La atrofia retinocoroidea paravenosa pigmentada (PPRCA) es una enfermedad retiniana hereditaria rara caracterizada por pigmentación y atrofia retinocoroidea a lo largo de las venas retinianas. Fue descrita por primera vez por Hewitson-Brown en 1937.
En una revisión sistemática de Antropoli et al. (2024), la edad media de 23 casos reportados fue de 35 años (rango 10–67 años). 3) La mayoría de los casos son esporádicos, pero también se han reportado casos familiares. No hay una tendencia consistente en cuanto al sexo.
El curso clínico se considera no progresivo o lentamente progresivo, pero algunos casos progresan a RP. Fukushima et al. (2023) reportaron que 1 de 5 casos (20%) presentaba PPRCA y RP combinadas, con mutaciones en CRB1 y RPGRIP1. 2) Esta observación sugiere que PPRCA y RP pueden representar un espectro genético continuo.
Q¿Es la PPRCA la misma enfermedad que la retinitis pigmentosa (RP)?
A
Son enfermedades diferentes, pero se han reportado mutaciones genéticas compartidas (p. ej., CRB1, RPGRIP1), lo que sugiere una relación genética. 2, 3) En algunos casos, PPRCA y RP coexisten en el mismo paciente. Se ha propuesto que la PPRCA es una etapa precursora de la RP, pero esta no es una opinión establecida en la actualidad.
La PPRCA suele ser asintomática. Los principales síntomas subjetivos son los siguientes.
Asintomático: En una revisión de Antropoli et al. (2024), el 36–57% de los casos fueron asintomáticos y se descubrieron incidentalmente en el examen de fondo de ojo. 3)
Ceguera nocturna: Reportada en el 28% de los casos sintomáticos. 3) La discapacidad visual en la oscuridad puede ser el síntoma inicial.
Defecto del campo visual: Puede ocurrir escotoma arqueado. También se confirmó escotoma arqueado en dos casos de Kitahara et al. (2022). 4)
Disminución de la agudeza visual: Generalmente leve, pero puede ser significativa si hay lesiones maculares. Rahman et al. (2025) reportaron una agudeza visual de 6/36 en un caso de PPRCA con adelgazamiento macular. 5)
Edema macular quístico (CME): Raramente asociado. Se ha reportado el primer caso de CME en una niña de 7 años, que puede causar disminución de la visión. 7)
Los hallazgos característicos en el examen de fondo de ojo son la pigmentación a lo largo de las venas retinianas y la atrofia coriorretiniana. Antropoli et al. (2024) clasificaron la morfología de las lesiones en tres tipos. 3)
La clasificación de la morfología de las lesiones de PPRCA se muestra a continuación.
Clasificación
Características
Tipo paravenoso
Atrofia y pigmentación continua a lo largo de las venas
Tipo focal
Lesiones atróficas aisladas
Tipo confluente
Atrofia confluente extensa
Otros hallazgos clínicos principales son los siguientes:
Pigmentación paravenosa: Pigmentación en espículas óseas a irregular distribuida alrededor de las venas.
Atrofia retino coroidea: Atrofia del EPR y la coroides alrededor de las venas, con vasos coroideos visibles.
Calibre vascular: El calibre venoso suele ser normal. 3) Este es uno de los puntos de diferenciación morfológica con la RP.
Asimetría: Las lesiones ocurren en ambos ojos, pero el grado de progresión puede diferir entre los dos ojos. Fallon et al. (2023) reportaron un caso asimétrico en una mujer de 26 años donde la morfología de la lesión difería entre el ojo más avanzado y el ojo más leve. 1)
Adelgazamiento macular: Rahman et al. (2025) reportaron por primera vez adelgazamiento macular con degeneración neuroretinal parafoveal temporal. El EPR estaba relativamente preservado, sugiriendo que la degeneración neuroretinal precede a los cambios del EPR. 5)
Aspecto en ojo de buey: En casos con mutación de CRX, se observa atrofia concéntrica (maculopatía en ojo de buey) en la mácula. 6)
Complicación de edema macular quístico: El primer caso reportado de edema macular quístico sin hallazgos inflamatorios asociado a PPRCA se describió en una niña de 7 años. 7)
Q¿La PPRCA ocurre en ambos ojos?
A
En la mayoría de los casos, las lesiones ocurren en ambos ojos. Sin embargo, también se han reportado casos asimétricos con diferente grado de progresión entre los dos ojos. 1) Raramente ocurre en un solo ojo, con retinosis pigmentaria en el ojo contralateral. 2)
La etiología exacta de la PPRCA sigue siendo desconocida. Se sugiere fuertemente una predisposición hereditaria y se han identificado múltiples mutaciones genéticas.
Los informes específicos de cada mutación genética son los siguientes.
Mutación CRX (c.119G>A): Oh JK et al. (2022) identificaron una mutación heterocigota de CRX en dos hermanos y confirmaron maculopatía en ojo de buey y disfunción de bastones y conos en el ERG de campo completo. La agudeza visual empeoró durante 10 años de seguimiento. 6)
Mutación compuesta heterocigota de RPGRIP1 (c.2592T>G + c.154C>T): Liu et al. (2023) identificaron una mutación compuesta heterocigota de RPGRIP1 mediante secuenciación del exoma completo en un niño de 2 años. Se reportó como el caso más joven de PPRCA autosómica recesiva. 8)
Mutaciones CRB1/RPGRIP1: Fukushima et al. (2023) reportaron estas mutaciones en un caso de complicación de PPRCA+RP, demostrando continuidad genética entre ambas enfermedades. 2)
También hay informes que sugieren la participación de una predisposición inflamatoria. Mente et al. (2022) sugirieron la presencia de un mecanismo inflamatorio oculto en una niña de 7 años con edema macular quístico complicado con PPRCA, ya que el edema macular quístico ocurrió sin hallazgos inflamatorios. 7) Sin embargo, la opinión predominante es que los casos con asociación con enfermedades inflamatorias (sarcoidosis, sífilis, etc.) se distinguen de la PPRCA verdadera como “seudo-PPRCA”. 3)
Kitahara y cols. (2022) reportaron el signo de sombreado inverso en OCT. 4) En áreas donde la retina externa y el EPR están ausentes, el efecto de sombreado habitual se invierte, constituyendo un hallazgo auxiliar para el diagnóstico.
La PPRCA debe diferenciarse de las siguientes enfermedades. 3)
Retinosis pigmentaria (RP): La distribución de los depósitos de pigmento no se limita al área perivenosa. Las anomalías del electrorretinograma son graves. La PPRCA confluente se confunde especialmente con RP.
Sarcoidosis: Se asocia con inflamación granulomatosa sistémica. Los hallazgos del fondo de ojo son similares pero acompañados de vasculitis y opacidades vítreas.
Retinitis sifilítica: Se diferencia mediante pruebas serológicas. Se acompaña de hallazgos inflamatorios.
En casos asintomáticos y no progresivos, el seguimiento regular es la base. Kitahara et al. (2022) recomendaron exámenes regulares cada 6 meses con pruebas de agudeza visual, campo visual, OCT y FAF. 4)
Cuando se complica con iritis: Use gotas oftálmicas de esteroides. Si la inflamación es severa, también use midriáticos para prevenir sinequias posteriores.
Cuando se complica con edema macular quístico: No existe un protocolo de tratamiento establecido. En el caso reportado por Mente et al. (2022), las gotas oftálmicas de AINE fueron ineficaces. 7)
QSi se diagnostica PPRCA, ¿con qué frecuencia debo visitar al médico?
A
En casos estables asintomáticos, se recomienda seguimiento cada 6 meses. 4) Si aparece disminución de la agudeza visual, empeoramiento de los defectos del campo visual o nuevos síntomas, es importante acortar el intervalo de consulta.
6. Fisiopatología y mecanismo detallado de la enfermedad
Antropoli et al. (2024) propusieron un modelo en el que las mutaciones genéticas causan daño primario a los fotorreceptores, seguido de adelgazamiento retiniano y atrofia del EPR. 3) Este modelo es consistente con las siguientes observaciones:
Existencia de casos donde la pérdida de la capa retiniana externa precede a la atrofia del EPR
Asociación con mutaciones en genes relacionados con fotorreceptores (CRB1, RPGRIP1, CRX)
En el caso de adelgazamiento macular reportado por Rahman et al. (2025), la degeneración neuroretiniana precedió mientras el EPR se mantenía preservado. 5) Este hallazgo apoya que la degeneración neuroretiniana es el evento primario.
La participación de los hialocitos (células similares a macrófagos residentes del vítreo) ha llamado la atención.
Fallon et al. (2023) reportaron por primera vez que en casos asimétricos de PPRCA mediante OCT de en face, se observaron hialocitos ramificados (en reposo) en el ojo más avanzado y hialocitos ameboides (activados) en el ojo más leve. 1) Los hialocitos activados se interpretan como marcadores inflamatorios, lo que sugiere una relación entre la actividad de la lesión y la inflamación.
El hecho de que en el caso pediátrico con edema macular quístico reportado por Mente et al. (2022) el edema macular quístico ocurriera sin hallazgos inflamatorios sugiere la existencia de una vía inflamatoria potencial. 7)
La OCTA muestra vacíos de flujo en la capa coriocapilar del área de la lesión, lo que sugiere que la alteración del flujo sanguíneo coroideo puede contribuir a la atrofia. 3) Sin embargo, se desconoce si el daño coroideo precede o sigue al daño de los fotorreceptores.
Mecanismos moleculares de las mutaciones genéticas
Liu et al. (2023) reportaron el caso de un niño de 2 años en el que se identificaron mutaciones heterocigotas compuestas en el gen RPGRIP1 (c.2592T>G: p.Y864*, c.154C>T: p.R52*) mediante secuenciación del exoma completo. 8) RPGRIP1 es un gen esencial para la formación del segmento externo de los fotorreceptores de bastones, y este es el informe confirmado más temprano de que esta mutación causa PPRCA autosómica recesiva.
7. Investigación más reciente y perspectivas futuras (informes en etapa de investigación)
Con la difusión de la FAF de campo ultraamplio (UWF-FAF) y la OCTA, se está haciendo posible una evaluación más detallada de la extensión de las lesiones y los cambios en el flujo sanguíneo coroideo en la PPRCA. 3) Se espera que estas técnicas permitan la identificación de lesiones periféricas no capturadas por los exámenes convencionales y la cuantificación de indicadores de actividad.
Fallon et al. (2023) realizaron el primer informe de visualización in vivo de hialocitos en la corteza vítrea de pacientes con PPRCA mediante OCT en face. 1) En ojos avanzados predominaban los hialocitos ramificados (tipo ramificado), mientras que en ojos leves se observaron hialocitos ameboides (tipo ameboide). Si el estado de activación de los hialocitos puede servir como biomarcador de la progresión de la enfermedad está pendiente de verificación en futuros estudios longitudinales.
Esclarecimiento de mutaciones genéticas y perspectivas para la terapia génica
Actualmente se han reportado cuatro genes (CRB1, CRX, HK1, RPGRIP1) asociados con PPRCA, pero en muchos casos la mutación genética aún no se ha identificado. 3)
La identificación de mutaciones heterocigotas compuestas en RPGRIP1 en un niño de 2 años por Liu et al. (2023) es notable como el caso más joven reportado de PPRCA. 8) El gen RPGRIP1 también está implicado en la amaurosis congénita de Leber y la RP, y dilucidar la continuidad genética entre PPRCA y estas enfermedades puede conducir a futuras estrategias de terapia génica.
Fukushima et al. (2023) reportaron una serie de 5 casos que incluían casos combinados de PPRCA+RP, señalando que el 20% presentaba ambas enfermedades. 2) El electrorretinograma mostró patrones diferentes en cada ojo (tipo atenuado en el lado de PPRCA, tipo negativo en el lado de RP). Se necesitan estudios longitudinales a largo plazo para investigar si la PPRCA es una etapa precursora o un subtipo de RP.
Q¿Se puede esperar la terapia génica para la PPRCA en el futuro?
A
Actualmente se encuentra en fase de investigación. Los genes causantes de PPRCA (como CRB1 y RPGRIP1) son compartidos con la RP y la amaurosis congénita de Leber, y el progreso en la investigación de terapia génica para estas enfermedades podría conducir a aplicaciones para PPRCA. 3, 8)
Fallon J, Ahsanuddin S, Otero-Marquez O, et al. Posterior vitreous cortex hyalocytes visualization in asymmetric pigmented paravenous chorioretinal atrophy (PPCRA) using en face OCT. Am J Ophthalmol Case Rep. 2023;30:101846.
Fukushima A, Tabuchi H. A case of pigmented paravenous retinochoroidal atrophy with retinitis pigmentosa. Cureus. 2023;15:e48532.
Antropoli A, Arrigo A, Pili L, et al. Pigmented paravenous chorioretinal atrophy: updated scenario. Eur J Ophthalmol. 2024;34:941-951.
Kitahara RB, Teixeira FHF, Gameiro Filho AR, et al. Pigmented paravenous retinochoroidal atrophy: two case reports and a literature review. Arq Bras Oftalmol. 2022;85:432-434.
Rahman A, Jamil A. Asymmetrical macular thinning on optical coherence tomography (OCT) in pigmented paravenous retinochoroidal atrophy. Cureus. 2025;17:e95746.
Oh JK, Nuzbrokh Y, Lee W, et al. A mutation in CRX causing pigmented paravenous retinochoroidal atrophy. Eur J Ophthalmol. 2022;32:NP235-NP239.
Mente J, Deirmenci C. Multimodal imaging of pigmented paravenous retinochoroidal atrophy in a pediatric patient with cystoid macular edema. Turk J Ophthalmol. 2022;52:432-435.
Liu Z, Wang H, He X, et al. Identifying two pathogenic variants in a patient with pigmented paravenous retinochoroidal atrophy. Open Life Sci. 2023;18:20220532.
Copia el texto del artículo y pégalo en el asistente de IA que prefieras.
Artículo copiado al portapapeles
Abre un asistente de IA abajo y pega el texto copiado en el chat.