Tipo vasculítico
Síntomas principales: Episodios similares a un accidente cerebrovascular, convulsiones, retraso psicomotor
Características: Inicio agudo a subagudo. Tiende a un curso recurrente3)
La encefalopatía de Hashimoto (EH) es una encefalopatía autoinmune asociada con elevación de anticuerpos antitiroideos1),2),5). También se denomina SREAT o NAIM1). Fue reportada por primera vez por Brain et al. en 19663),4).
La prevalencia es de 2.1 por cada 100,000 personas, lo que la convierte en una enfermedad rara1),3),4),5). Es más frecuente en mujeres, con una proporción mujer:hombre de aproximadamente 4:13). La edad de aparición típica es entre 40 y 55 años (rango 12–84 años)3).
La prevalencia reportada es de 2.1 por cada 100,000 personas. Es más frecuente en mujeres, con una proporción mujer:hombre de aproximadamente 4:1. Ocurre típicamente entre los 40 y 55 años, pero puede desarrollarse en un amplio rango de edad, desde los 12 hasta los 84 años.
Tipo vasculítico
Síntomas principales: Episodios similares a un accidente cerebrovascular, convulsiones, retraso psicomotor
Características: Inicio agudo a subagudo. Tiende a un curso recurrente3)
Tipo progresivo difuso
Síntomas principales: Demencia, síntomas psiquiátricos
Características: Curso lentamente progresivo. El deterioro persistente de la función cognitiva es el principal hallazgo3)
Otros hallazgos clínicos incluyen los siguientes.
Se debe sospechar esta enfermedad cuando aparecen convulsiones inexplicables, disfunción cognitiva o síntomas psiquiátricos de forma aguda a subaguda. En particular, debe considerarse en el diagnóstico diferencial de convulsiones resistentes a fármacos antiepilépticos o episodios recurrentes similares a un accidente cerebrovascular. Los antecedentes de enfermedad tiroidea aumentan aún más la sospecha.
La fisiopatología de la encefalopatía de Hashimoto no se comprende completamente, pero se han propuesto varias hipótesis1),4).
Principales hipótesis fisiopatológicas:
La función tiroidea no siempre está disminuida; el estado funcional es variable1).
| Estado de la función tiroidea | Proporción |
|---|---|
| Normal | 18–45% |
| Hipotiroidismo subclínico | 23–35% |
| Hipotiroidismo (manifiesto) | 17–20% |
| Hipertiroidismo (tirotoxicosis) | 7% |
También hay informes en pacientes con predisposición autoinmune como el síndrome de Turner 8).
La encefalopatía de Hashimoto es un diagnóstico de exclusión, que se confirma después de descartar otras causas. Se utilizan como referencia los criterios diagnósticos (7 ítems) propuestos por Castillo et al. 5).
| Criterios Diagnósticos (Castillo) | Contenido |
|---|---|
| 1 | Encefalopatía (convulsiones, síntomas psiquiátricos, deterioro cognitivo, alteración de la conciencia) |
| 2 | Anticuerpos antitiroideos séricos positivos (anti-TPO, anti-TG) |
| 3 | Función tiroidea normal o ligeramente disminuida |
| 4 | Exclusión de procesos infecciosos, tóxicos, metabólicos y neoplásicos |
| 5 | Exclusión de anticuerpos que indican otras enfermedades autoinmunes |
| 6 | Exclusión de lesiones vasculares, neoplásicas y estructurales en imágenes |
| 7 | Recuperación neurológica con tratamiento con esteroides |
Principales diagnósticos diferenciales: enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ), enfermedad de Alzheimer, encefalitis por anticuerpos anti-receptor NMDA, etc.
Iniciar con metilprednisolona (mPSL) intravenosa 500–1000 mg/día durante 3–7 días (terapia de pulso)2),3),5),6),8).
Luego cambiar a prednisolona (PSL) oral 1–2 mg/kg/día2),3). Reducir gradualmente durante aproximadamente 6 meses (cada 15 días en 10 mg)3).
Resultados del tratamiento:
La monoterapia con anticonvulsivos suele ser insuficientemente efectiva5).
Una revisión de 251 casos reportó una tasa de mejora del 91%. También hay datos de que el 93% de los pacientes alcanzan la remisión en 3 meses. Sin embargo, algunos pacientes pueden experimentar recaídas o deterioro cognitivo a largo plazo. Es importante iniciar el tratamiento temprano.
Los hallazgos de la biopsia cerebral muestran vasculitis con infiltración linfocítica y gliosis 4). La neurotoxicidad directa de la hormona tiroidea en sí misma no se ha demostrado en la actualidad 3).
Papel de los anticuerpos NAE: Se dirigen al dominio N-terminal de la α-enolasa y son biomarcadores importantes con una especificidad del 90% 4).
Mecanismo de mimetismo molecular: Se hipotetiza una vía desde los anticuerpos anti-TPO a través de la formación de complejos inmunes hasta la reactividad cruzada con la proteína básica de mielina4).
Se han propuesto tres subtipos clínicos4):
Se ha sugerido que la mielitis puede ocurrir como un proceso continuo con la encefalopatía de Hashimoto4).
Ohira et al. (2024) reportaron un caso de mielitis que precedió a la encefalopatía de Hashimoto con anticuerpos NAE positivos, sugiriendo que la mielitis y la encefalopatía de Hashimoto podrían ser manifestaciones secuenciales del mismo proceso autoinmune4).
Hicham et al. (2024) reportaron un caso de SREAT que se presentó con parkinsonismo y discutieron la asociación entre los anticuerpos antitiroideos y la atrofia multisistémica (AMS) o la degeneración cerebelosa3).
Foster et al. (2022) reportaron un caso de encefalopatía de Hashimoto con deterioro cognitivo a largo plazo que duró más de dos años6).
Katagiri et al. (2022) señalaron que el deterioro cognitivo persiste en el 25% de los casos con diagnóstico tardío, enfatizando la importancia del diagnóstico y tratamiento tempranos7).
Se acumulan informes de que la SPECT puede detectar la disminución del flujo sanguíneo cerebral y es útil como herramienta diagnóstica auxiliar en casos con resonancia magnética normal4).
La respuesta al tratamiento con esteroides es generalmente buena, pero hay informes de que si el diagnóstico se retrasa, el 25% de los pacientes presentan deterioro cognitivo residual. También existen casos de deterioro cognitivo a largo plazo que persisten durante más de dos años. En casos con recaídas repetidas, puede ser necesaria la terapia de mantenimiento con inmunosupresores.