El PPPD es un trastorno vestibular funcional caracterizado por mareo crónico no rotatorio, inestabilidad y sensación de inestabilidad postural. En 2017, la Sociedad Bárány (Sociedad Internacional de Trastornos Vestibulares) estableció los criterios diagnósticos (ICVD) y se incluyó en la CIE-113).
En clínicas especializadas en vértigo, la prevalencia representa aproximadamente el 10–20% de los casos ambulatorios de vértigo 3).
Se ha reportado que representa alrededor del 14% de las consultas por vértigo en medicina interna general 7).
En el Centro de Vértigo de Múnich, Alemania, se reportó como la causa más común de vértigo (17%) 7).
En estudios de seguimiento de pacientes con trastornos vestibulares, aproximadamente el 25% desarrolla PPPD o VVV.
Es más común en mujeres (aproximadamente 4 veces más que en hombres), con un pico en la mediana edad. Sin embargo, también puede ser la causa más común de vértigo en hombres alrededor de los 45 años 2).
Q¿Qué tan común es el PPPD?
A
La prevalencia en clínicas especializadas de vértigo representa aproximadamente el 10–20% de los casos ambulatorios de vértigo, y alrededor del 14% de las consultas de vértigo en medicina general. En centros especializados de Alemania, se reporta como la causa más frecuente de vértigo (17%), por lo que no es una enfermedad rara.
Vértigo no rotatorio: La sensación principal es de balanceo o flotación, descrita como “estar en un barco” o “sentirse inestable incluso al estar de pie”2).
Mareo e inestabilidad: Las caídas reales son raras, pero los síntomas aparecen la mayoría de los días2).
Exacerbación por postura y movimiento: Los síntomas empeoran al estar de pie, caminar o mover la cabeza.
Exacerbación por el entorno visual: Los síntomas empeoran notablemente en entornos visuales complejos como supermercados, lugares concurridos o estímulos visuales en movimiento3).
Variación diurna e interdiaria: La gravedad de los síntomas varía de un día a otro y dentro de un mismo día2).
Niebla mental: Algunos pacientes refieren dificultad para concentrarse y deterioro de la memoria a corto plazo2).
Hallazgos clínicos (hallazgos confirmados por el médico en la exploración)
Características de la postura y la marcha: Se observa una marcha rígida y cautelosa con acortamiento de la zancada2).
Prueba de Romberg: Hipervigilancia de los músculos del cuello y las piernas cuando se bloquea la entrada visual 2).
Hallazgos posturográficos: Aumento generalizado del balanceo, balanceo corporal de alta frecuencia (3.5–8 Hz) y estrategia de tobillo rígida observados 2).
Percepción postural errónea (postural misperception): El balanceo percibido es significativamente mayor que el balanceo real 2).
Balanceo postural de baja amplitud y alta frecuencia y co-contracción de los músculos de las piernas confirmados en estudios 1).
Imágenes cerebrales: Clínicamente normales por lo general; no hay biomarcadores ni hallazgos de neuroimagen establecidos.
El PPPD se desencadena por trastornos vestibulares agudos o eventos psicológicos. Los principales desencadenantes y sus frecuencias son los siguientes1).
Rasgos de personalidad relacionados con la ansiedad: El neuroticismo, la alta introversión, la baja escrupulosidad, etc., están implicados1).
Antecedentes de enfermedad mental: La tasa de comorbilidad de trastornos de ansiedad en pacientes con PPPD alcanza aproximadamente el 46–49%1). Los antecedentes de depresión también aumentan el riesgo de aparición.
Factores neurobiológicos: Se ha informado una asociación con el polimorfismo del gen del receptor de dopamina D2 (alelo A1)1). En pacientes con CSD se han confirmado elevaciones de cortisol y adrenalina, y disminución de serotonina1).
Factores exacerbantes: El ejercicio físico (53%) y el calentamiento ambiental (32%) se han reportado como los principales factores externos que empeoran los síntomas8).
Evento vestibular agudo → mantenimiento de una estrategia de control postural de alto riesgo → ansiedad e hipervigilancia del equilibrio → aumento de la dependencia visual → rigidez del control postural → disminución de la integración cortical → cronicidad, formando un ciclo1).
Q¿Quién tiene más probabilidades de desarrollar PPPD?
A
Las personas con rasgos de personalidad relacionados con la ansiedad (como neuroticismo) o antecedentes de trastornos de ansiedad o depresión tienen un mayor riesgo de desarrollar PPPD. Se reporta que aproximadamente el 46–49% de los pacientes con PPPD presentan trastornos de ansiedad comórbidos. La PPPD a menudo se desarrolla después de trastornos vestibulares agudos como VPPB o neuritis vestibular, ataques de pánico o migraña vestibular.
Se diagnostica PPPD cuando se cumplen los siguientes 5 criterios3).
Mareo no rotatorio o inestabilidad que dura varias horas durante más de la mitad de los días en un período de 90 días
Los síntomas empeoran con la bipedestación, el movimiento o estímulos visuales complejos o dinámicos
Antecedentes de un evento desencadenante como VPPB, neuritis vestibular, lesión cerebral o migraña vestibular
Los síntomas causan malestar o interfieren con las actividades diarias
Los síntomas no se explican mejor por otra enfermedad
El PPPD no es un diagnóstico de exclusión, sino un diagnóstico activo (rule-in) basado en características clínicas positivas 2). Ejemplos de características positivas incluyen inicio después de un evento desencadenante, síntomas presentes la mayoría de los días, exacerbación en entornos visualmente complejos y percepción postural alterada (postural misperception).
La estrategia básica de tratamiento es un enfoque multidisciplinario que combina la terapia de rehabilitación vestibular (VRT), la farmacoterapia y la terapia cognitivo-conductual (TCC)2).
Al iniciar el tratamiento, es importante explicar al paciente que el PPPD es “una enfermedad común y tratable” y “un problema del software del cerebro”2).
Rehabilitación vestibular
Objetivo: Reducir la dependencia visual y reintegrar la entrada multisensorial.
Contenido: Combinar el entrenamiento de habituación (exposición repetida a estímulos) con el entrenamiento de estabilidad postural2).
Eficacia: Un metanálisis (8 estudios, 522 casos) mostró una mejora significativa en la puntuación total de DHI (DMP=21.84, IC95%: 10.97–32.71)6).
Farmacoterapia (ISRS/IRSN)
Primera línea: ISRS o IRSN como sertralina, escitalopram y fluoxetina4).
Duración: Generalmente se recomienda 1 año. Eficaz incluso sin depresión o ansiedad comórbida.
Dosis inicial: Iniciar con una dosis más baja que la utilizada para tratar la depresión2).
Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)
Objetivo: Intervención psicológica para el miedo a caer, ansiedad por la salud y conducta de evitación2).
Efecto: Un metanálisis (6 ECA, 406 pacientes) mostró que agregar CBT a la terapia convencional mejoró significativamente el DHI-total (DM=−8.17, IC95%: −10.26 a −6.09)5).
Nota: La CBT adicional fue significativamente superior a los grupos control de VRT solo, ISRS solo y VRT+ISRS5).
Ventaja de la terapia combinada: Un metanálisis de tratamientos conservadores (22 estudios, 1764 pacientes) mostró que la terapia combinada con ISRS y VRT fue significativamente superior a la monoterapia en la mejora de las puntuaciones DHI y HAMA4).
Análisis de subgrupos de CBT (Zang 2024): Los tamaños del efecto de la CBT adicional para cada tratamiento son los siguientes5).
Para VRT solo: DM=−8.70 (IC95%: −12.17 a −5.22)
Para SSRI solo: MD=−10.70 (IC 95%: −14.97 a −6.43)
Para VRT+SSRI: MD=−6.08 (IC 95%: −9.49 a −2.67)
Medicamentos no recomendados: Los antihistamínicos, las benzodiazepinas y la betahistina no se recomiendan para el PPPD2).
Q¿Se puede curar el PPPD solo con medicamentos?
A
Los metanálisis han demostrado que combinar la terapia de rehabilitación vestibular (VRT) o la terapia cognitivo-conductual (TCC) con medicamentos es más efectivo que la medicación sola. Sin embargo, aún no se han realizado ensayos controlados aleatorizados con placebo de ISRS/IRSN, y la evidencia sigue acumulándose. Se recomienda un enfoque multimodal.
La fisiopatología del PPPD implica una interacción compleja de estrategias de control postural desadaptativas persistentes, aumento de la dependencia visual, codificación predictiva anormal y cambios estructurales y funcionales del cerebro1).
Las estrategias de control postural de alto riesgo (rigidez, acortamiento de la zancada) requeridas después de un evento vestibular agudo pueden persistir incluso después de que la amenaza haya desaparecido 1). En pacientes con PPPD, son características las oscilaciones posturales de baja amplitud y alta frecuencia y la co-contracción de los músculos de las piernas, y la oscilación percibida supera significativamente la oscilación real (percepción postural errónea) 1).
Se desarrolla un estado de dependencia excesiva de la información visual sobre las señales vestibulares y somatosensoriales para la orientación espacial (dependencia visual) 1). La fMRI ha confirmado una correlación positiva entre la actividad de la corteza visual y la discapacidad por mareo 1).
Codificación predictiva anormal (modelo de codificación predictiva)
El cerebro sobreestima el desajuste entre la entrada sensorial real y la predicción. El “fenómeno de la escalera mecánica rota” se utiliza como analogía 2). La hipervigilancia del equilibrio crea un círculo vicioso al percibir conscientemente e intentar controlar incluso pequeñas discrepancias sensoriales 1).
Los principales hallazgos de neuroimagen confirmados por la investigación se resumen a continuación.
Método de Imagen
Hallazgos Principales
RM Estructural
Reducción del volumen de materia gris en la corteza prefrontal dorsolateral, corteza cingulada anterior, hipocampo, cerebelo, etc.1)
fMRI
Disminución de la actividad de PIVC durante la estimulación vestibular, aumento de la actividad de la corteza visual durante la estimulación visual1)
SPECT
Disminución del flujo sanguíneo cerebral en el lóbulo frontal y la ínsula, aumento del flujo sanguíneo cerebral en el cerebelo1)
Magnetoencefalografía
Aumento de la actividad neuromagnética en la banda de 1–4 Hz en la unión temporoparietal (TPJ), correlacionado positivamente con la puntuación DHI1)
Redes neuronales relacionadas con la ansiedad: El neuroticismo se asocia con hiperactividad de la circunvolución frontal inferior (IFg) y un aumento de la conectividad funcional (FC) entre la IFg y las áreas de asociación visual 1). También se alteran las redes de la ínsula, la corteza cingulada anterior, la corteza prefrontal y la amígdala 1).
Alteración de la integración multisensorial: Una ponderación sensorial anormal conduce a una dependencia excesiva de la entrada visual 1).
Déficits de navegación espacial: En una tarea virtual del laberinto acuático de Morris, el grupo con PPPD muestra un comportamiento de búsqueda no estratégico y desorganizado 1).
Cambios en el umbral de percepción vestibular: La reducción del umbral de percepción del movimiento rotatorio (hipersensibilidad al movimiento) se correlaciona con la duración de la enfermedad 1).
Q¿Qué está sucediendo en el cerebro de la PPPD?
A
En la PPPD, se produce un endurecimiento desadaptativo del control postural, una dependencia excesiva de la información visual y una “anomalía en la codificación predictiva” en la que el cerebro sobreestima las discrepancias sensoriales. Los estudios de neuroimagen han confirmado una reducción del volumen de materia gris en la corteza prefrontal, la corteza cingulada anterior y el hipocampo, así como una disminución de la actividad en la corteza vestibular y un aumento de la actividad en la corteza visual.
7. Investigación más reciente y perspectivas futuras (Informes en fase de investigación)
Estimulación transcraneal por corriente directa (tDCS): Se han reportado efectos terapéuticos significativos sobre el flujo sanguíneo cerebral regional (rCBF) en pacientes con PPPD, confirmándose cambios en la región temporal superior derecha y el hipocampo izquierdo1). Sin embargo, la revisión Cochrane incluye solo un ECA (24 casos), y la evidencia actual se considera insuficiente10).
Estimulación magnética transcraneal repetitiva (EMTr): Mencionada como un tratamiento potencial para el PPPD, pero aún no hay datos suficientes de ensayos clínicos1).
Estimulación no invasiva del nervio vago (ENV): Se ha informado que mejora significativamente la calidad de vida en pacientes con PPPD1).
Un metanálisis de la VRT basada en RV confirmó una mejora en la puntuación total del DHI (DMP=23.77), y se espera que sea al menos tan efectiva como la VRT convencional6). La VRT personalizada también mostró un buen efecto de mejora con una DMP=21.066).
Estrés oxidativo: Se ha confirmado un aumento de los parámetros de estrés oxidativo y una disminución de la actividad antioxidante en pacientes con CSD, lo que lo convierte en un posible blanco terapéutico futuro, pero aún no se han realizado estudios clínicos1).
La alteración de la capacidad de navegación espacial y los cambios en el umbral de percepción vestibular se espera que sean útiles como nuevos biomarcadores de diagnóstico y herramientas de evaluación de la eficacia de la rehabilitación1).
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