La ciclopía (cyclopia), también llamada sinofthalmia o cefalociclopía, es la manifestación facial más grave del espectro de la holoprosencefalia (HPE). Se caracteriza por la fusión de ambos ojos en una única órbita central en la línea media facial.
La HPE es una anomalía congénita en la que falla la división del prosencéfalo en hemisferios, y se clasifica en cuatro subtipos 1).
Subtipo
Característica
Alobar (más grave)
Falta completa de división del prosencéfalo
Semilobar
Separación parcial
Tipo lobular (más leve)
Deja continuidad de la corteza frontal
Tipo interhemisférico variante
Falta de separación en la región parietooccipital
La ciclopía es la manifestación más extrema de la HPE alobar, representando del 10 al 18% de todos los casos de HPE4). Su incidencia es de 1 por cada 100,000 nacimientos, con un 58% de predominio en niñas. Se cree que la mayor tasa de mortinatos en varones contribuye a este predominio femenino.
El grado de dismorfia facial se correlaciona con la gravedad de la anomalía cerebral1). En la HPE leve, se limita a microcefalia, microftalmia e hipertelorismo, mientras que en casos graves se acompaña de ciclopía, probóscide y hendidura facial media.
La asociación más frecuente es con la trisomía 13 (síndrome de Patau). Los síntomas sistémicos de la trisomía 13 incluyen microcefalia, defectos del cuero cabelludo, anomalías auriculares, labio leporino y paladar hendido, cardiopatías y nefropatías, y los síntomas oculares incluyen microftalmia, anoftalmia, displasia del segmento anterior y coloboma.
La ciclopía es una anomalía letal incompatible con la vida, y la mayoría de los casos terminan en aborto espontáneo o muerte fetal. La supervivencia máxima registrada es de 1 día.
El cíclope (gigante de un solo ojo) de la mitología griega antigua, conocido como Polifemo en la Odisea de Homero del siglo VIII-VII a.C., podría haber sido inspirado por bebés reales con ciclopía.
Q¿Puede sobrevivir un bebé con ciclopía?
A
Es una anomalía letal incompatible con la vida. La mayoría resultan en muerte intrauterina o mortinatos, y si nacen, fallecen en cuestión de horas. La supervivencia máxima registrada es de un día.
Raman R, Mukunda Jagadesh G. Antenatal Diagnosis of Alobar Holoprosencephaly. Case Rep Radiol. 2014 Jul 14;2014:724671. Figure 3. PMCID: PMC4122072. License: CC BY.
B es una fotografía de espécimen que muestra una única órbita central y una probóscide por encima. Junto con la radiografía A, muestra una displasia grave de la línea media facial y ausencia de estructuras nasales.
La ciclopía es una anomalía congénita letal, por lo que no es posible evaluar los síntomas subjetivos. A continuación se presentan los hallazgos externos observados al nacer.
Microcefalia: debida a malformación de los lóbulos y ventrículos cerebrales.
Ausencia de nariz o probóscide: la nariz está ausente y por encima de los ojos hay una estructura tubular llamada probóscide.
Malformación de la cavidad oral: la boca suele estar formada de manera incompleta, a veces acompañada de micrognatia.
Ojo único mediano: se localiza en una órbita mediana única. Puede ser un ojo completamente único (ciclopía verdadera) o globos oculares parcialmente fusionados (sinofalmia).
Probóscide: estructura tubular situada por encima del ojo. Contiene epitelio respiratorio, glándulas mucosas, cartílago y hueso.
Taifour et al. (2025) reportaron una niña de 2000 g, mortinata a las 30 semanas de gestación. Presentaba ciclopía única y probóscide, sin labio leporino ni paladar hendido, pero con edema cervical y de hombros, piel escamosa y polidactilia de seis dedos en cada mano. La ecografía mostró ventriculomegalia, calcificaciones intracraneales, fusión talámica, ausencia del septum pellucidum y agenesia del cuerpo calloso1).
Kunwar et al. (2021) reportaron una niña de 1.25 kg, fallecida intraútero a las 31 semanas, de una mujer de 40 años con consumo crónico de alcohol (G6P5+1). Presentaba un ojo único y probóscide, con ausencia de nariz en su posición normal2).
Matalliotakis et al. (2021) reportaron, en una mujer de 27 años tras FIV, la identificación mediante ecografía 3D a las 22 semanas de una órbita única central en el rostro. La niña de 350 g presentaba sinopsia (dos ojos fusionados) con párpados fusionados, una pequeña probóscide y desplazamiento del oído izquierdo. No se encontraron anomalías en el cariotipo de los padres3).
Nik Lah et al. (2023) reportaron un embarazo gemelar bicorial-biamniótico en una mujer de 36 años con consanguinidad (G9P4+4). El primer gemelo (1,46 kg) presentó ciclopía verdadera, el segundo (1,68 kg) presentó sinofalmia, y ambos tenían probóscide. La puntuación de Apgar fue de 3 al minuto y 2 a los 10 minutos, y fallecieron aproximadamente 25 minutos después del nacimiento 4).
La etiología de la ciclopía es multifactorial, con factores genéticos y ambientales involucrados. Dado que el 18-25% de los nacidos con HPE presentan síndromes monogénicos y el 24-45% anomalías cromosómicas (siendo las trisomías 13, 18 y 21 las más frecuentes), se recomiendan pruebas genéticas y cromosómicas 1).
Predominio femenino: el 58% de los casos ocurren en niñas
Embarazo múltiple: el riesgo aumenta especialmente en gemelos
Asociación sindrómica: síndrome de Smith-Lemli-Opitz, entre otros
Factores maternos
Infecciones: infección TORCH, toxoplasma
Exposición a fármacos: ácido retinoico, anticonvulsivos, litio
Estilo de vida: alcohol, tabaquismo
Alteración metabólica: diabetes gestacional
Toxina vegetal: ciclopamina (alcaloide del lirio de maíz)
En informes de casos individuales se han señalado los siguientes factores de riesgo.
Infección por Toxoplasma: se ha reportado un caso con antecedentes de primer contacto con gatos y hallazgos relacionados con toxoplasmosis congénita (ventriculomegalia, nódulos intracraneales, placenta engrosada, intestino hiperecogénico)1).
Consumo habitual de alcohol: se ha reportado un mortinato con ciclopía en un consumidor habitual de alcohol de 40 años2).
Procedimiento de FIV: se han reportado casos de ciclopía en embarazos después de la fertilización in vitro3).
Consanguinidad: una pareja con parentesco de primer grado tenía antecedentes de cuatro abortos espontáneos y la muerte previa de un hijo con síndrome de Patau4).
Inversión pericéntrica del cromosoma 9: inv(9)(p11,q13) se considera una variante normal en la población general, pero también se ha asociado con anomalías congénitas4).
Q¿Se puede prevenir la ciclopía durante el embarazo?
A
No se ha establecido un método de prevención específico. Sin embargo, se recomienda el control de la diabetes gestacional, evitar el alcohol, el ácido retinoico y los fármacos antiepilépticos, así como la prevención de infecciones TORCH. Los controles prenatales regulares permiten la detección temprana.
Ecografía de translucencia nucal (semanas 11 a 13+6 de gestación): puede detectar características de la HPE de forma temprana.
Ecografía 2D: confirmar la sospecha de HPE en el segundo trimestre 3).
Ecografía 3D/4D: evaluar rápida y precisamente las anomalías faciales. Matalliotakis et al. confirmaron la órbita central con ecografía 3D a las 22 semanas 3)1).
RM fetal: útil para la evaluación detallada de malformaciones sutiles en el tercer trimestre 1).
Evaluación macroscópica y patológica: confirmación de malformaciones externas y búsqueda anatómica1).
Análisis cromosómico: se recomienda el cariotipo de los padres y la amniocentesis3)4).
Prueba TORCH: evalúa la participación de infecciones 1)3).
Q¿Se puede detectar tempranamente la ciclopía mediante ecografía prenatal?
A
La ecografía de translucencia nucal entre las semanas 11 y 14 puede detectar características de HPE. Por lo general, el diagnóstico se confirma con la ecografía de anomalías después de la semana 20. La ecografía 3D permite evaluar con precisión las malformaciones faciales.
Opciones de interrupción del embarazo: en casos graves, tras el diagnóstico confirmado, se debe discutir la interrupción del embarazo con la familia 1).
En caso de continuar el embarazo: realizar consultas con neurología pediátrica, neurocirugía y neonatología 1).
Determinación del modo de parto: Se decide según la presencia de anomalías extracraneales y otros factores. Se determina con los mismos criterios que para un parto normal1).
Cuidados de soporte: Se considera que la reanimación activa no contribuye a la supervivencia del neonato4). En el caso de gemelos de Nik Lah, no se realizó reanimación activa debido a una condición incompatible con la vida4).
Manejo oftalmológico: En la trisomía 13, el tratamiento oftalmológico rara vez se realiza activamente debido al mal pronóstico vital, pero en los últimos años, el pronóstico vital está mejorando gracias a los cuidados intensivos neonatales.
Entre los días 18 y 28 de gestación, el prosencéfalo se divide en izquierdo y derecho. Durante la formación del tubo neural, la placa neural se pliega para formar el tubo neural, y su parte anterior se diferencia en tres vesículas cerebrales primarias: prosencéfalo, mesencéfalo y rombencéfalo.
El prosencéfalo se diferencia además en telencéfalo (cerebro) y diencéfalo (tálamo e hipotálamo). Del diencéfalo se desarrollan las vesículas ópticas. Alrededor del día 22, aparecen dos surcos a cada lado del prosencéfalo en desarrollo, que sobresalen como vesículas ópticas. Las vesículas ópticas crecen lateralmente y, al acercarse al ectodermo superficial, secretan BMP4 para inducir la placa del cristalino (lens placode). Esta reacción requiere la expresión del gen PAX6.
Teoría de la diferenciación anormal del mesodermo de la placa precordal: el crecimiento irregular de la apófisis frontonasal provoca la ausencia de la nariz, el arco labial, el etmoides y el premaxilar, desplazando el ojo hacia la línea media3).
Teoría de la circulación arterial: la fusión medial del plexo del arco aórtico genera tracción mecánica sobre el primordio óptico, resultando en su fusión en la línea media3).
División incompleta del primordio del cristalino: dos conjuntos de fibras del cristalino persisten y se fusionan en un solo ojo4).
En el asesoramiento genético, la evaluación del riesgo de recurrencia es importante 3).
Cariotipo
Riesgo de recurrencia
Cromosomas normales
6%
Cariotipo anormal
1%
Herencia autosómica dominante
50%
Herencia autosómica recesiva
25%
Q¿Cuál es el riesgo de recurrencia genética de la ciclopía?
A
En casos con cromosomas normales es del 6%, y en aquellos con cariotipo anormal es del 1%. En la herencia autosómica dominante es del 50%, y en la recesiva es del 25%, siendo más alta. Es importante el asesoramiento genético para el próximo embarazo.
Taifour W, Ranjous Y, Khoury M, Alshammy H, Abbassi H. Cyclopia Syndrome with Neck Presentation: A Case of Alobar Holoprosencephaly and Prenatal Diagnostic Challenges. Int Med Case Rep J. 2025;18:893-898.
Kunwar A, Shrestha BM, Shrestha S, Paudyal P, Rawal S. Cyclopia with proboscis: A rare congenital anomaly. Clin Case Rep. 2021;9:e04466.
Matalliotakis M, Trivli A, Matalliotaki C, Moschovakis A, Hatzidaki E. Cyclopia: The Face Predicts the Future. Cureus. 2021;13(8):e17114.
Nik Lah NA, Taib F, Mohamad Zon E, Engku Ismail EH, Annuar AA. Pericentric Inversion of Chromosome 9 in Twins With Cyclopia: A Rare Entity. Cureus. 2023;15(2):e34562.
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