FAF
Autofluorescencia de fondo de ojo (FAF): Muestra hipoautofluorescencia correspondiente a las áreas de atrofia. Es útil para visualizar la extensión del daño del EPR.
La degeneración coriorretiniana peripapilar helicoidal (HPCD) es una enfermedad degenerativa hereditaria rara de la coroides, el epitelio pigmentario de la retina (EPR) y la retina. Se caracteriza por atrofia en espiral (helicoidal) o en forma de “lengua” centrada en el disco óptico. La atrofia no sigue el patrón vascular retiniano y no se acompaña de signos inflamatorios.
Reportada por primera vez en 1939 por el oftalmólogo islandés Sveinsson en cuatro pacientes (incluyendo una madre y su hijo), también se llama atrofia coriorretiniana de Sveinsson. Desde entonces, se han identificado casos continuamente en familias islandesas, y también hay informes de otras regiones, como una familia serbia (TEAD1 p.Tyr421Asn)1. La incidencia no está cuantificada y es una enfermedad muy rara.
El patrón de herencia es autosómico dominante. El gen causante es TEAD1 (cromosoma 11p15), y se ha identificado la mutación Y421H (sustitución de tirosina por histidina)2. No se han confirmado homocigotos y no se han reportado complicaciones sistémicas.
Dado que sigue un patrón de herencia autosómico dominante, un padre afectado tiene un 50% de probabilidad de transmitirlo a un hijo. Afecta tanto a hombres como a mujeres, y no se han reportado homocigotos (que heredan la mutación de ambos padres).
Los síntomas subjetivos varían mucho entre pacientes.
El examen de fondo de ojo revela característicamente una atrofia coriorretiniana helicoidal peripapilar. La atrofia puede extenderse hacia la fóvea en forma de “lengua” y se distribuye de manera independiente a los vasos retinianos 3. El disco óptico puede parecer ligeramente más pequeño 4.
FAF
Autofluorescencia de fondo de ojo (FAF): Muestra hipoautofluorescencia correspondiente a las áreas de atrofia. Es útil para visualizar la extensión del daño del EPR.
FA
Angiografía con fluoresceína (FA): Debido a la pérdida del EPR y la coriocapilar en las áreas atróficas, se observan defectos en ventana con hiperfluorescencia.
Electrorretinograma de campo completo
Electrorretinograma de campo completo: Tanto las respuestas escotópicas (bastones) como las fotópicas (conos) están reducidas. El grado de reducción varía desde normal hasta severo entre los pacientes.
La prueba de campo visual confirma defectos del campo visual correspondientes a las áreas de atrofia.
La causa de HPCD es la mutación Y421H en el gen TEAD1 (cromosoma 11p15) 2. TEAD1 codifica un factor potenciador transcripcional (miembro 1 de la familia de dominio TEA) involucrado en la proliferación y diferenciación celular. El sitio de la mutación Y421H corresponde a la región de unión con YAP65 (proteína asociada a Yes 65), y esta unión alterada conduce a una transcripción anormal de los genes estructurales de la retina.
El inicio ocurre en la infancia temprana y la atrofia progresa lentamente durante toda la vida. No se han reportado factores de riesgo ambientales conocidos.
Debido a la herencia autosómica dominante, el riesgo teórico de desarrollar la enfermedad es del 100% si se hereda el gen mutado de un padre afectado. Sin embargo, la gravedad de los síntomas (expresividad) varía entre individuos, y algunos pueden tener síntomas leves o ninguno durante mucho tiempo.
El diagnóstico de HPCD se confirma mediante una combinación de hallazgos característicos del fondo de ojo y pruebas genéticas.
Las principales pruebas y sus hallazgos se muestran a continuación.
| Prueba | Hallazgo | Significado |
|---|---|---|
| Examen de fondo de ojo | Atrofia en espiral | Base para el diagnóstico clínico |
| FAF | Baja autofluorescencia | Confirmación de daño del EPR |
| Prueba genética | Mutación TEAD1 | Diagnóstico definitivo |
Es importante diferenciar de enfermedades con hallazgos de fondo de ojo similares.
| Nombre de la enfermedad | Distribución de la atrofia | Patrón de herencia |
|---|---|---|
| HPCD | Helicoidal peripapilar | Autosómico dominante |
| Distrofia coroidea areolar central | Centro macular | Autosómico dominante/recesivo |
| Distrofia coroidea peripapilar | Difusa peripapilar | Autosómica recesiva |
La HPCD se caracteriza por atrofia espiral alrededor del disco óptico y un curso no progresivo sin hallazgos inflamatorios. Cuando se sospecha, la prueba genética de TEAD1 es útil para el diagnóstico definitivo. La distrofia coroidea areolar central se puede diferenciar por la atrofia centrada en la mácula, que no afecta el área peripapilar.
Actualmente no existe un tratamiento establecido para la HPCD. El pilar del manejo es el seguimiento regular y el manejo de las complicaciones.
Evaluar regularmente la velocidad de progresión de la atrofia y la afectación macular. Se recomienda monitorización periódica con pruebas de campo visual, FAF y tomografía de coherencia óptica (OCT).
El pronóstico visual depende de la extensión de la atrofia macular. Si la atrofia no afecta la fóvea, se puede mantener una buena agudeza visual durante mucho tiempo; sin embargo, si se extiende a la mácula, puede ocurrir una pérdida significativa de la visión.
Si la atrofia no afecta la mácula (fóvea), se puede mantener una buena agudeza visual. Sin embargo, si la atrofia se extiende a la fóvea, la visión puede disminuir al nivel de contar dedos. Existe una gran variación individual y es necesario un seguimiento regular.
Actualmente, no existe un tratamiento establecido para suprimir la progresión de la HPCD en sí. Cuando se produce neovascularización coroidea, los fármacos anti-VEGF son una opción y se han reportado casos de remisión. El seguimiento oftalmológico regular es la base.
Los cambios histopatológicos en la HPCD difieren entre el área atrófica y la zona de transición.
Área atrófica
Extensión de la pérdida tisular: Se produce pérdida de todo el espesor de la retina sensorial, el EPR, la coriocapilar y la coroides 4.
Ausencia de inflamación: No se observa infiltración de células inflamatorias; los cambios son predominantemente degenerativos y atróficos.
Zona de transición
Daño selectivo: Solo se afectan el EPR y los segmentos externos de los fotorreceptores 4.
Sitio principal de la enfermedad: Los hallazgos en la zona de transición indican la etapa de progresión de la enfermedad y se considera el área de degeneración activa.
Mecanismo molecular
Defecto de unión TEAD1-YAP65: La mutación Y421H altera la unión entre TEAD1 y YAP65.
Anomalía transcripcional: La transcripción de los genes necesarios para el desarrollo y mantenimiento del EPR y los fotorreceptores no se realiza correctamente, lo que provoca una degeneración progresiva.
TEAD1 interactúa con YAP65, un efector corriente abajo de la vía de señalización Hippo, y funciona como un factor de transcripción que regula la proliferación, supervivencia y diferenciación celular. La mutación Y421H afecta directamente el sitio de unión con YAP65, alterando los programas genéticos esenciales para el desarrollo y mantenimiento normal del EPR y los fotorreceptores2. Este mecanismo molecular es consistente con el cuadro clínico de inicio en la primera infancia y progresión lenta a lo largo de la vida.
Grubisa I, Jankovic M, Nikolic N, et al. Novel TEAD1 gene variant in a Serbian family with Sveinsson’s chorioretinal atrophy. Exp Eye Res. 2021;207:108580. PMID: 33864784 ↩
Fossdal R, Jonasson F, Kristjansdottir GT, et al. A novel TEAD1 mutation is the causative allele in Sveinsson’s chorioretinal atrophy (helicoid peripapillary chorioretinal degeneration). Hum Mol Genet. 2004;13(9):975-981. PMID: 15016762 ↩ ↩2 ↩3
Kumar V, Trehan H, Goel N. Sveinsson Chorioretinal Atrophy: Helicoid Peripapillary Chorioretinal Degeneration. JAMA Ophthalmol. 2017;135(12):e173656. PMID: 29049677 ↩
Jonasson F, Hardarson S, Olafsson BM, Klintworth GK. Sveinsson chorioretinal atrophy/helicoid peripapillary chorioretinal degeneration: first histopathology report. Ophthalmology. 2007;114(8):1541-1546. PMID: 17339054 ↩ ↩2 ↩3
Triantafylla M, Panos GD, Dardabounis D, Nanos P, Konstantinidis A. Helicoid peripapillary chorioretinal degeneration complicated by choroidal neovascularization. Eur J Ophthalmol. 2016;26(3):e63-e66. PMID: 26541114 ↩