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Retina y vítreo

Hemorragia Supracoroidea

La hemorragia supracoroidea (SCH) es una condición en la que las arterias ciliares posteriores largas y cortas se rompen, causando acumulación de sangre en el espacio potencial entre la coroides y la esclerótica (el espacio supracoroideo)1). El coágulo de sangre acumulado empuja el contenido intraocular hacia adelante, causando efectos graves en las estructuras intraoculares.

La incidencia durante la cirugía de cataratas se reporta en aproximadamente 0.03–0.1%3). Puede ocurrir con mayor frecuencia durante la cirugía de glaucoma que durante la cirugía de cataratas1). También se ha reportado SCH tardía después de la implantación del microstent Xen451), y la atención está aumentando con la difusión de la cirugía de glaucoma mínimamente invasiva (MIGS).

También existen casos espontáneos. Honzawa et al. (2024) reportaron un caso de SCH expulsivo espontáneo en un hombre de 50 años con hipertensión severa (presión arterial 228/124 mmHg) y presión intraocular de 70 mmHg, en un informe acumulativo de 55 casos de SCH espontáneo2). Los casos espontáneos ocurren sin antecedentes de cirugía oftálmica, por lo que se requiere precaución en el diagnóstico.

Expulsivo agudo

Momento de inicio: Durante la cirugía oftálmica (cuando la herida está abierta)

Mecanismo: Caída brusca de la presión intraocular → rotura vascular

Características: Progresión rápida de desaparición de la cámara anterior, pérdida del reflejo rojo y prolapso del iris. Puede provocar una discapacidad visual devastadora.

Tardía

Momento de aparición: Días a semanas después de la cirugía

Mecanismo: Hipotensión ocular persistente → estrés crónico en la pared vascular

Características: Más frecuente después de la implantación de Xen45 o trabeculectomía. A menudo se detecta por dolor ocular y elevación de la presión intraocular1)

Espontánea

Momento de aparición: Sin antecedentes quirúrgicos

Mecanismo: Hipertensión arterial grave, fragilidad vascular

Características: Rara. Ocurre como parte de una enfermedad ocular hipertensiva. Existe un informe acumulativo de 55 casos2)

A continuación se muestra la incidencia según el procedimiento quirúrgico principal.

ProcedimientoIncidenciaNotas
Cirugía de cataratas0.03–0.1%Rara3)
TrabeculectomíaMayor que la catarataCasos reportados después de Xen1)
Inicio espontáneoRaroReportado en casos de hipertensión grave2)
Q ¿La hemorragia supracoroidea solo ocurre durante la cirugía?
A

La hemorragia supracoroidea ocurre no solo durante la cirugía (expulsiva aguda) sino también de forma tardía días o semanas después de la cirugía, y se han reportado casos espontáneos sin cirugía previa1, 2). En particular, la SCH tardía después de trabeculectomía o implantación de Xen45 es fácil de pasar por alto, por lo que se debe prestar atención al dolor ocular postoperatorio y al aumento de la presión intraocular.

2. Síntomas principales y hallazgos clínicos

Sección titulada «2. Síntomas principales y hallazgos clínicos»

Los síntomas subjetivos de la SCH varían según la forma de inicio.

  • Dolor ocular repentino: En la forma expulsiva aguda, aparece repentinamente durante la cirugía. En casos espontáneos, el dolor ocular intenso puede ser el síntoma inicial2)
  • Pérdida rápida de la visión y defectos del campo visual: Causados por la compresión de las estructuras intraoculares por el coágulo sanguíneo
  • Dolor de cabeza y náuseas: Síntomas sistémicos asociados con presión intraocular alta o reflejo vagal

Hallazgos intraoperatorios (expulsivo agudo)

Sección titulada «Hallazgos intraoperatorios (expulsivo agudo)»
  • Desaparición de la cámara anterior: Desplazamiento anterior del contenido ocular por coágulo sanguíneo
  • Pérdida del reflejo rojo: No se obtiene reflejo de fondo
  • Prolapso de iris y contenido ocular: Extrusión a través de la herida abierta; requiere suspensión inmediata de la cirugía
  • Elevación brusca de la presión intraocular: Hipertensión intraocular por hemorragia
  • Elevación de la presión intraocular: Se ha reportado alcanzar 70 mmHg en casos espontáneos2)
  • Ojo duro: Consistencia firme incluso a la palpación
  • Cámara anterior plana o poco profunda: Debido a la compresión por coágulo
  • Desprendimiento coroideo en beso: Elevaciones coroideas contralaterales en contacto central4)
Q Si el ojo se vuelve repentinamente doloroso después de la cirugía, ¿se debe sospechar hemorragia supracoroidea?
A

El dolor ocular agudo y la elevación de la presión intraocular después de trabeculectomía o implantación de Xen45 pueden indicar SCH tardía1). Realice una ecografía modo B para confirmar la elevación coroidea hemorrágica. Para más detalles, consulte la sección «Diagnóstico y métodos de examen».

El riesgo de SCH aumenta cuando se combinan múltiples factores de riesgo.

  • Edad avanzada: Debilitamiento de las paredes vasculares y progresión de la arteriosclerosis2, 3)
  • Hipertensión: Carga crónica sobre las paredes vasculares. En casos espontáneos se ha reportado presión arterial de 228/124 mmHg2)
  • Diabetes mellitus (DM): Aumento de la fragilidad debido a lesiones vasculares3)
  • Anticoagulantes y antiagregantes plaquetarios: Aumentan el riesgo de sangrado intraoperatorio
  • Glaucoma: Exposición a baja presión intraocular y vulnerabilidad del flujo sanguíneo coroideo3)
  • Eje largo (miopía axial): El estiramiento de la coroides hace que los vasos sanguíneos sean frágiles3)
  • Afáquico o antecedente de vitrectomía: Pérdida del soporte estructural intraocular
  • Presión intraocular alta preoperatoria: Mayor caída de la presión intraocular durante la cirugía
  • Disminución rápida de la presión intraocular: Una caída brusca de la presión intraocular en la herida abierta es el mayor desencadenante
  • Tiempo quirúrgico prolongado: Estrés prolongado sobre los vasos sanguíneos
  • Hipotensión intraoperatoria: Isquemia local por insuficiencia circulatoria sistémica

A continuación se muestra la clasificación de los factores de riesgo.

CategoríaPrincipales factores de riesgoEvidencia
SistémicoHipertensión, diabetes mellitus, edad avanzadaInformes 2)3)
Local ocularGlaucoma, eje axial largoInforme 3)
IntraoperatorioCaída brusca de la presión intraocularConocimiento común

Este es el método de examen central para diagnosticar SCH.

  • Hallazgos en fase aguda: Elevación suprachoroidal homogénea de alta ecogenicidad. La sangre es líquida y muestra ecogenicidad uniforme.
  • Fase subaguda (7–14 días): Formación de un coágulo sanguíneo que produce una imagen hiperecoica heterogénea. Este período es el momento adecuado para el drenaje 3, 4)
  • Confirmación del contacto: Es importante confirmar el tipo “besante”, donde las elevaciones coroideas contralaterales se tocan en el centro 4)
  • Seguimiento: Útil para evaluar la licuefacción y absorción del coágulo. Esencial para determinar el momento del drenaje

Es necesario diferenciar la SCH de enfermedades que pueden confundirse con ella.

EnfermedadHallazgos ecográficosPuntos clave de diferenciación
Derrame coroideoHipoecoico, homogéneoSin hemorragia, móvil
Desprendimiento de retina regmatógenoElevación fina similar a una membranaConfirmación del desgarro retiniano
Tumor coroideoHeterogéneo, sólidoTendencia al crecimiento, flujo sanguíneo presente
  • Examen de fondo de ojo: Evalúa la extensión del sangrado y el impacto en la retina. Sin embargo, en casos graves, la visualización puede ser difícil.
  • Medición de la presión intraocular: Importante para el seguimiento.
  • Evaluación de la profundidad de la cámara anterior: Confirmación de cámara anterior poco profunda mediante microscopía de lámpara de hendidura.

Manejo intraoperatorio (SCH expulsivo agudo)

Sección titulada «Manejo intraoperatorio (SCH expulsivo agudo)»

Si se sospecha SCH durante la cirugía, se deben seguir los siguientes pasos.

  • Cierre inmediato de la herida: Cierre rápidamente la herida abierta para restaurar la presión intraocular.
  • Esclerotomía posterior: Considere realizarla para descomprimir la presión intraocular según la situación.
  • Interrupción de la cirugía: Estabilice las estructuras intraoculares antes de decidir el manejo posterior.

Para SCH leve a moderada, se realiza un manejo conservador.

  • Esteroides sistémicos: Suprimen la inflamación y reducen la exudación1, 2)
  • Midriáticos (cicloplégicos): Alivian el espasmo ciliar y controlan la inflamación1, 2)
  • Manejo de la presión intraocular: Use gotas oftálmicas o medicamentos orales para la presión intraocular alta.
  • Reposo y observación: Esperar a que el coágulo se licúe (generalmente de 7 a 14 días)

Si el tratamiento conservador no mejora, o en caso de SCH tipo beso, se realiza drenaje quirúrgico.

Drenaje mediante esclerotomía posterior. Se drena la sangre a través de la incisión, pero el procedimiento es complejo y conlleva riesgo de complicaciones secundarias.

Método de drenaje mínimamente invasivo con trocar reportado por Pericak et al. (2022)4).

Se reportó un método en el que se inserta un trocar de 23G en el espacio supracoroideo mediante un abordaje inferotemporal, y se drena la sangre manteniendo una presión de perfusión intraocular de 60 mmHg4). La región inferotemporal es anatómicamente favorable para evitar vasos grandes y se considera un sitio de acceso seguro.

  • Sitio de abordaje: Inferotemporal es óptimo4)
  • Manejo de la presión intraocular: Se recomienda mantener una presión de perfusión de 60 mmHg4)
  • Ventajas: Procedimiento simple y fácil control del sangrado

Uso de tPA (activador del plasminógeno tisular)

Sección titulada «Uso de tPA (activador del plasminógeno tisular)»

Se ha reportado que la inyección de tPA es efectiva para disolver coágulos sanguíneos3).

Una revisión sistemática de Ribeiro et al. (2024) organizó múltiples métodos de tratamiento para la SCH perioperatoria, incluyendo manejo conservador, drenaje por esclerotomía y vitrectomía3). El momento de la intervención se determina según el estado de coagulación de la hemorragia y la presencia de contacto retiniano.

Drenaje convencional

Método: Drenar sangre mediante esclerotomía posterior

Indicación: Después de la licuefacción del coágulo (7–14 días después)

Desafíos: Complejidad del procedimiento y riesgo de complicaciones secundarias

Método del trócar (23G)

Método: Acceso mínimamente invasivo con un trócar de 23G

Sitio: El cuadrante inferotemporal es óptimo4)

Presión de perfusión: Drenaje seguro manteniendo 60 mmHg4)

Drenaje asistido con tPA

Método: Licuar el coágulo con tPA antes del drenaje

Ventaja: Puede manejar incluso coágulos duros

Evidencia: Reportado en casos de SCH después de cirugía de cataratas3)

Cuando se realiza taponamiento en casos que requieren vitrectomía, se ha informado que el taponamiento con aire conlleva riesgo de resangrado postoperatorio, por lo que se puede considerar la elección de materiales con efecto de taponamiento a largo plazo como el aceite de silicona4).

Q ¿Cuándo es apropiado realizar el drenaje de una hemorragia supracoroidea?
A

En principio, el drenaje se realiza después de confirmar la licuefacción del coágulo mediante ecografía en modo B, generalmente alrededor de 7 a 14 días después del inicio 3, 4). Si se realiza demasiado pronto, el coágulo es difícil de expulsar y el riesgo de resangrado es alto. En casos de coroides en beso (kissing) o hipertensión ocular persistente, puede ser necesaria una intervención más temprana.

6. Fisiopatología y mecanismo detallado de inicio

Sección titulada «6. Fisiopatología y mecanismo detallado de inicio»

El mecanismo central de la SCH es una combinación de disminución de la presión intraocular y fragilidad de la pared vascular.

Cuando la presión intraocular disminuye rápidamente, la presión transmural sobre los vasos coroideos aumenta. En ojos normales, la luz de las arterias ciliares está moderadamente comprimida por la presión intraocular, pero cuando la presión intraocular cae bruscamente, la presión hacia afuera en la pared vascular aumenta, causando la ruptura de las frágiles arterias ciliares posteriores 1).

En algunos casos, el derrame coroideo precede a la hemorragia 2). Se cree que el derrame expande el espacio supracoroideo, aumentando la tracción sobre los vasos sanguíneos y conduciendo a la hemorragia. El análisis fisiopatológico de casos espontáneos sugiere la importancia de este mecanismo.

Un informe de Pham et al. (2023) mostró que algunos casos de SCH después de la implantación de Xen45 no presentan hipotonía clara inmediatamente después de la cirugía 1). En este tipo, la fragilidad de la pared vascular y la reacción inflamatoria local se consideran las causas principales, lo que sugiere que la hipotonía por sí sola puede no explicar todos los casos de SCH.

El espacio supracoroideo es normalmente un espacio potencial cerrado, que se extiende desde el cuerpo ciliar hasta las venas vorticosas. Cuando ocurre una hemorragia aquí, el coágulo se expande rápidamente, comprimiendo la retina, el vítreo y el sistema del cristalino hacia adelante. En ojos con eje largo, el espacio supracoroideo es amplio y la sangre tiende a acumularse extensamente.


7. Investigación más reciente y perspectivas futuras

Sección titulada «7. Investigación más reciente y perspectivas futuras»

SCH después de MIGS y manejo mínimamente invasivo

Sección titulada «SCH después de MIGS y manejo mínimamente invasivo»

Con la difusión de MIGS, se han acumulado informes de SCH después de cirugías de glaucoma mínimamente invasivas como el microstent Xen45.

Pham et al. (2023) reportaron SCH de inicio tardío después de la implantación de Xen45 1). Incluso con MIGS, pueden ocurrir complicaciones hemorrágicas graves raramente, por lo que es necesario observar cuidadosamente la hipotonía postoperatoria y el dolor ocular.

El método de drenaje mínimamente invasivo con trócar de 23G se ha reportado como un enfoque prometedor, pero el número de casos aún es limitado.

Pericak et al. (2022) lograron un drenaje seguro mediante un trócar de 23G con abordaje inferotemporal manteniendo una presión de perfusión de 60 mmHg 4). Si se estandariza, podría difundirse ampliamente como una alternativa mínimamente invasiva a la esclerotomía posterior convencional.

Estandarización de la terapia de lisis de coágulos con tPA

Sección titulada «Estandarización de la terapia de lisis de coágulos con tPA»

Ribeiro et al. (2024) resumieron la necesidad de seleccionar la técnica quirúrgica basándose en una evaluación integral del estado del coágulo, el contacto retiniano y la presencia de hemorragia vítrea en el manejo quirúrgico de la SCH 3). El establecimiento de criterios de selección de tratamiento según las características del coágulo es un desafío futuro.

Q ¿Cómo cambiará el tratamiento de la hemorragia suprachoroidea en el futuro?
A

La combinación de drenaje mínimamente invasivo mediante el método de trócar (23G) y lisis de coágulos con tPA está atrayendo la atención 3, 4). Además, el desarrollo de pautas de manejo para la SCH de inicio tardío asociada con la difusión de MIGS también es un desafío 1). Estos aún están en fase de investigación, y se necesita una mayor acumulación de evidencia para su establecimiento como tratamiento estándar.


  1. Pham AH, Junk AK. Delayed suprachoroidal hemorrhage after Xen45 gel stent. J Glaucoma. 2023;32(4):e33-e35. doi:10.1097/IJG.0000000000002181. PMID: 36795516.
  2. Honzawa Y, Inoue T, Ikeda Y, et al. Spontaneous expulsive suprachoroidal hemorrhage in a hypertensive patient. Am J Ophthalmol Case Rep. 2024;34:102059.
  3. Ribeiro M, Monteiro DM, Moleiro AF, et al. Perioperative suprachoroidal hemorrhage and its surgical management: a systematic review. Int J Retina Vitreous. 2024;10:55. doi:10.1186/s40942-024-00577-x. PMID: 39169423.
  4. Pericak O, Chin EK, Almeida DRP. Trocar-based surgical approach to suprachoroidal hemorrhage drainage. J Vitreoretin Dis. 2022;6(6):501-503. doi:10.1177/24741264211057674. PMID: 37009544.

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