo tumoral.
No se han establecido factores de riesgo ambientales, conductuales ni genéticos. Aparece con mayor frecuencia en adultos de 30 a 60 años, con un ligero predominio en mujeres.
En la imagenología de los tumores orbitarios, es esencial obtener cortes axiales y coronales con un grosor de 3 mm o menos, y las imágenes STIR con supresión de grasa son útiles.
El diagnóstico definitivo se realiza mediante estudio histopatológico e inmunohistoquímico de una biopsia.
El perfil inmunohistoquímico se muestra a continuación.
| Tinción | Resultado |
|---|---|
| S-100, SOX10, CD68 | Positivo |
| enolasa específica de neuronas, vimentina, calretinina, inhibina alfa | Positivo |
| citoqueratina, desmina, actina de músculo liso | Negativo |
| miogenina, HMB-45, Melan-A | Negativo |
Características citológicas que sugieren tumor de células granulares maligno: aumento de la celularidad, pleomorfismo nuclear, morfología celular fusiforme, núcleos vesiculares con nucléolos prominentes, necrosis y aumento de figuras mitóticas.
A continuación se muestran las principales enfermedades que deben diferenciarse. En la imagenología orbitaria, la inflamación orbitaria idiopática (antes seudo tumor inflamatorio orbitario) permite identificar con relativa facilidad las lesiones inflamatorias en la RM, mientras que en la enfermedad ocular tiroidea el músculo recto inferior es el que más frecuentemente se hipertrofia, lo que se superpone con el sitio frecuente del GCT, por lo que se requiere cuidado en el diagnóstico diferencial.
Schwannoma
Punto en común: S-100 positivo.
Diferencias: señal alta en T2 (el tumor de células granulares es de señal baja a isointensa en T2). Sin citoplasma granular. CD68 negativo.
Rabdomiosarcoma
Características: Más frecuente en niños. De progresión rápida. Positivo para desmina. Hiperintenso en T2.
Diferencias: El tumor de células granulares aparece en adultos, progresa lentamente y es negativo para desmina.
Sarcoma alveolar de partes blandas
Características: Negativo para S-100/SOX10. Fuerte expresión nuclear de TFE3. Fusión génica ASPL-TFE3.
Diferencias: El tumor de células granulares es positivo para S-100/SOX10. No hay fusión génica.
Orbitopatía tiroidea e inflamación orbitaria idiopática
Punto en común: Engrosamiento del músculo recto inferior (en la orbitopatía tiroidea también es el músculo que se afecta con mayor frecuencia).
Diferencias: Estas muestran afectación difusa de músculos y grasa, y no forman una masa definida.
Un dato característico es la señal baja a isointensa en las imágenes ponderadas en T2. Los tumores orbitarios benignos habituales (como el schwannoma) muestran señal alta en T2, mientras que los tumores de células granulares muestran señal baja a isointensa en T2. Es importante sospecharlo combinando este hallazgo con su localización en un músculo extraocular, especialmente el recto inferior.
La resección quirúrgica completa es el tratamiento de primera línea. El objetivo es una escisión local amplia con márgenes claros. La extirpación completa de un tumor benigno suele llevar a la curación.
Sin embargo, como el tumor presenta un patrón de crecimiento infiltrativo sin una cápsula verdadera, puede producirse interdigitación con el músculo normal y las fibras nerviosas en el borde tumoral, lo que dificulta asegurar márgenes limpios. Si hay diplopía antes de la cirugía, es probable que persista después.
Principales complicaciones posoperatorias: infección, sangrado, hemorragia subcutánea, pérdida de visión, diplopía y necesidad de reoperación.
La observación está justificada si se cumplen todos los siguientes criterios.
Durante la observación, continúe la vigilancia con estudios de imagen y los exámenes oftalmológicos periódicos.
Se ha sugerido que la radioterapia convencional no es eficaz para el tumor de células granulares, y existen informes de casos que no respondieron y requirieron exenteración orbitaria.
La terapia con protones se ha informado que produce una marcada regresión tumoral y alivio de los síntomas en casos de resección incompleta. Barrantes et al. informaron que la terapia con protones logró una reducción significativa del tumor residual y mejoría de los síntomas en una lesión del vértice orbitario con resección incompleta, adyacente al nervio óptico [5]. Tiene la ventaja de permitir una deposición de dosis dirigida y proteger los tejidos sensibles alrededor de la órbita.
Se han intentado quimioterapia, terapia antiangiogénica dirigida e inmunoterapia para el tumor maligno de células granulares y la enfermedad metastásica, pero hasta ahora no se ha demostrado eficacia.
Debido a su patrón de crecimiento infiltrativo, puede ser difícil lograr márgenes limpios. Existen informes raros de regresión espontánea después de una resección incompleta, y se ha propuesto como hipótesis la participación de un proceso mediado por el sistema inmunitario. La observación y la terapia con protones también son opciones.
Los tumores de células granulares orbitarios surgen a lo largo de los nervios periféricos dentro de la grasa orbitaria o de las ramas motoras que inervan los músculos extraoculares. El músculo recto inferior es el sitio más frecuente, con alrededor del 42%, seguido de los rectos medial y superior.
El tumor carece de una cápsula verdadera y muestra un patrón de crecimiento infiltrativo. En el borde tumoral se produce interdigitación con fibras musculares y nerviosas normales. Esto dificulta lograr márgenes limpios durante la extirpación quirúrgica.
Cadena principal de cambios patológicos:
El crecimiento del tumor es lento y aumenta a lo largo de varios años. Se han informado casos raros de regresión espontánea después de una resección incompleta, y se ha propuesto un proceso mediado por el sistema inmunitario, pero el mecanismo sigue sin aclararse.
A nivel molecular, las mutaciones somáticas de pérdida de función en ATP6AP1 y ATP6AP2 (aproximadamente en el 70% de los tumores de células granulares esporádicos) alteran la acidificación de los endosomas. Esto provoca la acumulación de material en los lisosomas y cambia las células a la morfología característica de las células granulares.
Se han identificado mutaciones somáticas en ATP6AP1 y ATP6AP2 (reguladores del pH endosomal del complejo de la bomba de protones V-ATPasa) en aproximadamente el 70% de los tumores de células granulares esporádicos, y se consideran pathognomónicas. Se ha demostrado que el silenciamiento de ATP6AP1/2 en células de Schwann in vitro induce acumulación lisosomal y un fenotipo formador de tumores, y estas mutaciones están atrayendo atención como posibles dianas moleculares para el tratamiento del tumor de células granulares.
En los casos de resección incompleta, especialmente cuando la lesión está adyacente al nervio óptico, se han informado reducción tumoral y preservación de la función visual con la terapia con haz de protones. Estos hallazgos sugieren que la terapia con haz de protones podría ser eficaz para los tumores de células granulares que no responden a la radiación convencional, pero el número de casos es limitado y su papel como tratamiento estándar no está establecido.
Para el tumor de células granulares maligno y la enfermedad metastásica, se han probado quimioterapia, terapia dirigida antiangiogénica e inmunoterapia. Sin embargo, hasta ahora ninguna ha demostrado eficacia, y su uso se mantiene en la fase experimental en casos individuales.
Existen informes raros de casos en los que el tumor se redujo espontáneamente después de una resección incompleta. Se ha propuesto un proceso mediado por el sistema inmunitario como posible factor, pero el mecanismo no se ha aclarado y su reproducibilidad es desconocida.
Se está estudiando la posibilidad de diferenciar lesiones benignas y malignas usando valores del coeficiente de difusión aparente (ADC) calculados a partir de imágenes ponderadas por difusión. Por ahora, no se ha establecido su utilidad diagnóstica.