El blefaroespasmo esencial se refiere al cierre involuntario intermitente e inexplicado de ambos párpados. Se define como una afección en la que el orbicular del ojo y otros músculos que cierran los párpados se contraen en exceso, de forma intermitente o continua, causando cierre involuntario de los párpados, sin que exista otra alteración neurológica u oftalmológica como causa.
En el parpadeo normal, los músculos que cierran los párpados (orbicular del ojo, corrugador superciliar y prócer) y los músculos que los abren (elevador del párpado superior y frontal) se inhiben al mismo tiempo. En el blefaroespasmo, esta inhibición simultánea desaparece y la contracción excesiva de los músculos que cierran los párpados queda sin control. Se considera una distonía focal, con un trastorno presunto de los ganglios basales.
La inyección de toxina botulínica tipo A (inyección de Botox) es el tratamiento de primera elección para el blefaroespasmo. Tras ser captada por la terminación nerviosa, la toxina botulínica actúa sobre las proteínas de la membrana de las vesículas sinápticas e inhibe la liberación de acetilcolina. Esto relaja el músculo objetivo y mejora el cierre involuntario de los párpados.
El espasmo hemifacial es una afección distinta del blefaroespasmo esencial. En la fosa craneal posterior, el nervio facial es comprimido por vasos sanguíneos como la arteria basilar o la arteria cerebelosa anteroinferior y, en raras ocasiones, por un tumor o un aneurisma, lo que provoca espasmo por un cortocircuito intraneural. Una diferencia clave con el blefaroespasmo esencial es que es unilateral.
Q¿Qué tipo de enfermedad es el blefaroespasmo?
A
Es un movimiento involuntario en el que ambos párpados se cierran con fuerza sin que la persona lo quiera. Es una distonía focal en la que se pierde la inhibición simultánea entre los músculos que cierran y abren los párpados, y es más frecuente en mujeres mayores de 60 años. Es crónica y progresiva, rara vez se resuelve por sí sola y, si avanza, la persona puede no poder abrir los ojos y llegar a una ceguera funcional. Es importante diferenciarla del ojo seco y de la miocimia del orbicular de los ojos.
compresión del nervio facial (vasos sanguíneos, tumores)
músculos faciales de un solo lado
El blefaroespasmo esencial y el síndrome de Meige se consideran parte del mismo espectro de distonía focal, y se sospecha una alteración de los ganglios basales. En el síndrome de Meige, además del blefaroespasmo, se presentan movimientos faciales involuntarios como la discinesia labial.
El blefaroespasmo es bilateral y comienza con parpadeo excesivo. A menudo se acompaña de fotofobia (sensibilidad a la luz) y sensación de ojos secos.
Factores que lo empeoran: luz intensa, fatiga, lectura, multitudes
Factores que lo alivian: oscuridad, sueño, estar acostado, presión sobre la zona de las cejas y otras áreas similares (truco sensorial)
Es crónico y progresivo, y la curación espontánea es muy rara. Por la oposición entre el espasmo y el esfuerzo por abrir los párpados, se produce relajación de los tejidos circundantes (caída de las cejas, ptosis palpebral, laxitud de la piel). A medida que progresa, la incapacidad para abrir los párpados lleva a ceguera funcional. Al final, alrededor del 15% de los pacientes llega a un estado de ceguera funcional.
El blefaroespasmo es más frecuente en mujeres mayores de 60 años. Es crónico y progresivo, y casi nunca se resuelve por sí solo. En el pronóstico a largo plazo, los espasmos finalmente cesan en alrededor del 10% de los casos, pero alrededor del 15% progresa a ceguera funcional. El blefaroespasmo esencial y el síndrome de Meige son distonías focales del mismo espectro, y en ambos la disfunción de los ganglios basales es central en la fisiopatología.
La guía clínica del blefaroespasmo (Sociedad Oftalmológica de Japón, 2011)1) recomienda intentar desencadenar los espasmos con la prueba de parpadeo. Se realizan las tres pruebas siguientes en orden para evaluar la gravedad.
Prueba
Método
Hallazgos anormales
Prueba de parpadeo rápido
Realizar parpadeos suaves lo más rápido posible durante 10 a 30 segundos
Solo parpadeo fuerte; movimientos involuntarios de otros músculos faciales
Prueba de parpadeo suave
Realizar parpadeo voluntario
Se mueve la zona de las cejas y el parpadeo se vuelve imposible
Prueba de parpadeo fuerte
Apertura repetida de los ojos después de cerrarlos con fuerza
Imposibilidad de abrir los ojos; fuerte contracción de los músculos faciales
A medida que el parpadeo rápido y el parpadeo suave se vuelven irregulares, la gravedad aumenta cuando solo es posible el parpadeo fuerte y, después, cuando abrir los ojos se vuelve difícil o imposible1).
Si se sospecha espasmo hemifacial, se realiza una RM del tronco encefálico. En la fosa posterior, se confirma si el nervio facial está comprimido por un vaso sanguíneo como la arteria basilar o la arteria cerebelosa anteroinferior, o por un tumor o un aneurisma, y se identifica la causa de la compresión.
Q¿Cómo se diagnostica el blefaroespasmo?
A
El diagnóstico se realiza intentando desencadenar el espasmo con pruebas de parpadeo (parpadeo rápido, suave y fuerte). La gravedad se valora por hallazgos como poder hacer solo parpadeo fuerte cuando se mantiene el parpadeo rápido y suave, o no poder abrir los ojos después de cerrarlos con fuerza. En el espasmo hemifacial, la RM confirma la compresión vascular del nervio facial.
5. Procedimiento real de la inyección de toxina botulínica tipo A
La inyección de toxina botulínica tipo A está indicada para el blefaroespasmo esencial, el síndrome de Meige y el espasmo hemifacial. El procedimiento se realiza en consulta con un médico registrado que administra inyecciones de toxina botulínica.
La toxina botulínica es captada por las terminaciones nerviosas en la unión neuromuscular y actúa sobre proteínas de la membrana de las vesículas sinápticas, inhibiendo la liberación de acetilcolina. Esto relaja el músculo objetivo y mejora el cierre involuntario de los párpados.
Eficacia: 90%
Inicio del efecto: latencia de 2 a 3 días después de la inyección
Duración del efecto: 3 a 4 meses (temporal porque la transmisión neuromuscular se reanuda por la brotación de ramas colaterales nerviosas)
Reinyección: se necesitan reinyecciones periódicas cuando el efecto desaparece
En raras ocasiones se producen anticuerpos neutralizantes (bloqueadores) contra la toxina botulínica tipo A. En ese caso, la toxina tipo F es eficaz, pero hay que tener en cuenta que su duración es más corta2).
Sitios de inyección de toxina botulínica para el blefaroespasmo. Un diagrama de los músculos faciales muestra los puntos de inyección con puntos rojos y la dirección de la aguja hacia el músculo orbicular del ojo con flechas
Yahalom G, Janah A, Rajz G, Eichel R. Therapeutic Approach to Botulinum Injections for Hemifacial Spasm, Synkinesis and Blepharospasm. Toxins (Basel). 2022;14(5):362. Figure 3. PMCID: PMC9147094. DOI: 10.3390/toxins14050362. License: CC BY 4.0.
Un diagrama que muestra los puntos de inyección en los músculos orbicular del ojo, corrugador superciliar y prócer como puntos rojos sobre una ilustración de anatomía facial, con flechas que indican la dirección de inserción de la aguja en las porciones orbitaria y palpebral del orbicular del ojo. Permite comprender de forma intuitiva el patrón de inyecciones distribuidas en ambos párpados para el blefaroespasmo y corresponde a la técnica de inyecciones distribuidas en el orbicular del ojo y el corrugador superciliar descrita en la sección principal sobre sitios de inyección y técnica.
Sitios de inyección para el blefaroespasmo
Músculo corrugador del supercilio: Inserte la aguja en la cabeza de la ceja e inyecte con la punta de la aguja en contacto con el hueso.
Músculo orbicular de los ojos: Como es un músculo circular, inyecte de forma uniforme y distribuida. Inyecte en el músculo cerca de los ángulos interno y externo de los párpados superior e inferior, en el lado temporal del canto externo y en el tercio lateral del borde orbitario del párpado inferior.
Zonas adicionales para el síndrome de Meige
Además de los sitios básicos, se realizan inyecciones adicionales en el músculo cigomático mayor y en el músculo elevador del labio superior y del ala de la nariz.
Ejemplo de inyección: 16 sitios en total, 2.5 unidades en cada uno.
Q¿Cuánto dura el efecto de la inyección de Botox?
A
El efecto aparece en 2 a 3 días después de la inyección y dura de 3 a 4 meses. La tasa de eficacia es alta, del 90%. El efecto no es permanente, y se necesitan reinyecciones periódicas porque la transmisión se reanuda cuando brotan ramas nerviosas colaterales. En raras ocasiones, el efecto puede disminuir si se producen anticuerpos neutralizantes.
La terapia farmacológica se basa en tres hipótesis farmacológicas (exceso de acetilcolina, disminución de GABA y exceso de dopamina). Se utilizan lorazepam, clonazepam y trihexifenidilo, pero ninguno está cubierto por el seguro. La tasa de respuesta es baja, de alrededor del 15 %, y como la eficacia varía mucho de una persona a otra, es mejor dejarlo en manos de un neurólogo con experiencia.
La descompresión neurovascular de la fosa posterior (neurocirugía) es muy eficaz como tratamiento curativo. Actualmente, la terapia con toxina botulínica se usa ampliamente como tratamiento de primera línea.
Estimulación sensorial con una cinta para la cabeza o gafas ajustadas
Gafas tintadas (para casos desencadenados por la luz y casos con fotofobia)
Gafas de apoyo
Reposo y gotas de lágrimas artificiales
Combinación oral de anticolinérgicos, antidopaminérgicos y antidepresivos
Q¿Hay tratamientos además de las inyecciones de Botox?
A
Existe tratamiento farmacológico (como lorazepam y clonazepam), pero la tasa de respuesta es baja, de alrededor del 15%. Entre las opciones quirúrgicas están la resección del músculo orbicular del ojo (método de Anderson) y la sección parcial del nervio facial. Como tratamiento conservador, las gafas tintadas, las gafas de apoyo y la estimulación sensorial con una cinta para la cabeza se usan como apoyo. En el espasmo hemifacial, la descompresión neurovascular de la fosa posterior es curativa.
El blefaroespasmo esencial y el síndrome de Meige son distonías focales, y se sospecha que existe una alteración de los ganglios basales. Normalmente, al parpadear, el grupo muscular que cierra los párpados (orbicular del ojo, corrugador superciliar, prócer) y el grupo muscular que los abre (elevador del párpado superior, frontal) se inhiben al mismo tiempo, pero en los pacientes esta inhibición simultánea entre ambos grupos desaparece. Por ello, la contracción excesiva de los músculos que cierran los párpados no se controla y el cierre involuntario de los ojos se repite.
Mecanismo de acción de la toxina botulínica tipo A
La toxina botulínica tipo A es captada por las terminaciones nerviosas en la unión neuromuscular y actúa sobre proteínas de la membrana de las vesículas sinápticas (como SNAP-25). Esto impide que las vesículas que contienen acetilcolina se fusionen con la membrana, bloqueando la liberación de acetilcolina. Como resultado, se bloquea la transmisión neuromuscular y el músculo objetivo se relaja.
Aproximadamente 3 a 4 meses después de la inyección, se produce brotación axonal del lado del nervio, formando nuevas vías de transmisión neuromuscular. Con ello se restablece la contracción muscular y el efecto desaparece. Esta es la razón por la que se necesitan reinyecciones periódicas. Con tratamientos prolongados, de dosis altas y frecuentes, pueden producirse anticuerpos neutralizantes, y si se pierde el efecto de la toxina tipo A, cambiar a la toxina tipo F es una opción.
En la fosa craneal posterior, el nervio facial es comprimido por vasos como la arteria basilar y la arteria cerebelosa anteroinferior. Este estímulo persistente por la compresión y los cortocircuitos dentro del nervio (descargas ectópicas) provocan contracciones involuntarias de los músculos faciales. La descompresión microvascular, que separa el vaso que comprime el nervio, es eficaz como tratamiento definitivo.