El edadismo se define como estereotipos, prejuicios y discriminación relacionados con la vejez, las personas mayores o el proceso de envejecimiento. Se manifiesta en diversos contextos, como instituciones, comunidades, relaciones interpersonales y autopercepción.
Existen dos formas de edadismo:
Edadismo explícito: Expresiones abiertas y conscientes de discriminación.
Edadismo implícito: Sesgos inconscientes que influyen en las decisiones de los profesionales de la salud.
Según la Encuesta Nacional sobre Envejecimiento Saludable de la Universidad de Míchigan, el 93% de las personas mayores experimentan edadismo a diario.
En el ámbito sanitario, 1 de cada 5 personas de 50 años o más reporta haber experimentado edadismo.
La población estadounidense de 65 años o más aumentó de aproximadamente 39,6 millones en 2009 a 54,1 millones en 2019, y se prevé que se duplique nuevamente en los próximos 50 años.
Se proyecta que la población adulta con discapacidad visual y enfermedades oculares relacionadas con la edad, incluidas las afecciones neuroftálmicas, se duplicará en los próximos 30 años.
La discapacidad visual es más común en adultos mayores y mujeres. El 86% de la ceguera y el 80% de la baja visión ocurren en personas de 50 años o más, y en todos los grupos de edad es más frecuente en mujeres que en hombres. La mayor esperanza de vida de las mujeres y el acceso limitado a la atención médica en sociedades empobrecidas se citan como factores de fondo. El 90% de las personas con discapacidad visual viven en países en desarrollo. Sin mejoras en el tratamiento, se proyecta que para 2050 el número de personas ciegas se triplicará a 114.6 millones, y las de baja visión aumentarán 2.5 veces a 550 millones.
Q¿A qué acciones concretas se refiere el término "edadismo"?
A
El edadismo es un término general para la imposición de estereotipos basados en la edad (por ejemplo, “tratar a los adultos mayores es inútil”), prejuicios (evaluaciones negativas del envejecimiento) y actos discriminatorios. En el ámbito sanitario, un ejemplo típico es omitir pruebas o tratamientos adecuados únicamente por la edad avanzada.
Las personas mayores que experimentan edadismo tienden a internalizar estereotipos negativos sobre el envejecimiento y sienten presión para ajustarse a expectativas restrictivas. Esto conlleva los siguientes efectos adversos.
Disminución de la fuerza física: Las expectativas negativas sobre el envejecimiento aceleran el deterioro de la función física.
Empeoramiento del estado de salud: La autopercepción negativa perjudica la salud general.
Reducción de la apertura a nuevas experiencias de aprendizaje: Las personas mayores se vuelven reacias al cambio o al tratamiento.
Evitación de consultas médicas: Autodiagnostican los síntomas como “procesos normales del envejecimiento” y retrasan las visitas al oftalmólogo.
El edadismo en la atención médica afecta negativamente tanto la calidad de la atención como la comunicación médico-paciente.
De 149 estudios que examinaron el acceso a la atención médica de pacientes mayores, el 85% confirmó que reciben menos procedimientos y tratamientos, a pesar de que podrían beneficiarse tanto como los pacientes más jóvenes.
Cuando las personas mayores perciben discriminación por edad, su bienestar psicológico disminuye.
Múltiples estudios han demostrado efectos negativos significativos en el rendimiento físico, fisiológico y cognitivo.
La autopercepción del envejecimiento está influenciada por múltiples factores como la personalidad, el estado de salud, las opiniones sociales sobre el envejecimiento y la relación con los proveedores de atención médica. Estudios longitudinales han demostrado que esta autopercepción es un predictor importante de la salud general y la longevidad.
Los participantes con autopercepciones negativas del envejecimiento al inicio del estudio tenían un estado de salud funcional significativamente peor en el seguimiento.
Estudios longitudinales han encontrado que las personas con autopercepciones negativas tienen una esperanza de vida 7.5 años más corta en comparación con aquellas con autopercepciones positivas.
Detrás de la reticencia de los pacientes mayores a buscar atención oftalmológica, no solo hay actitudes individuales sino también problemas estructurales.
Aumento de comorbilidades: Los adultos mayores con múltiples enfermedades crónicas tienen prioridades de consulta complejas.
Barreras socioeconómicas y problemas de cobertura de seguro: Las limitaciones económicas dificultan la consulta.
Disparidades geográficas en el transporte público y escasez de proveedores de atención médica: Muchos adultos mayores carecen de transporte para acceder a la atención oftalmológica.
Los adultos mayores con discapacidad visual que dependen de cuidados son particularmente vulnerables al edadismo, ya que las decisiones sobre recibir atención suelen delegarse en otros. También se ha descubierto que los cuidadores con actitudes edadistas fuertes tienen menos probabilidades de brindar cuidados emocionales, instrumentales y de enfermería.
Q¿Hasta qué punto afecta la autopercepción del envejecimiento a la salud?
A
Estudios longitudinales han demostrado que las autopercepciones negativas del envejecimiento se asocian con un peor estado de salud funcional, y las personas con autopercepciones negativas viven en promedio 7.5 años menos que aquellas con percepciones positivas. Esto indica que la autopercepción no es solo un sentimiento subjetivo, sino que afecta los resultados reales de salud.
4. Principales enfermedades neuroftalmológicas afectadas
A continuación se presentan las enfermedades neuroftalmológicas que son comunes en adultos mayores y particularmente susceptibles a los efectos del edadismo.
Presbicia
Definición: Pérdida de la capacidad de acomodación del cristalino relacionada con la edad. Causa visión borrosa de cerca y fatiga visual.
Epidemiología: La prevalencia en la población estadounidense de 45 años o más es del 83 al 89.9%. A partir de 2020, aproximadamente 123 millones de personas están afectadas, y el 16% no recibe corrección adecuada.
Relación con el edadismo: Los síntomas suelen considerarse un “proceso normal del envejecimiento”, lo que retrasa la consulta oftalmológica.
Atrofia Cortical Posterior
Definición: Enfermedad neurodegenerativa que causa trastornos visuales y espaciales de orden superior. Subtipo de la enfermedad de Alzheimer. Aparece después de los 50 años.
Dificultad diagnóstica: En etapas tempranas, los exámenes oftalmológicos y neurológicos pueden ser normales. Se requieren evaluaciones neurológicas, neuropsicológicas y de imagen integrales.
Relación con el edadismo: Los síntomas iniciales (simultanagnosia, alteración de la percepción de distancia, etc.) se confunden fácilmente con cambios relacionados con la edad.
Arteritis de Células Gigantes
Definición: La vasculitis sistémica idiopática más común. Afecta arterias medianas y grandes.
Epidemiología: La edad media de inicio es 72.5 años en mujeres y 70.3 años en hombres. Más frecuente en caucásicos del norte de Europa, con una incidencia 2 a 6 veces mayor en mujeres que en hombres.
Diagnóstico y tratamiento: El estándar de oro es la biopsia de la arteria temporal. El tratamiento consiste en corticosteroides. La pérdida permanente de la visión ocurre en el 8–20% de los casos.
Relación con el edadismo: Los síntomas iniciales inespecíficos (cefalea, mialgia) pueden pasarse por alto, retrasando la derivación a oftalmología hasta que ocurre una pérdida irreversible de la visión. Hay informes de que el tratamiento insuficiente contribuye al aumento de complicaciones aórticas.
Síndrome del Ojo Caído
Definición: Estrabismo degenerativo causado por la degeneración del tejido conectivo orbitario y el sistema de poleas de los rectos. Una de las principales causas de diplopía en ancianos. Más común en mujeres.
Diagnóstico y manejo: La RMN orbitaria confirma el desplazamiento del tejido conectivo entre los músculos recto lateral y recto superior. Se maneja con gafas prismáticas o cirugía de estrabismo.
Relación con el edadismo: Un diagnóstico preciso puede evitar estudios neurológicos innecesarios y mejorar la función en actividades que requieren visión de lejos, incluida la conducción.
Hallazgos característicos: Parálisis supranuclear vertical progresiva de la mirada e inestabilidad postural. Con la progresión, se presentan alteraciones de las sacadas verticales y pérdida del reflejo vestíbulo-ocular.
Neuroimagen: La resonancia magnética en corte sagital medio muestra atrofia del mesencéfalo rostral, conocida como el “signo del colibrí”.
Pronóstico: La supervivencia media desde el diagnóstico es de 5 a 9 años. El tratamiento es principalmente de apoyo.
Dificultad diagnóstica: La superposición de síntomas con la enfermedad de Parkinson lleva a diagnósticos erróneos, pero la PSP progresa mucho más rápido.
Relación con el edadismo: Los prejuicios edadistas pueden reducir las oportunidades de rehabilitación (fisioterapia, terapia ocupacional, ortóptica) para los pacientes ancianos con PSP.
Neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica (NAION)
La neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica (NAION) es una causa importante de edema del disco óptico y neuropatía óptica en adultos mayores de 50 años, y es la neuropatía óptica aguda más común en personas de mediana edad y ancianos1).
Prevalencia: 2.3–10.2 por cada 100,000 personas en Estados Unidos1). Más común en caucásicos (aproximadamente el 95% de los pacientes estadounidenses), con informes crecientes en hombres y poblaciones asiáticas1).
Síntomas: Pérdida visual de inicio súbito. Aproximadamente el 10–15% de los pacientes presentan dolor periocular (no asociado con el movimiento ocular).
Hallazgos: Defecto pupilar aferente relativo (RAPD) y edema del disco óptico al inicio. La OCT peripapilar muestra engrosamiento de la capa de fibras nerviosas de la retina, y el ojo contralateral a menudo tiene una relación copa-disco (C/D) de 0.2 o menos.
Tratamiento: No existe un tratamiento establecido; múltiples ensayos que evalúan opciones médicas y quirúrgicas están en curso.
Relación con el edadismo: Se diagnostica erróneamente como neuritis óptica o papilitis, lo que provoca un retraso diagnóstico. Existe una tendencia a subestimar los beneficios de la participación en ensayos clínicos y el tratamiento agresivo para pacientes de edad avanzada.
Q¿Qué sucede cuando los síntomas visuales de las personas mayores se atribuyen a "la edad"?
A
En la arteritis de células gigantes, la negligencia de los síntomas iniciales puede provocar una pérdida irreversible de la visión debido a la oclusión de la arteria oftálmica. En la neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica, el diagnóstico se retrasa, perdiendo la oportunidad de participar en ensayos en curso. En la PCA, el diagnóstico se pospone y se pierden oportunidades de intervención temprana con rehabilitación y terapia de apoyo.
Abordar el edadismo comienza con que los clínicos reconozcan sus propios sesgos.
Conciencia del sesgo: Los profesionales de la salud deben examinar conscientemente si las actitudes edadistas implícitas o explícitas están influyendo en el diagnóstico y las decisiones de tratamiento.
Interrogatorio directo de síntomas al paciente: Especialmente en enfermedades con síntomas diversos como la arteritis de células gigantes, es esencial que el proveedor de atención médica pregunte directamente al paciente sobre los síntomas específicos de la enfermedad.
Concienciación sobre la enfermedad: Proporcione explicaciones completas sobre cada enfermedad para que los pacientes no confundan sus síntomas con “procesos normales del envejecimiento”.
Medidas de evaluación adecuadas: Incluso en pacientes de edad avanzada, no omita exámenes o derivaciones solo por la edad; realice la misma evaluación que en pacientes más jóvenes.
Garantizar oportunidades de rehabilitación: En enfermedades neurodegenerativas como la PSP, proporcionar activamente rehabilitación (fisioterapia, terapia ocupacional, terapia visual) que ha demostrado eficacia, incluso a pacientes de edad avanzada.
Intervención con los cuidadores: Tenga en cuenta que las actitudes edadistas de los cuidadores pueden influir en la conducta de búsqueda de atención médica de los pacientes mayores, y realice actividades de concienciación que incluyan a los cuidadores.
6. Círculo vicioso del edadismo, la salud mental y la discapacidad visual
El edadismo también está estrechamente relacionado con la salud mental. Las personas mayores con menor bienestar psicológico se ven más afectadas por las actitudes edadistas. Se han demostrado asociaciones significativas entre síntomas depresivos, estrés, ansiedad y experiencias de edadismo.
Las personas con discapacidad visual tienen más probabilidades de tener problemas de salud mental y tienden a internalizar las actitudes edadistas que reciben de los demás.
Según un estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), 1 de cada 4 adultos con discapacidad visual reporta ansiedad o depresión.
Se ha demostrado que la discapacidad visual es un factor de riesgo de ideación suicida en adultos mayores.
Un estudio longitudinal en personas de 65 años o más que experimentan discapacidad visual confirmó que la actitud hacia el envejecimiento, la tendencia depresiva antes del inicio de la discapacidad visual y la gravedad de la discapacidad visual contribuyen al aumento de los síntomas depresivos.
El círculo vicioso de evitar las consultas médicas
Aunque los pacientes mayores de 65 años tienen la mayor prevalencia de discapacidad visual, son los que menos probabilidades tienen de buscar atención oftalmológica para la ceguera prevenible. Esto indica un círculo vicioso en el que la evitación de consultas por edadismo, el empeoramiento de la salud mental y la progresión de la discapacidad visual se refuerzan mutuamente.
Q¿Cuál es la relación entre la discapacidad visual y la salud mental?
A
Según un estudio de los CDC, uno de cada cuatro adultos con discapacidad visual reporta ansiedad o depresión, y la discapacidad visual también es un factor de riesgo de ideación suicida en adultos mayores. Estudios longitudinales han demostrado que las actitudes negativas hacia el envejecimiento, la tendencia depresiva previa al inicio y la gravedad de la discapacidad contribuyen al empeoramiento de los síntomas depresivos, lo que indica una relación de empeoramiento mutuo entre la discapacidad visual y la salud mental.
El edadismo es un campo donde la investigación está significativamente rezagada en comparación con el racismo y el sexismo. Se necesitan las siguientes áreas para futuras investigaciones.
Elucidación del impacto del edadismo en la relación triádica entre proveedores de atención médica, pacientes y cuidadores.
Investigación cuantitativa del impacto del edadismo en los resultados de salud en el campo de la oftalmología, incluida la atención neuroftalmológica.
Investigación adicional de la relación triádica entre discapacidad visual, enfermedad mental y edadismo.
Desarrollo de programas educativos prácticos para médicos que promuevan la conciencia sobre el edadismo.