La metamorfopsia de inversión visual (Reversal of Vision Metamorphopsia: RVM) es un fenómeno neuroftalmológico extremadamente raro en el que el campo visual se percibe rotado 180 grados en el plano coronal. Es característico que los pacientes vean el entorno al revés, pero sientan su propio cuerpo erguido.
Reconocida por primera vez en 1868 como “histeria transitoria”. En 1998, River Y et al. introdujeron el término “reversal of vision metamorphopsia”, que actualmente se utiliza como la denominación más específica2). Históricamente se han utilizado múltiples términos como “room tilt illusion”, “upside-down vision” e “inverted vision”1). Aunque existen formas incompletas (RVM incompleta / room tilt illusion) como la rotación de 90 grados, la RVM se refiere únicamente a la rotación completa de 180 grados en el plano coronal1).
Epidemiología: Solo se reportaron 52 casos de 28 artículos en 48 años, de 1974 a 20221). Predominio masculino (66.0% vs 34.0%, n=47), con una edad media de inicio de 52.2±20.2 años (rango 12–85 años)1). La duración media de los episodios, excluyendo valores atípicos, fue de aproximadamente 12 minutos (n=40)1).
Q¿Qué tan rara es la metamorfopsia de inversión visual?
A
Solo se reportaron 52 casos en 48 años, de 1974 a 20221), lo que equivale a aproximadamente un caso por año. Se desconoce la prevalencia exacta, pero es uno de los fenómenos más raros incluso en el campo de la neurooftalmología.
Rotación de 180 grados de la visión: Síntoma principal confirmado en los 52 casos. El entorno circundante se ve completamente invertido de arriba abajo en el plano coronal 1).
Mareo/vértigo rotatorio: Síntoma acompañante más frecuente. Mareo total en 48.1% (n=25), de los cuales vértigo en 40.4% (n=21) 1).
Náuseas: 23.1% (n=12) 1).
Vómitos: 25.0% (n=13). Significativamente más frecuente en el grupo isquémico (45.5% vs grupo vestibular 0%, p=0.02) 1).
Cefalea: 15.4% (n=8) 1).
Sin síntomas acompañantes: 11.5% (n=6) presentaron solo inversión visual 1).
Hallazgos clínicos (hallazgos confirmados por el médico durante el examen)
Hallazgos normales: el 44.2% (n=23) no presentó hallazgos anormales en el examen clínico 1).
Al comparar la duración de los episodios entre el grupo isquémico y el grupo vestibular, el grupo isquémico (267.59 minutos) fue significativamente más largo que el grupo vestibular (32.12 minutos) (p=0.03) 1). No hubo diferencias significativas en la edad entre ambos grupos (grupo isquémico 55.8±12.9 años vs grupo vestibular 56±17.31 años, p=0.61) 1).
Q¿Puede ocurrir inversión visual sin síntomas acompañantes?
A
El 11.5% (6 casos) presentó solo inversión visual, sin síntomas acompañantes 1). Además, el 44.2% (23 casos) no mostró hallazgos anormales en el examen clínico, y aunque no haya síntomas acompañantes ni hallazgos en el examen, no se pueden descartar enfermedades subyacentes graves, por lo que se requiere una evaluación más exhaustiva.
Las causas de RVM son diversas. Las frecuencias de las principales causas se muestran a continuación.
Accidente cerebrovascular de circulación posterior
Infarto agudo: Causa más frecuente. Representa el 34.6% (n=18).
Desglose por sitio: Cerebelo 10 casos, tronco encefálico 9 casos (médula oblongada 4, protuberancia 3). La circulación posterior (sistema vertebrobasilar) es la principal afectada1).
Desglose: Enfermedad de Ménière 54.5% (6 casos), cupulolitiasis, tumor del saco endolinfático, neuritis vestibular por herpes zóster, fístula perilinfática y postoperatorio de neurinoma del acústico cada uno 1 caso1).
Otras causas reportadas incluyen absceso, conmoción cerebral, displasia cortical, hemorragia, hipertensión intracraneal idiopática, intoxicación por opioides, atrofia cortical posterior y postventriculostomía del tercer ventrículo, cada una en un caso1).
La distribución de los sitios de lesión fue: unifocal 46.2% (n=24), multifocal 23.1% (n=12), difusa 1.9% (n=1) y desconocida 28.9% (n=15) 1).
La anamnesis detallada y el examen neurológico son la base del diagnóstico. Dado que el 44.2% presenta hallazgos normales, el registro detallado de los síntomas es particularmente importante 1).
RM/ARM: La prueba de imagen de máxima prioridad. Es la modalidad más precisa para evaluar la fosa craneal posterior, y se debe realizar una RM/ARM cerebral y de cabeza y cuello de forma rápida 1).
TC: Se utiliza para la evaluación inicial en la fase aguda (para descartar infarto/hemorragia) 1).
Angiografía: Se utiliza para evaluar la disección de la arteria vertebral o la oclusión de la PICA 1).
EEG: Se utiliza para descartar convulsiones epilépticas (realizado en 2 de 52 casos) 1).
Puntos clave para el diagnóstico diferencial:
El RVM que dura más de 4 horas probablemente se deba a causas isquémicas 1).
El RVM acompañado de vómitos tiene una probabilidad significativamente mayor de ser isquémico (p=0.02) 1).
La desviación oblicua (skew deviation) es un estrabismo vertical causado por trastornos del sistema vestibular, el tronco encefálico o el cerebelo, y se superpone clínicamente con la RVM al presentar una reacción de inclinación ocular (ocular tilt reaction) acompañada de una percepción de inclinación visual.
QSi la visión se invierte repentinamente, ¿debo acudir al hospital de inmediato?
A
Se recomienda encarecidamente la atención médica inmediata, ya que puede ser un signo de enfermedades mortales como la oclusión de la arteria basilar 3). Incluso si los síntomas desaparecen espontáneamente, es esencial una evaluación exhaustiva de la enfermedad subyacente.
RVM recurrente: Dos informes de resolución de síntomas con gabapentina 300 mg dos veces al día 1).
Relacionado con migraña: Flunarizina 10 mg/día sin recurrencia reportada en seguimiento de 6 meses 1).
Relacionado con epilepsia: Se utilizó carbamazepina 400 mg/día y diazepam intravenoso1).
Relacionado con esclerosis múltiple: Se utilizó metilprednisolona 1 g en pulso intravenoso durante 5 días1).
Intoxicación por opioides: Se logró mejoría al suspender la morfina1).
En el 55.8% (29 de 52 casos) se desconocía el método de manejo1). No se encontró una diferencia significativa en la duración de los episodios de RVM según el uso de anticoagulantes o antiplaquetarios (p=0.75)1).
Q¿Existe algún medicamento eficaz para la inversión visual en sí misma?
A
No se ha demostrado la eficacia de la farmacoterapia para la RVM en sí. No hay diferencias significativas en la duración de los episodios con o sin el uso de anticoagulantes/antiplaquetarios 1), y la resolución espontánea es la norma. Se han reportado dos casos de episodios recurrentes con resolución de los síntomas usando gabapentina 300 mg dos veces al día, pero el número reducido de casos no constituye un tratamiento establecido.
En la retina se proyecta una imagen invertida debido a la refracción del cristalino convexo. El cerebro integra información de los sistemas visual, vestibular, propioceptivo, gravitatorio y táctil para construir una percepción vertical erguida 1).
En la RVM, el sistema de coordenadas egocéntrico se mantiene normal (el propio cuerpo se percibe como erguido), mientras que solo el sistema de coordenadas visual alocéntrico rota 180 grados 1).
Hipótesis del sistema visuoespacial multifocal y multinucleado
Según la hipótesis propuesta por Yap, la verticalidad visual externa está codificada por una red de receptores sensoriales y un sistema visuoespacial multifocal y multinucleado 1). Múltiples núcleos receptores sensoriales en el sistema vestibular, tronco encefálico, cerebelo y corteza cerebral construyen simultáneamente múltiples marcos de referencia espacial. Cuando una parte de la red se daña, el desequilibrio en los sistemas restantes provoca una rotación activa de la visión 1). La desaparición transitoria de RVM se explica por el restablecimiento de los marcos de referencia espacial por parte de los componentes funcionales restantes 1).
Tronco encefálico: Involucra los núcleos vestibulares (médula rostral y puente caudal), fascículo longitudinal medial, núcleo oculomotor y núcleo intersticial de Cajal 1).
Cerebelo: Aunque la evidencia directa de procesamiento visual es limitada, la distribución de lesiones es común en los núcleos cerebelosos, pedúnculos, flóculo y vermis. La morfometría basada en vóxeles sugiere la participación de múltiples mapas de campo visual y las redes de atención dorsal y visual 1). El cerebelo recibe fibras aferentes directas del sistema vestibular a través del pedúnculo cerebeloso inferior 1).
Sistema vestibular: El utrículo y el sáculo detectan la aceleración lineal, mientras que los conductos semicirculares detectan la aceleración angular en el plano de rotación. El reflejo vestíbulo-ocular proporciona estabilidad visual externa, y se cree que las señales otolíticas vestibulares contribuyen a la percepción espacial externa tridimensional 1).
Corteza visuoespacial: Las vías neurales del sistema visuoespacial convergen en los núcleos talámicos y se ramifican hacia la corteza parietotemporal. Se estima que la unión temporoparietal es el sitio principal de integración visual-vestibular 1). Se han reportado diversos sitios corticales, incluyendo 2 casos en lóbulo occipital, 1 en temporooccipital, 1 en parietooccipital, 2 en lóbulo parietal y 1 en lóbulo frontal, lo que sugiere la participación de una red amplia más allá de la región parietotemporal 1).
7. Investigación más reciente y perspectivas futuras (Informes en etapa de investigación)
Yap (2022) realizó una revisión sistemática de 52 casos reportados entre 1974 y 2022, proporcionando el análisis más completo de RVM hasta la fecha 1). No existen ensayos clínicos para RVM, y la acumulación de conocimiento a través de series de casos sigue siendo el pilar de la investigación.
Debido a que esta enfermedad es extremadamente rara, no se han realizado ensayos controlados aleatorizados (ECA). En el futuro, se espera que los estudios de imagen funcional profundicen la comprensión de la localización precisa de las vías neurales en el sistema visoespacial y la red multisensorial 1). Los avances en la tecnología de mapeo cerebral pueden ayudar a dilucidar las vías neurales involucradas en la RVM y mejorar la comprensión de la función de la corteza visoespacial 1).