Los tumores epiteliales de la conjuntiva se clasifican ampliamente en neoplasia intraepitelial conjuntival (CIN), donde se conserva la membrana basal, y carcinoma de células escamosas invasivo (SCC), donde el tumor se extiende más allá de la membrana basal.
La CIN se clasifica además por gravedad.
CIN leve (displasia): El crecimiento anormal se limita a una parte de la capa epitelial.
CIN grave (carcinoma in situ): El crecimiento anormal afecta todo el espesor del epitelio; la membrana basal se conserva.
SCC invasivo: Invade el tejido subconjuntival más allá de la membrana basal.
El concepto de neoplasia escamosa de la superficie ocular (OSSN) también se usa ampliamente. Es un término colectivo para el espectro de tumores epiteliales desde displasia hasta CIN y SCC invasivo. Todos surgen comúnmente en el limbo (borde corneal) y se extienden a la superficie corneal adyacente y la conjuntiva bulbar.
La incidencia del carcinoma de células escamosas de la conjuntiva varía mucho según la región geográfica. Se reporta entre 0.02 y 3.5 por cada 100,000 personas (dependiendo de la latitud y la exposición a los rayos UV)1). El 75% de los pacientes son hombres, el 75% tiene 60 años o más, y el 75% se origina en el limbo corneal1).
En la serie de 771 tumores conjuntivales no melanocíticos de Shields et al., las neoplasias escamosas de la superficie ocular representaron el 23% (179 casos), siendo el tumor no pigmentado más común1). La tasa de incidencia estandarizada por edad mundial de las neoplasias escamosas de la superficie ocular es de 0.26 por cada 100,000 personas por año, siendo África la más alta (3.4 por cada 100,000 personas por año)1).
Neoplasia intraepitelial conjuntival (leve a grave)
Maligno (invasivo)
Ruptura de la membrana basal
Carcinoma de células escamosas invasivo, carcinoma mucoepidermoide
Q¿Con qué frecuencia ocurren los tumores epiteliales conjuntivales?
A
La incidencia del carcinoma de células escamosas varía mucho según la región, entre 0.02 y 3.5 por cada 100,000 personas1). La tasa de incidencia estandarizada por edad de las neoplasias escamosas de la superficie ocular es de 0.26 por cada 100,000 personas por año a nivel mundial, pero en África es notablemente alta, de 3.4 por cada 100,000 personas por año1).
Fotografía con lámpara de hendidura que muestra lesiones gelatinosas y papilares de neoplasia intraepitelial corneal-conjuntival con vasos nutricios
Ong SS, Vora GK, Gupta PK. Anterior Segment Imaging in Ocular Surface Squamous Neoplasia. J Ophthalmol. 2016;2016:5435092. Figure 1. PMCID: PMC5069377. DOI: 10.1155/2016/5435092. License: CC BY.
Fotografía con lámpara de hendidura que muestra lesiones gelatinosas y papilares de neoplasia intraepitelial corneal-conjuntival con vasos nutricios (vasos alimentadores) característicos. Corresponde a la lesión limbar gelatinosa característica de OSSN y los vasos nutricios tratados en la sección “2. Síntomas principales y hallazgos clínicos”.
Hiperemia y sensación de cuerpo extraño: Queja más común
Disminución de la agudeza visual: Ocurre cuando la lesión afecta el área pupilar
Asintomático: Puede descubrirse incidentalmente
Enrojecimiento y molestia ocular: Los síntomas del carcinoma de células escamosas de la conjuntiva son inespecíficos; la discapacidad visual ocurre cuando se afecta el eje visual 1)
Neoplasia intraepitelial conjuntival (CIN) se observa como una lesión elevada, sésil, ligeramente opaca y plana. Aparece de color blanco a rojo pálido, con un patrón vascular anormal característico descrito como “en forma de fuegos artificiales”.
Carcinoma de células escamosas invasivo (SCC) adopta diversas formas.
Lesión papilomatosa en forma de coliflor o lesión elevada blanca con superficie irregular
Puede acompañarse de leucoplasia por hiperqueratosis en la superficie
Aspecto gelatinoso, irregular, de color rojo pálido a rosado
Puede haber adherencia de queratina
Las variaciones morfológicas de la lesión y su significado clínico se muestran a continuación.
Gelatinoso: La forma más común
Leucoplásico: Refleja hiperqueratosis
Papilomatoso/nodular: Asociado con un grado patológico más agresivo1)
Nodular ulcerativo: Raro pero fuerte indicador de tumor invasivo1)
Vasos nutricios anormalmente tortuosos y dilatados sobre el tumor: Hallazgo importante que sugiere crecimiento maligno1)
Las lesiones elevadas tienden a tener mayor malignidad que las lesiones planas1). Los sitios comunes son la hendidura interpalpebral y el limbo, mientras que la conjuntiva palpebral se afecta con menos frecuencia1).
Q¿Se pueden distinguir clínicamente la neoplasia intraepitelial conjuntival y el carcinoma de células escamosas invasivo?
A
La diferenciación clínica entre la neoplasia intraepitelial conjuntival y el carcinoma de células escamosas es difícil, y el examen histopatológico es esencial para el diagnóstico definitivo. La tomografía de coherencia óptica de alta resolución es útil para distinguir los tipos invasivo y no invasivo1), pero el diagnóstico final se basa en el examen histológico.
Exposición a la radiación ultravioleta: El factor de riesgo más importante. Mecanismo carcinogénico a través de la mutación del gen p531)
Virus del papiloma humano: Se ha implicado a los tipos 16 y 181). Sin embargo, la asociación entre el VPH y la neoplasia escamosa de la superficie ocular varía según la región y es debatida1)
Sexo masculino y edad avanzada: Edad media de inicio 56 años1)
Inmunodeficiencia: Ocurre con frecuencia en pacientes con VIH/SIDA. Relacionado con la alta prevalencia en mujeres jóvenes en África
Xerodermia pigmentosa: Alta tasa de desarrollo de carcinoma de células escamosas
Otros: Tabaquismo, exposición a químicos (productos derivados del petróleo, berilio, arsénico, etc.), deficiencia de vitamina A, traumatismo de la superficie ocular1)
Factores de riesgo de recurrencia: Tumor grande, márgenes de resección positivos, infección por VIH, alto grado tumoral, presencia de vasos nutricios, alto índice proliferativo1)
Q¿Qué otros factores de riesgo existen además de la radiación UV?
A
Se incluyen VPH tipos 16/18, inmunodeficiencia (VIH/SIDA), xerodermia pigmentosa, tabaquismo, exposición a químicos (productos derivados del petróleo, berilio, arsénico, etc.) y deficiencia de vitamina A1). La infección por VIH y los márgenes de resección positivos están fuertemente asociados con la recurrencia tumoral1).
Examen con lámpara de hendidura: Observar el tamaño, bordes, color e irregularidad superficial del tumor. Se recomienda documentación fotográfica.
Tinción con fluoresceína: Utiliza el aumento de permeabilidad del epitelio anómalo para delinear claramente el borde entre la lesión y el tejido sano. Útil para evitar pasar por alto lesiones planas o pequeñas.
Dispersión escleral: Clarifica la extensión de lesiones planas en la córnea.
Tinciones especiales: Rosa de Bengala, verde de lissamina, azul de metileno, etc., también se utilizan para teñir células epiteliales escamosas necróticas1).
Tomografía de coherencia óptica de alta resolución (HR-OCT): Herramienta no invasiva. Se caracteriza por una transición abrupta entre el epitelio engrosado hiperreflectivo y el epitelio normal. Un grosor epitelial >140 μm se considera indicador de tumor potencial. Útil para diferenciar entre tipos infiltrativos y no infiltrativos1).
Microscopía confocal in vivo: Útil para diferenciar lesiones epiteliales de subepiteliales1).
Citología por impresión y citología exfoliativa: Mínimamente invasivas pero limitadas para evaluar la profundidad de invasión1).
Microscopía ultrasónica biomicroscópica (UBM): Se utiliza para evaluar la invasión del limbo
Búsqueda de metástasis: La palpación de los ganglios linfáticos preauriculares es básica. Para tumores extensos, realizar búsqueda sistémica con gammagrafía con galio y FDG-PET
Biopsia (estándar de oro para el diagnóstico definitivo)
La quimioterapia tópica se utiliza como terapia de primera línea o adyuvante. El ciclo habitual es “una semana de tratamiento, una semana de descanso”.
Se ha informado la erradicación tumoral con gotas oftálmicas de mitomicina C o 5-fluorouracilo a baja concentración. Sin embargo, algunos informes indican que solo es útil para lesiones intraepiteliales, y las tasas de recurrencia a largo plazo y las complicaciones no se han dilucidado completamente.
El interferón alfa-2b se usa en gotas oftálmicas o inyección subconjuntival. Tiene menor toxicidad y mejor tolerabilidad en comparación con la mitomicina C y el 5-fluorouracilo, pero es más costoso.
Tratamiento Adicional para Tumores Malignos (Carcinoma de Células Escamosas Invasivo)
La metástasis es rara y el pronóstico vital es bueno. La tasa de recurrencia local del carcinoma de células escamosas invasivo se reporta en 5%, y la tasa de metástasis en ganglios linfáticos regionales en 2% 1). Por otro lado, la tasa de mortalidad del carcinoma de células escamosas no tratado es del 8–24%, y la invasión orbitaria ocurre en aproximadamente el 10% de los casos 1).
Q¿Existen tratamientos distintos a la cirugía?
A
La quimioterapia tópica con mitomicina C, 5-fluorouracilo, interferón alfa-2b, etc., se utiliza como tratamiento primario o adyuvante. Sin embargo, hay informes de que solo es útil para lesiones intraepiteliales 1), y los resultados a largo plazo y las complicaciones no están bien establecidos. La radioterapia se usa como adyuvante en casos irresecables o con invasión palpebral.
Neoplasia intraepitelial conjuntival leve: Parte del epitelio superficial es reemplazado por células anormales que carecen de maduración normal.
Neoplasia intraepitelial conjuntival grave: Todo el grosor del epitelio es reemplazado por células anormales que carecen de maduración. Las células epiteliales pierden la polaridad y muestran atipia en todo el espesor.
La membrana basal se mantiene intacta: Esta es la diferencia clave con el carcinoma escamoso invasivo.
Carcinoma escamoso invasivo
Ruptura de la membrana basal: Las células escamosas malignas proliferan más allá de la membrana basal hacia el estroma1).
Características histológicas: Células atípicas con figuras mitóticas infiltran la lámina propia.
Carcinoma mucoepidermoide: Un subtipo agresivo de carcinoma escamoso. Ocurre más en ancianos y presenta componentes quísticos amarillos debidos a células secretoras de moco1).
7. Investigación más reciente y perspectivas futuras (informes en fase de investigación)
Se ha informado la aplicación de bevacizumab y ranibizumab en lesiones conjuntivales 1).
Según una revisión de Tsatsos et al., un estudio con ranibizumab (1.25–2.5 mg, inyección subconjuntival 1–2 veces al mes) logró regresión completa en el 34% y regresión parcial en el 66% de los casos, sin recurrencia observada durante 6 meses de seguimiento 1). El bevacizumab es prometedor para lesiones conjuntivales, pero su eficacia en lesiones corneales no está clara, y se ha señalado un riesgo de retraso en la cicatrización del epitelio corneal. Se necesitan estudios a gran escala para ambos.
Radioterapia de haz externo (EBRT): Irradiación con haces de protones o electrones. Útil para evitar la enucleación en casos de tumores grandes o invasión intraocular 1)
Terapia con protones postoperatoria: Se ha informado que reduce la recurrencia del carcinoma de células escamosas1)
Brachiterapia: Sr-90, I-125, Ru-106. Se ha informado un buen control tumoral incluso en casos con márgenes de resección positivos 1)
Según una revisión de Tsatsos et al., un estudio piloto que combinó verteporfina y láser informó una regresión tumoral del 100% y sin recurrencia en carcinoma de células escamosas conjuntival 1). El alto costo, la necesidad de capacitación especializada y la disponibilidad limitada son desafíos para su uso generalizado.
Se ha reportado un caso de efecto notable de la vacuna contra el VPH en neoplasia intraepitelial conjuntival positiva para VPH tipo 16. Se necesita verificación mediante estudios a gran escala.
Tsatsos M, Delimitrou C, Tsinopoulos I, Ziakas N. Update in the Diagnosis and Management of Ocular Surface Squamous Neoplasia (OSSN). J Clin Med. 2025;14(5):1699. doi:10.3390/jcm14051699.
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