Traumatismo contuso
Golpiza o agresión: fuerza contusa directa sobre la órbita por un puño o similar.
Accidente de tráfico: contusión en la cabeza, activación del airbag, latigazo cervical.
Caída: impacto en la cabeza o la órbita.
El pseudoaneurisma de la arteria oftálmica (Ophthalmic Artery Pseudoaneurysm; OAPA) es una rara lesión vascular en la que se forma un pseudoaneurisma en la arteria oftálmica.
Un aneurisma verdadero se dilata conservando la estructura de tres capas de la pared vascular, mientras que un pseudoaneurisma aparece cuando existe un defecto en la pared del vaso, y la sangre que se fuga por allí permanece en la capa externa del vaso o en el tejido blando circundante para formar una falsa luz. Como la órbita ósea y la grasa orbitaria que la rodea suelen proteger la arteria oftálmica, la lesión directa de esta arteria es poco frecuente. Sin embargo, el riesgo aumenta de forma notable cuando hay un traumatismo directo de la órbita o una intervención como la cirugía.
El pseudoaneurisma de la arteria oftálmica es una afección que puede poner en riesgo la visión y la vida, y se caracteriza por un inicio rápido. En la literatura, solo se han descrito alrededor de 15 informes de casos entre 2005 y 2025.
Un aneurisma verdadero se dilata conservando la estructura de tres capas de la pared vascular. Un pseudoaneurisma se diferencia de forma fundamental porque la sangre se fuga desde un defecto en la pared del vaso y forma una falsa luz retenida por la capa externa del vaso o el tejido blando circundante. Como no está contenido por la pared vascular, el riesgo de rotura y de aumento rápido es mayor.
Los pacientes con pseudoaneurisma de la arteria oftálmica suelen acudir tras un traumatismo agudo, y puede que no sean capaces de describir con precisión su historial médico.
Una masa orbitaria pulsátil es el signo más sugerente de la formación de un pseudoaneurisma de la arteria oftálmica. Si este hallazgo se observa en un paciente con antecedente de traumatismo o cirugía, se debe realizar de inmediato un estudio de imagen (CT/CTA) para confirmar la presencia de una lesión vascular.
El pseudoaneurisma de la arteria oftálmica suele presentarse de forma unilateral. Puede ser bilateral cuando hay traumatismo de alta energía en ambas órbitas. La fuerza de cizallamiento (shearing force) que se produce durante el traumatismo daña la pared vascular y provoca la formación de una falsa luz.
Traumatismo contuso
Golpiza o agresión: fuerza contusa directa sobre la órbita por un puño o similar.
Accidente de tráfico: contusión en la cabeza, activación del airbag, latigazo cervical.
Caída: impacto en la cabeza o la órbita.
Lesión penetrante
Herida penetrante por objetos proyectados: fuerza directa hacia la órbita por balas, cuchillos y objetos similares.
Iatrogénico y otros
Cirugía: lesión vascular por cirugía oculoplástica, otorrinolaringológica o de base de cráneo.
Relacionada con procedimientos: se han reportado casos de epistaxis persistente después de la colocación de una sonda nasogástrica (sonda NG).
Inflamación e infección: antecedente de infección ocular, celulitis o fístula arteriovenosa.
Los factores sistémicos que aumentan el riesgo incluyen el tratamiento anticoagulante y el uso de fármacos antiplaquetarios o antitrombóticos (relacionados con diabetes y enfermedad cardiovascular).
El diagnóstico de un pseudoaneurisma de la arteria oftálmica requiere un enfoque integral que incluya evaluación clínica, examen oftalmológico detallado, estudios de imagen radiológica y, cuando sea necesario, procedimientos intervencionistas.
A continuación se muestran las características de cada método de imagen.
| Método de examen | Papel | Características |
|---|---|---|
| CT/CTA | Evaluación inicial | Permite una evaluación rápida de la hemorragia intracraneal, las estructuras óseas y las lesiones vasculares |
| MRI/MRA/MRV | Confirmación y seguimiento | Útil para confirmar el diagnóstico e identificar el origen de la lesión |
| DSA | Diagnóstico definitivo y tratamiento | Es la más fiable, pero también la más invasiva. Puede servir tanto para el diagnóstico como para el tratamiento |
En la CTA, un pseudoaneurisma suele mantenerse estable en tamaño si no hay fuga activa de contraste. Un hematoma se diferencia en que puede aumentar con el tiempo. Si hay incertidumbre, es necesaria una evaluación adicional con RM/ARM o DSA.
Tratamiento endovascular (primera opción)
Embolización endovascular con coils: Se avanza un microcatéter hasta cerca del pseudoaneurisma y se introduce un coil o pegamento para embolización. Después del procedimiento, se confirma el resultado con angiografía. En la literatura se ha informado una tasa de éxito bastante alta12. La embolización parcial dirigida a preservar la arteria oftálmica también es una opción2.
Embolización endovascular con balón: Puede intentarse cuando la lesión está cerca del origen de la arteria carótida interna (principalmente una técnica de la era anterior a la amplia difusión de los coils).
Stent desviador de flujo (FD): Se ha informado la colocación de FD para hemorragia subaracnoidea causada por lesión de la arteria oftálmica3.
Inyección de pegamento NBCA: Se han descrito casos de uso para epistaxis persistente y lesiones periféricas4.
Tratamiento quirúrgico
Abordaje transcraneal orbitario: se realizó en un caso en China. Tras un traumatismo contuso, se logró extirpar con éxito el pseudoaneurisma mediante un abordaje transcraneal orbitario derecho más descompresión orbitaria, pero en el posoperatorio hubo ausencia de percepción lumínica (NLP) y oftalmoplejía completa.
Abordaje extradural: se realizó en un caso en Japón. Tras un traumatismo craneal cerrado por un accidente de tráfico, la resección se logró por un abordaje extradural y en el posoperatorio hubo NLP.
Solo se han informado dos casos de resección quirúrgica.
Manejo conservador
Seguimiento con trabajo multidisciplinario: se ha informado un caso de trombosis espontánea bajo la coordinación de oftalmología, neurorradiología intervencionista y cuidados neurocríticos (UMass Memorial: la trombosis espontánea se confirmó en CTA seriadas a las 72 horas).
Si la arteria oftálmica proximal se ocluye, las ramas de la arteria carótida externa pueden aportar circulación colateral mediante anastomosis con las ramas orbitarias de la arteria oftálmica. Sin embargo, también existe riesgo de pérdida permanente de la visión.
Como la arteria oftálmica está cerca del origen de la arteria central de la retina, la embolización puede conllevar riesgo de pérdida permanente de la visión. En los dos casos de resección quirúrgica, ambos pacientes presentaron NLP tras la cirugía, por lo que es importante hablar detenidamente con el paciente sobre el pronóstico visual antes del tratamiento.
Un aneurisma verdadero se dilata conservando la estructura de tres capas de la pared del vaso: íntima, media y adventicia. El pseudoaneurisma es distinto: la sangre se filtra por un defecto de la pared arterial y forma una cavidad falsa contenida por la adventicia o por el tejido blando circundante.
El mecanismo de aparición por traumatismo es el siguiente.
El pseudoaneurisma de la arteria oftálmica es una enfermedad extremadamente rara, con evidencia limitada a reportes de casos, y el conocimiento sigue acumulándose en las siguientes direcciones.
Posibilidad de manejo conservador: existen informes de embolización espontánea (UMass Memorial 2023, Gu et al. 2025). Esto solo es posible bajo un seguimiento estrecho por un equipo multidisciplinario, y aún no es una etapa en la que pueda generalizarse la espera de la evolución natural.
Innovación en materiales embólicos: además de la embolización con coils, se ha informado el uso de pegamento NBCA (25%) y de materiales embólicos líquidos, y se está explorando la optimización de la elección del material según la ubicación y la forma de la lesión.
Los 15 casos de la literatura se organizan por método de tratamiento de la siguiente manera.
| Método de tratamiento | Resultado principal |
|---|---|
| Embolización endovascular con coils | La más reportada. Tasa de éxito bastante alta |
| Resección quirúrgica | Solo 2 casos. Ambos con NLP posoperatoria |
| Manejo conservador | En un caso se confirmó embolización espontánea a las 72 horas |
Hopkins JK, Shaibani A, Ali S, et al. Coil embolization of posttraumatic pseudoaneurysm of the ophthalmic artery causing subarachnoid hemorrhage. Case report. J Neurosurg. 2007;107(5):1043-1046. doi:10.3171/JNS-07/11/1043. PMID: 17977280 ↩ ↩2
Shim YS. Coil embolization of traumatic ophthalmic artery aneurysm: case report. Korean J Neurotrauma. 2022;18(1):98-102. doi:10.13004/kjnt.2022.18.e2. PMID: 35557629 ↩ ↩2 ↩3
Veldeman M, Ridwan H, Hasan D, Rieg A, Clusmann H, Schubert GA. Ocular trauma with ophthalmic artery injury as a rare cause of subarachnoid hemorrhage: a case report and review of the literature. J Neurol Surg A Cent Eur Neurosurg. 2023;84(3):281-284. doi:10.1055/s-0041-1725956. PMID: 34100268 ↩ ↩2
Chun HJ, Yi HJ. Traumatic extracranial pseudoaneurysm on the peripheral ophthalmic artery presenting as delayed intraparenchymal hematoma: case report. Surg Neurol. 2009;71(6):701-704. doi:10.1016/j.surneu.2007.11.018. PMID: 18313737 ↩
Kikkawa Y, Natori Y, Sasaki T. Delayed post-traumatic pseudoaneurysmal formation of the intracranial ophthalmic artery after closed head injury. Case report. Neurol Med Chir (Tokyo). 2012;52(1):41-43. doi:10.2176/nmc.52.41. PMID: 22278026 ↩