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Trauma ocular

Pseudoaneurisma de la arteria oftálmica

1. ¿Qué es un pseudoaneurisma de la arteria oftálmica?

Sección titulada «1. ¿Qué es un pseudoaneurisma de la arteria oftálmica?»

El pseudoaneurisma de la arteria oftálmica (Ophthalmic Artery Pseudoaneurysm; OAPA) es una rara lesión vascular en la que se forma un pseudoaneurisma en la arteria oftálmica.

Un aneurisma verdadero se dilata conservando la estructura de tres capas de la pared vascular, mientras que un pseudoaneurisma aparece cuando existe un defecto en la pared del vaso, y la sangre que se fuga por allí permanece en la capa externa del vaso o en el tejido blando circundante para formar una falsa luz. Como la órbita ósea y la grasa orbitaria que la rodea suelen proteger la arteria oftálmica, la lesión directa de esta arteria es poco frecuente. Sin embargo, el riesgo aumenta de forma notable cuando hay un traumatismo directo de la órbita o una intervención como la cirugía.

El pseudoaneurisma de la arteria oftálmica es una afección que puede poner en riesgo la visión y la vida, y se caracteriza por un inicio rápido. En la literatura, solo se han descrito alrededor de 15 informes de casos entre 2005 y 2025.

Q ¿En qué se diferencia un pseudoaneurisma de la arteria oftálmica de un aneurisma verdadero?
A

Un aneurisma verdadero se dilata conservando la estructura de tres capas de la pared vascular. Un pseudoaneurisma se diferencia de forma fundamental porque la sangre se fuga desde un defecto en la pared del vaso y forma una falsa luz retenida por la capa externa del vaso o el tejido blando circundante. Como no está contenido por la pared vascular, el riesgo de rotura y de aumento rápido es mayor.

2. Síntomas principales y hallazgos clínicos

Sección titulada «2. Síntomas principales y hallazgos clínicos»

Los pacientes con pseudoaneurisma de la arteria oftálmica suelen acudir tras un traumatismo agudo, y puede que no sean capaces de describir con precisión su historial médico.

  • Disminución de la visión: Aparece con aumento de la presión intraocular o isquemia retiniana.

Hallazgos clínicos (hallazgos que el médico confirma en la exploración)

Sección titulada «Hallazgos clínicos (hallazgos que el médico confirma en la exploración)»
  • Masa orbitaria pulsátil (pulsatile mass): El signo más sugerente de la formación de un pseudoaneurisma. Se presenta como una masa con pulsación palpable alrededor de la órbita. La proptosis pulsátil con soplo sugiere fuertemente una lesión vascular.
  • Exoftalmos (proptosis): ocurre con el aumento del volumen orbitario.
  • Quemosis (chemosis): hinchazón de la conjuntiva.
  • Hemorragia subconjuntival: sangrado asociado a traumatismo o lesiones vasculares.
  • Aumento de la presión intraocular: puede subir rápidamente debido al crecimiento del pseudoaneurisma o a la hemorragia retrobulbar asociada.
Q ¿Qué se debe sospechar cuando hay una hinchazón pulsátil alrededor de la órbita?
A

Una masa orbitaria pulsátil es el signo más sugerente de la formación de un pseudoaneurisma de la arteria oftálmica. Si este hallazgo se observa en un paciente con antecedente de traumatismo o cirugía, se debe realizar de inmediato un estudio de imagen (CT/CTA) para confirmar la presencia de una lesión vascular.

El pseudoaneurisma de la arteria oftálmica suele presentarse de forma unilateral. Puede ser bilateral cuando hay traumatismo de alta energía en ambas órbitas. La fuerza de cizallamiento (shearing force) que se produce durante el traumatismo daña la pared vascular y provoca la formación de una falsa luz.

Traumatismo contuso

Golpiza o agresión: fuerza contusa directa sobre la órbita por un puño o similar.

Accidente de tráfico: contusión en la cabeza, activación del airbag, latigazo cervical.

Caída: impacto en la cabeza o la órbita.

Lesión penetrante

Herida penetrante por objetos proyectados: fuerza directa hacia la órbita por balas, cuchillos y objetos similares.

Iatrogénico y otros

Cirugía: lesión vascular por cirugía oculoplástica, otorrinolaringológica o de base de cráneo.

Relacionada con procedimientos: se han reportado casos de epistaxis persistente después de la colocación de una sonda nasogástrica (sonda NG).

Inflamación e infección: antecedente de infección ocular, celulitis o fístula arteriovenosa.

Los factores sistémicos que aumentan el riesgo incluyen el tratamiento anticoagulante y el uso de fármacos antiplaquetarios o antitrombóticos (relacionados con diabetes y enfermedad cardiovascular).

El diagnóstico de un pseudoaneurisma de la arteria oftálmica requiere un enfoque integral que incluya evaluación clínica, examen oftalmológico detallado, estudios de imagen radiológica y, cuando sea necesario, procedimientos intervencionistas.

A continuación se muestran las características de cada método de imagen.

Método de examenPapelCaracterísticas
CT/CTAEvaluación inicialPermite una evaluación rápida de la hemorragia intracraneal, las estructuras óseas y las lesiones vasculares
MRI/MRA/MRVConfirmación y seguimientoÚtil para confirmar el diagnóstico e identificar el origen de la lesión
DSADiagnóstico definitivo y tratamientoEs la más fiable, pero también la más invasiva. Puede servir tanto para el diagnóstico como para el tratamiento
  • TC de cabeza y CTA (evaluación inicial): La TC de cabeza sin contraste y la CTA identifican la hemorragia intracraneal y las lesiones vasculares. Un pseudoaneurisma puede aumentar de tamaño rápidamente en la fase inicial y parecer un hematoma. El momento exacto de la progresión puede no hacerse evidente hasta 24 horas después de la lesión inicial. A diferencia del hematoma, el pseudoaneurisma se mantiene estable en tamaño si no hay fuga activa de contraste. La TC también es excelente para evaluar las estructuras óseas y tiene la ventaja de poder realizarse con facilidad en una urgencia.
  • RM, ARM y MRV (imagen avanzada): Útiles para confirmar el diagnóstico durante el seguimiento. Son excelentes para identificar el origen de la lesión.
  • Angiografía por sustracción digital (DSA): El método diagnóstico más definitivo. Puede mostrar en tiempo real el tamaño y la hemodinámica de un pseudoaneurisma. Como el diagnóstico y el tratamiento (embolización con coils) pueden realizarse en la misma sesión, es un procedimiento invasivo, pero permite pasar al tratamiento con facilidad una vez confirmado el diagnóstico.
  • Exploración de fondo de ojo con dilatación pupilar: Después de confirmar con los equipos de neurocirugía y neurocuidados intensivos que la dilatación es posible, realizarla pronto. Es importante para comprobar si hay hemorragia retiniana y lesión isquémica.
Q ¿Cómo se distinguen un pseudoaneurisma y un hematoma?
A

En la CTA, un pseudoaneurisma suele mantenerse estable en tamaño si no hay fuga activa de contraste. Un hematoma se diferencia en que puede aumentar con el tiempo. Si hay incertidumbre, es necesaria una evaluación adicional con RM/ARM o DSA.

Tratamiento endovascular (primera opción)

Embolización endovascular con coils: Se avanza un microcatéter hasta cerca del pseudoaneurisma y se introduce un coil o pegamento para embolización. Después del procedimiento, se confirma el resultado con angiografía. En la literatura se ha informado una tasa de éxito bastante alta12. La embolización parcial dirigida a preservar la arteria oftálmica también es una opción2.

Embolización endovascular con balón: Puede intentarse cuando la lesión está cerca del origen de la arteria carótida interna (principalmente una técnica de la era anterior a la amplia difusión de los coils).

Stent desviador de flujo (FD): Se ha informado la colocación de FD para hemorragia subaracnoidea causada por lesión de la arteria oftálmica3.

Inyección de pegamento NBCA: Se han descrito casos de uso para epistaxis persistente y lesiones periféricas4.

Tratamiento quirúrgico

Abordaje transcraneal orbitario: se realizó en un caso en China. Tras un traumatismo contuso, se logró extirpar con éxito el pseudoaneurisma mediante un abordaje transcraneal orbitario derecho más descompresión orbitaria, pero en el posoperatorio hubo ausencia de percepción lumínica (NLP) y oftalmoplejía completa.

Abordaje extradural: se realizó en un caso en Japón. Tras un traumatismo craneal cerrado por un accidente de tráfico, la resección se logró por un abordaje extradural y en el posoperatorio hubo NLP.

Solo se han informado dos casos de resección quirúrgica.

Manejo conservador

Seguimiento con trabajo multidisciplinario: se ha informado un caso de trombosis espontánea bajo la coordinación de oftalmología, neurorradiología intervencionista y cuidados neurocríticos (UMass Memorial: la trombosis espontánea se confirmó en CTA seriadas a las 72 horas).

Si la arteria oftálmica proximal se ocluye, las ramas de la arteria carótida externa pueden aportar circulación colateral mediante anastomosis con las ramas orbitarias de la arteria oftálmica. Sin embargo, también existe riesgo de pérdida permanente de la visión.

Q ¿Puede perderse la visión con el tratamiento endovascular?
A

Como la arteria oftálmica está cerca del origen de la arteria central de la retina, la embolización puede conllevar riesgo de pérdida permanente de la visión. En los dos casos de resección quirúrgica, ambos pacientes presentaron NLP tras la cirugía, por lo que es importante hablar detenidamente con el paciente sobre el pronóstico visual antes del tratamiento.

6. Fisiopatología y mecanismo detallado de aparición

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Un aneurisma verdadero se dilata conservando la estructura de tres capas de la pared del vaso: íntima, media y adventicia. El pseudoaneurisma es distinto: la sangre se filtra por un defecto de la pared arterial y forma una cavidad falsa contenida por la adventicia o por el tejido blando circundante.

El mecanismo de aparición por traumatismo es el siguiente.

  • Fuerza de cizallamiento (shearing force) sobre la pared vascular: un traumatismo de alta energía lesiona directamente la pared de la arteria oftálmica y provoca un defecto en la pared del vaso.
  • Rotura del mecanismo protector de la órbita: normalmente la pared ósea de la órbita y la grasa orbitaria protegen la arteria oftálmica, pero en un traumatismo orbitario directo este mecanismo protector deja de funcionar.
  • Formación y expansión de la cavidad falsa: la sangre filtrada queda retenida en la adventicia y forma una cavidad falsa. Con el paso del tiempo se expande y provoca aumento de la presión intraocular y compresión del nervio óptico y la retina.
  • Riesgo de rotura: si no se trata, puede romperse y llevar a hemorragia intracraneal y formación de hematoma. Un pseudoaneurisma que atraviesa la duramadre puede causar hemorragia subaracnoidea si no se trata, y el riesgo de resangrado es alto 13.
  • Aparición tardía: aunque la angiografía inmediatamente después de la lesión sea negativa, el aneurisma puede hacerse evidente en el transcurso de varios días a dos semanas, por lo que se recomienda una imagen de seguimiento 52.

7. Investigación más reciente y perspectivas futuras (informes en fase de investigación)

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El pseudoaneurisma de la arteria oftálmica es una enfermedad extremadamente rara, con evidencia limitada a reportes de casos, y el conocimiento sigue acumulándose en las siguientes direcciones.

Posibilidad de manejo conservador: existen informes de embolización espontánea (UMass Memorial 2023, Gu et al. 2025). Esto solo es posible bajo un seguimiento estrecho por un equipo multidisciplinario, y aún no es una etapa en la que pueda generalizarse la espera de la evolución natural.

Innovación en materiales embólicos: además de la embolización con coils, se ha informado el uso de pegamento NBCA (25%) y de materiales embólicos líquidos, y se está explorando la optimización de la elección del material según la ubicación y la forma de la lesión.

Los 15 casos de la literatura se organizan por método de tratamiento de la siguiente manera.

Método de tratamientoResultado principal
Embolización endovascular con coilsLa más reportada. Tasa de éxito bastante alta
Resección quirúrgicaSolo 2 casos. Ambos con NLP posoperatoria
Manejo conservadorEn un caso se confirmó embolización espontánea a las 72 horas

  1. Hopkins JK, Shaibani A, Ali S, et al. Coil embolization of posttraumatic pseudoaneurysm of the ophthalmic artery causing subarachnoid hemorrhage. Case report. J Neurosurg. 2007;107(5):1043-1046. doi:10.3171/JNS-07/11/1043. PMID: 17977280 2

  2. Shim YS. Coil embolization of traumatic ophthalmic artery aneurysm: case report. Korean J Neurotrauma. 2022;18(1):98-102. doi:10.13004/kjnt.2022.18.e2. PMID: 35557629 2 3

  3. Veldeman M, Ridwan H, Hasan D, Rieg A, Clusmann H, Schubert GA. Ocular trauma with ophthalmic artery injury as a rare cause of subarachnoid hemorrhage: a case report and review of the literature. J Neurol Surg A Cent Eur Neurosurg. 2023;84(3):281-284. doi:10.1055/s-0041-1725956. PMID: 34100268 2

  4. Chun HJ, Yi HJ. Traumatic extracranial pseudoaneurysm on the peripheral ophthalmic artery presenting as delayed intraparenchymal hematoma: case report. Surg Neurol. 2009;71(6):701-704. doi:10.1016/j.surneu.2007.11.018. PMID: 18313737

  5. Kikkawa Y, Natori Y, Sasaki T. Delayed post-traumatic pseudoaneurysmal formation of the intracranial ophthalmic artery after closed head injury. Case report. Neurol Med Chir (Tokyo). 2012;52(1):41-43. doi:10.2176/nmc.52.41. PMID: 22278026

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