La vitamina C (ácido ascórbico) es una vitamina hidrosoluble esencial para la producción de colágeno y la actividad antioxidante. Los humanos no pueden sintetizar vitamina C en el cuerpo y dependen completamente de la ingesta dietética. La deficiencia grave causa escorbuto, que rara vez se acompaña de síntomas oculares.
Los registros del escorbuto se remontan a la antigüedad, descritos por primera vez en el Papiro Ebers del antiguo Egipto (alrededor del 1550 a.C.). Durante la Era de los Descubrimientos (siglos XV-XVIII), afectó a los marineros en viajes de larga distancia, y en 1753, el cirujano naval británico James Lind descubrió el efecto terapéutico de los cítricos.
Epidemiología: La prevalencia estimada de deficiencia de vitamina C en Estados Unidos es del 5,9% 1). Aunque es rara en países desarrollados, ocurre esporádicamente en poblaciones con mala alimentación o desnutrición. En los últimos años, han aumentado los informes de escorbuto debido a la alimentación selectiva en niños con trastornos del desarrollo o del espectro autista 2).
Resumen de los síntomas oculares:
Frecuencia: Extremadamente rara y generalmente aparece junto con síntomas sistémicos.
Principales hallazgos oculares: Hemorragia subconjuntival, hemorragia retiniana, hemorragia palpebral, hemorragia subperióstica orbitaria en niños
Efectos en la superficie ocular: Queratoconjuntivitis seca (ojo seco), queratitis
Pronóstico: Los síntomas oculares generalmente mejoran con la suplementación adecuada
La vitamina C (ácido ascórbico) participa en el metabolismo del colágeno. La deficiencia causa escorbuto (tendencia al sangrado) y, oftalmológicamente, produce hemorragias en párpados, conjuntiva, órbita y retina.
Q¿Son comunes los síntomas oculares con la deficiencia de vitamina C?
A
Los síntomas oculares son extremadamente raros y generalmente aparecen después de síntomas sistémicos como sangrado cutáneo, gingival y dolor articular. No hay pérdida de visión típica en el escorbuto, pero la deficiencia severa puede causar hemorragia retiniana, ojo seco y hemorragia subperióstica orbitaria (en niños).
Los síntomas sistémicos tempranos suelen incluir fatiga, malestar y cambios de humor.
Síntomas subjetivos oculares:
Síntomas de ojo seco: Irritación y sequedad bilateral severa resistente a las lágrimas artificiales
Pérdida de visión: El escorbuto en sí mismo no suele causar pérdida de visión. Sin embargo, la deficiencia de vitamina C puede acompañarse de otras deficiencias vitamínicas (B12, B9), lo que puede provocar neuropatía óptica nutricional con pérdida de visión y defectos del campo visual.
Los hallazgos oculares característicos difieren entre adultos y niños.
Hallazgos oculares en adultos
Hemorragia subconjuntival: El hallazgo ocular más común. Se presenta como manchas hemorrágicas de color rojo brillante a rojo oscuro debajo de la conjuntiva bulbar.
Hemorragia retiniana: Puede acompañarse de exudados y manchas blancas blandas (manchas de algodón). Puede tener una apariencia similar a la retinopatía diabética.
Hemorragia palpebral: Sangrado subcutáneo (equimosis) de los párpados.
Hemorragia del iris: Ocurre raramente.
Queratoconjuntivitis seca: Causada por un ciclo inflamatorio debido a la acumulación de ROS por disminución de la función antioxidante, daño a la capa lipídica lagrimal y disfunción de las células caliciformes.
Hallazgos Oculares Pediátricos
Hemorragia subperióstica orbitaria: Generalmente ocurre en la órbita superior. Se presenta como equimosis palpebral y proptosis.
Características de la proptosis: Es firme, no pulsátil y ocurre espontáneamente sin antecedentes de traumatismo.
Queratitis: Resulta de un trastorno en la cicatrización de la herida corneal. El epitelio corneal y el cristalino contienen altas concentraciones de vitamina C, por lo que son susceptibles a la deficiencia.
Q¿La hemorragia retiniana por escorbuto puede confundirse con la retinopatía diabética?
A
La retinopatía por escorbuto puede presentar exudados y manchas algodonosas, asemejándose a la retinopatía diabética. Cuando se observan hallazgos similares a la retinopatía diabética en un paciente desnutrido, es importante incluir el escorbuto en el diagnóstico diferencial.
La causa más común es la ingesta insuficiente de frutas y verduras. Los alimentos ricos en vitamina C incluyen frutas cítricas como naranjas, tomates, coles de Bruselas, brócoli y fresas.
Principales factores de riesgo:
Alimentación selectiva: especialmente la ingesta selectiva asociada con el trastorno del espectro autista y discapacidades del desarrollo2)
Tabaquismo: Aumenta el consumo de vitamina C debido al mayor estrés oxidativo1)
Alcoholismo: Superposición de malabsorción e ingesta insuficiente 1)
Aislamiento social, institucionalización, enfermedad mental, pérdida dental: Conducen a una dieta desordenada 1)
Inseguridad alimentaria, desnutrición: Vivir en países de ingresos bajos y medios
Envejecimiento, obesidad, enfermedades crónicas: Aumento de la demanda o disminución de la absorción de vitamina C
Diferencias genéticas en los transportadores de vitamina C: Un factor en la variación individual
Q¿Es posible tener deficiencia de vitamina C en la dieta habitual?
A
Incluso en los países desarrollados, la deficiencia de vitamina C puede ocurrir en situaciones como dieta desequilibrada, alcoholismo, aislamiento social y alimentación selectiva asociada con el trastorno del espectro autista. La prevalencia estimada en los Estados Unidos es del 5.9%1), por lo que no es una condición rara.
Los criterios para la concentración de vitamina C en plasma se muestran a continuación.
Concentración de vitamina C en plasma
Evaluación
<11 μmol/L
Deficiencia
11–28 μmol/L
Agotamiento
>28 μmol/L
Normal
Nota: La concentración plasmática de vitamina C refleja solo la ingesta a corto plazo y es muy variable. Incluso con valores normales, puede existir deficiencia a nivel tisular.
El enfoque básico es aumentar la ingesta de frutas y verduras que contienen vitamina C. La ingesta recomendada es de 100–200 mg al día, y los fumadores necesitan una cantidad mayor.
Administración general: Vitamina C 100 mg cuatro veces al día (400 mg/día) durante 10–14 días, luego cambiar a una dosis de mantenimiento de 60 mg/día
Método alternativo: 300 mg/día en dosis divididas durante al menos un mes. La biodisponibilidad de 180 mg es aproximadamente del 90%, pero disminuye por debajo del 50% para dosis superiores a 1 g1)
Tratamiento en niños2):
Administración oral de ácido ascórbico 100–300 mg/día
La administración oral es suficiente incluso en casos graves; la administración intravenosa solo está indicada cuando se sospecha malabsorción
Los síntomas típicos desaparecen en un mes
Luego continuar con 100–150 mg/día durante 2–3 meses
Cuando se asocia ojo seco: Usar gotas oftálmicas para el tratamiento del ojo seco.
Manejo de la fragilidad vascular: La administración oral de carbazocromo sulfonato de sodio (Adona®) es una opción.
Pronóstico: Los síntomas generalmente mejoran con la suplementación adecuada. El sangrado espontáneo mejora en días o semanas, y la hemorragia subperióstica orbitaria, la hemorragia retiniana y el ojo seco en niños desaparecen después de la suplementación. En informes de casos, la mejora en la marcha a menudo se observa a los pocos días de iniciar la vitamina C, con recuperación completa en 1 a 2 meses2).
Q¿Tomar suplementos de vitamina C en dosis altas es bueno para la salud ocular?
A
No se recomienda la ingesta alta de 2 g o más al día porque aumenta la excreción renal. El uso de gotas oftálmicas de vitamina C tampoco se recomienda. Se recomienda tomar una cantidad adecuada (100–200 mg al día) de vitamina C a través de la dieta o suplementos.
La vitamina C participa en la modificación postraduccional del colágeno mediante la hidroxilación de residuos de prolina y lisina. Este proceso permite el plegamiento intracelular adecuado. La deficiencia conduce a una insuficiencia de colágeno tipo IV, debilitando las paredes de los vasos sanguíneos.
Deficiencia de colágeno tipo IV → debilitamiento de la pared vascular → aumento de la permeabilidad capilar → hemorragia subconjuntival y retiniana. El mismo mecanismo ocurre en la piel (hemorragia perifolicular, sangrado gingival).
Deficiencia de vitamina C → debilitamiento del osteoide óseo → hemorragia subperióstica (común en huesos largos). En niños, también ocurre en la órbita, presentándose como proptosis.
La vitamina C funciona como un importante antioxidante. Deficiencia → acumulación de ROS (especies reactivas de oxígeno) → inducción de inflamación → daño a la capa lipídica lagrimal → disfunción de las células caliciformes → establecimiento de un ciclo inflamatorio → queratoconjuntivitis seca.
El epitelio corneal y el cristalino contienen concentraciones particularmente altas de vitamina C. La vitamina C también está presente en las lágrimas y contribuye a la defensa antioxidante 3). La deficiencia perjudica la cicatrización de heridas corneales y conduce a queratitis.
La deficiencia de vitamina C puede provocar una disminución de la producción endotelial de NO y la acumulación de HIF-1, lo que puede causar vasoconstricción pulmonar e hipertensión arterial pulmonar. En una revisión sistemática de Hemilä & de Man (2024), la mediana de la PAPm en 32 casos durante la deficiencia fue de 48 mmHg, que disminuyó a 20 mmHg después de la administración de vitamina C4).
7. Investigación más reciente y perspectivas futuras (informes en fase de investigación)
En un estudio con 50 pacientes diabéticos, la administración de vitamina C 1000 mg/día más vitamina E 400 UI/día durante 10 días mejoró la producción lagrimal, la estabilidad y la densidad de células caliciformes. La concentración de NO en el líquido de lavado lagrimal disminuyó significativamente, lo que indica una reducción del estrés oxidativo en la superficie ocular3).
Investigación sobre colirios que contienen ácido ascórbico
Un colirio que contiene ácido ascórbico y exosomas derivados de células madre mesenquimales mostró reducción de la inflamación y el daño de la superficie ocular in vitro e in vivo5).
En los últimos años, se han reportado casos de escorbuto asociado a alimentación selectiva en niños con trastornos del desarrollo y autismo, que presentan síntomas atípicos como anemia, elevación de marcadores inflamatorios e hipertensión pulmonar, además de los síntomas musculoesqueléticos convencionales2). En estos casos atípicos, el diagnóstico suele retrasarse, por lo que se requiere precaución.
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Toscano F, Zirilli G, Foti Randazzese S, et al. Scurvy, all the faces you can see: our experience and review of the literature. Ital J Pediatr. 2025;51:159.
Markoulli M, Ahmad S, Arcot J, Arita R, Benitez-Del-Castillo J, Caffery B, et al. TFOS Lifestyle: Impact of nutrition on the ocular surface. The ocular surface. 2023;29:226-271. doi:10.1016/j.jtos.2023.04.003. PMID:37100346.
Hemilä H, de Man AME. Vitamin C deficiency can lead to pulmonary hypertension: a systematic review of case reports. BMC pulmonary medicine. 2024;24(1):140. doi:10.1186/s12890-024-02941-x. PMID:38504249; PMCID:PMC10949735.
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