El microbioma es el término colectivo para todos los microorganismos y su material genético presentes en un entorno específico 4). El microbioma de la superficie ocular (OSM) se refiere a la comunidad de bacterias, hongos y virus que residen normalmente en la conjuntiva y la córnea2). La flora de los párpados y las pestañas se considera parte del microbioma cutáneo.
En comparación con otras superficies corporales y membranas mucosas, la superficie ocular sana tiene una carga microbiana extremadamente baja y se denomina “paucimicrobiana” 4). Se detectan aproximadamente 0.05 bacterias por célula conjuntival, lo que equivale a aproximadamente 1/150 de la de la piel facial o la mucosa oral 4). Esta baja carga microbiana se atribuye a la presión selectiva de las enzimas antimicrobianas (lisozima, lactoferrina, defensinas) en las lágrimas y a los mecanismos de eliminación física del parpadeo y el reflejo lagrimal 4).
Los microorganismos comensales en la superficie ocular inhiben competitivamente la colonización de patógenos y contribuyen a la maduración y regulación de la inmunidad local 1)2). Cuando este equilibrio se altera, se denomina disbiosis, y se han reportado asociaciones con diversas enfermedades oculares.
Tenga en cuenta que aún no se ha establecido una definición precisa del “microbioma central” (el conjunto de microorganismos comúnmente presentes en un entorno específico) 4). Los desafíos técnicos en entornos de baja biomasa y la variabilidad de los datos dificultan la estandarización.
Q¿Qué es el microbioma de la superficie ocular?
A
El microbioma de la superficie ocular es la totalidad de bacterias, hongos y virus que residen normalmente en la conjuntiva y la córnea. Participa en el mantenimiento de la homeostasis y la defensa contra patógenos, y su desequilibrio (disbiosis) se asocia con muchas enfermedades oculares. Para más detalles, consulte la sección “Fisiopatología”.
Los datos integrados de cinco estudios mediante secuenciación metagenómica de escopeta muestran que las bacterias constituyen en promedio el 91% de los microorganismos de la superficie ocular, los virus un promedio del 5%, y los hongos y otros eucariotas un promedio del 4% 4).
Bacterias
Tres filos principales: Proteobacteria (promedio 45%), Actinobacteria (promedio 23%) y Firmicutes (promedio 19%). Se detectan de manera consistente independientemente del método 4).
Género más abundante: Corynebacterium (detectado en 17/18 estudios, promedio ponderado 11%). Le siguen Pseudomonas, Staphylococcus, Streptococcus y Acinetobacter 4).
Método de cultivo: Los estafilococos coagulasa negativos (ECN) son los más aislados, seguidos de Corynebacterium y Propionibacterium 3).
Virus
TTV (virus Torque teno): El virus más predominante en la superficie ocular. Se detecta en el 86.3% de la conjuntiva sana 4).
Bacteriófagos: Virus que infectan bacterias y regulan la densidad y distribución de las poblaciones bacterianas 4).
Otros: MSRV, HERV-K (retrovirus endógeno humano K), MCV y VPH se detectan con baja frecuencia 4).
Hongos
Dos filos principales: Basidiomycota (promedio 78.67%) y Ascomycota (promedio 19.54%) 4).
Hongos centrales: Malassezia (74.65%) presente en más del 80% de todos los sujetos. Le siguen Rhodotorula, Davidiella, Aspergillus y Alternaria 4).
Patógenos oportunistas: Fusarium, Aspergillus y Malassezia también están presentes en ojos sanos.
La alteración del microbioma de la superficie ocular se asocia con muchas enfermedades oculares. A continuación se muestran las principales enfermedades y los cambios en la flora bacteriana.
En pacientes con síndrome de Stevens-Johnson (SJS), la tasa de cultivo positivo en la conjuntiva es del 60%, significativamente mayor que el 10% en individuos sanos 3). La secuenciación del ARNr 16S ha reportado un aumento en la diversidad alfa y un incremento de Lactobacillus, Bacteroides, Pseudomonas, Staphylococcus y Acinetobacter 3).
El microbioma conjuntival de los pacientes diabéticos tiene mayor diversidad que el de los individuos sanos, con un aumento de Acinetobacter y predominio de Proteobacteria 5).
Los factores que alteran la composición del microbioma de la superficie ocular son diversos.
Edad: Los niños menores de 11 años tienen mayor diversidad bacteriana que los adultos mayores. Streptococcus es aproximadamente 6.2 veces más abundante en niños. En los ancianos, aumentan Corynebacterium y Propionibacterium.
Uso de lentes de contacto: Aumentan Pseudomonas, Acinetobacter y Methylobacterium, mientras que disminuyen Staphylococcus y Corynebacterium 2). La superficie ocular cambia a una composición similar al microbioma cutáneo 2).
Uso de antibióticos: El uso de tobramicina durante 3 meses reduce el número y la diversidad de la flora bacteriana 2). La gatifloxacina cambia la composición en 2 semanas y la recuperación tarda 4 semanas 2). Tras el uso combinado de ceftazidima, tobramicina y vancomicina, la recuperación tarda 30 días 2).
Ojo seco: Se ha reportado una asociación con anomalías de la microbiota intestinal; a medida que aumenta la gravedad del ojo seco, la diversidad del microbioma de la superficie ocular disminuye aún más 2).
Diabetes: El microbioma conjuntival se vuelve más complejo y la tasa de aislamiento de Staphylococcus aureus aumenta 5).
Síndrome de Stevens-Johnson: Los cambios estructurales de la superficie ocular y la desregulación inmunitaria alteran enormemente la flora bacteriana 3). También se han reportado casos de queratitis por MRSA 3).
Eje intestino-ojo: Se ha propuesto una vía en la que la disbiosis intestinal induce inflamación de la superficie ocular a través del desequilibrio Th17/Treg 2)5).
Q¿Cómo afectan los lentes de contacto al microbioma ocular?
A
El uso de lentes de contacto aumenta las bacterias relacionadas con la piel, como Pseudomonas y Acinetobacter, en el microbioma de la superficie ocular, mientras que disminuye las bacterias comensales normales. Los lentes actúan como un vehículo para transferir microbios de la piel al ojo, lo que puede aumentar el riesgo de queratitis microbiana.
El método de cultivo tradicional tiene una larga historia pero baja sensibilidad. La tasa de positividad del cultivo en la superficie ocular sana es solo del 10 al 13% 3). El cultivo tiene la ventaja de detectar solo bacterias viables, pero no puede detectar la mayoría de las bacterias difíciles de cultivar, virus u hongos 4).
Este método consiste en amplificar por PCR el gen 16S rRNA y luego secuenciarlo 4). Puede detectar más del triple de diversidad que el cultivo 3). Sin embargo, solo se dirige a bacterias y no puede detectar virus ni hongos. El sesgo de amplificación por PCR puede afectar los resultados 4).
Este método fragmenta y secuencia todo el ADN de una muestra. Puede detectar simultáneamente bacterias, virus, hongos y arqueas, y también permite el análisis de perfiles funcionales 4). Sin embargo, en entornos de baja biomasa, la contaminación por fragmentos cortos (incluida la contaminación de los kits de extracción de ADN, conocida como “kitome”) es un problema 4).
Las características de cada método se resumen a continuación.
Método
Objetivo
Ventajas/Limitaciones
Cultivo
Solo bacterias viables
Baja sensibilidad (tasa de positividad 10-13%)
16S rRNA
Solo bacterias
Alta sensibilidad pero con sesgo de PCR
Escopeta
Todos los microorganismos
Integral pero susceptible a la contaminación
En muestras de baja biomasa, es necesaria la eliminación del ADN del huésped o el enriquecimiento del microbioma. La lisis celular selectiva del huésped puede aumentar el contenido relativo de ADN bacteriano hasta 10 veces 4). En el futuro, se requiere el establecimiento de protocolos estandarizados que incluyan controles positivos y negativos 4).
Actualmente no existe un tratamiento establecido dirigido específicamente a la disbiosis del microbioma de la superficie ocular. El manejo actual se divide en modificaciones del estilo de vida e intervenciones en fase de investigación.
Probióticos orales: Se ha informado que la administración de probióticos que contienen Bifidobacterium lactis y B. bifidum mejora la secreción lagrimal y el tiempo de ruptura de la película lagrimal (TBUT) en pacientes con ojo seco2)
Gotas oftálmicas probióticas: Se ha informado que el tratamiento con gotas oftálmicas probióticas durante un mes mejora los signos y síntomas en pacientes con queratoconjuntivitis vernal
Prebióticos: Un ensayo controlado aleatorizado doble ciego informó que la ingesta de leche productora de hidrógeno durante tres semanas mejoró el TBUT 5)
Trasplante de microbiota fecal (FMT): Se han iniciado ensayos clínicos de FMT en pacientes con síndrome de Sjögren2)5)
Q¿Son útiles los probióticos para la salud ocular?
A
Existen informes de que los probióticos orales mejoran la secreción lagrimal y el TBUT en el ojo seco, pero son hallazgos en fase de investigación y no un tratamiento estándar. Se ha propuesto la modulación inmunológica a través del eje intestino-ojo como mecanismo de acción. Para más detalles, consulte la sección «Fisiopatología».
6. Fisiopatología: Mecanismos detallados de la enfermedad
La homeostasis de la superficie ocular se mantiene mediante mecanismos de defensa multicapa2)4).
Defensas físicas y químicas
Reflejo de parpadeo y lagrimeo: Elimina mecánicamente los microorganismos4).
Proteínas antimicrobianas lagrimales: Lisozima, lactoferrina, mucina y defensinas inhiben el crecimiento bacteriano4). El 9% del proteoma lagrimal participa en la función antimicrobiana4).
Uniones estrechas epiteliales: Las uniones estrechas entre las células epiteliales de la córnea y la conjuntiva forman una barrera física2).
Defensas inmunológicas
CALT: Tejido linfoide asociado a la conjuntiva. Estructuras foliculares que contienen células dendríticas, linfocitos B y T, responsables tanto de la tolerancia inmunológica como de la vigilancia inmunitaria2).
IgA secretora: Producida por células plasmáticas productoras de IgA en la glándula lagrimal y la conjuntiva. Inhibe la adhesión de patógenos y recubre las bacterias comensales de forma no inflamatoria2).
Células γδT, células MAIT, células NKT: Células T no convencionales presentes en el epitelio, que conectan la inmunidad innata y adaptativa2).
Inducción inmunitaria por Corynebacterium mastitidis
Corynebacterium mastitidis es una bacteria comensal no patógena que se encuentra con frecuencia en la superficie ocular 2). Esta bacteria estimula las células γδT de la conjuntiva para inducir la secreción de IL-17 e IL-22 2).
Acción de IL-17: Promueve la producción de péptidos antimicrobianos (como defensinas) en las células epiteliales conjuntivales 2). Recluta neutrófilos a través de IL-8 y GM-CSF, eliminando patógenos mediante fagocitosis, especies reactivas de oxígeno y trampas extracelulares de neutrófilos (NETs) 2). Además, induce la proliferación de células madre epiteliales y la expresión de proteínas de unión estrecha, restaurando la función de barrera 2)
Acción de IL-22: Promueve la producción de proteínas antimicrobianas por las células epiteliales 2). Estimula la producción de mucina y la formación de uniones estrechas, manteniendo la homeostasis de la barrera epitelial 2). Estimula la proliferación de células epiteliales corneales y promueve la cicatrización de heridas (reepitelización) 2)
TLR2, TLR4 y TLR5 en el epitelio corneal se localizan intracelularmente a nivel de células aladas y basales, no en la superficie 2). Esta ubicación estratégica mantiene un estado de “inmunosilencio”, evitando respuestas inflamatorias innecesarias al contacto con bacterias comensales 2). Cuando el epitelio se daña, estos TLR se activan e inician cascadas inflamatorias posteriores.
Se han propuesto las siguientes vías a través de las cuales la disbiosis de la microbiota intestinal induce enfermedades de la superficie ocular 2):
Las células dendríticas activadas por la disbiosis intestinal migran a la glándula lagrimal y la superficie ocular, induciendo la diferenciación de células T efectoras
Las células T efectoras sensibilizadas en el intestino y los autoanticuerpos de células B autorreactivas llegan a la superficie ocular y causan inflamación
La ruptura de la barrera intestinal permite que LPS se filtre a la circulación sistémica, desencadenando inflamación sistémica mediada por TLR
La reducción de bacterias productoras de ácidos grasos de cadena corta (AGCC) conduce a la alteración del equilibrio Treg/Th17
En modelos animales, la superficie ocular de ratones libres de gérmenes muestra disminución de la densidad de células caliciformes y daño epitelial, que mejora con el trasplante fecal 5).
QPor qué Corynebacterium mastitidis es importante para la salud ocular
A
C. mastitidis es una bacteria comensal no patógena que estimula las células γδT de la conjuntiva para inducir la secreción de IL-17 e IL-22. Esto conduce a la producción de péptidos antimicrobianos, reclutamiento de neutrófilos y fortalecimiento de la barrera epitelial, previniendo la colonización por patógenos.
7. Investigación más reciente y perspectivas futuras
Kittipibul et al. (2021) compararon el microbioma conjuntival de 20 ojos de pacientes con síndrome de Stevens-Johnson y 20 ojos de controles sanos 3). Mediante cultivo, el 60% del grupo con síndrome de Stevens-Johnson fue positivo, en comparación con el 10% del grupo sano. La secuenciación del ARNr 16S identificó Pseudoalteromonadaceae, Vibrionaceae, Burkholderiaceae y Enterobacteriaceae como el microbioma central en el grupo con síndrome de Stevens-Johnson. El grupo con cultivo positivo tuvo puntuaciones de gravedad de la enfermedad significativamente más altas (p=0.016).
Peter et al. (2023) informaron la asociación entre el microbioma de la superficie ocular sana y el proteoma lagrimal 4). De 2172 proteínas lagrimales, el 9% participaba en la función antimicrobiana. Las vías del metabolismo de aminoácidos se destacan como un punto de contacto entre las bacterias de la superficie ocular y la composición lagrimal, sugiriendo que Corynebacterium puede contribuir al metabolismo de aminoácidos.
Los bacteriófagos son reguladores principales de las poblaciones bacterianas y se están investigando como alternativas terapéuticas a los antibióticos 4). También se han detectado fagos de la familia Siphoviridae en la superficie ocular, y podrían convertirse en futuros objetivos terapéuticos 4).
Se está estudiando el tratamiento de enfermedades de la superficie ocular mediante la manipulación de la microbiota intestinal 2). Se están realizando ensayos clínicos de FMT en pacientes con síndrome de Sjögren, pero se necesita más investigación para dilucidar la relación fisiopatológica entre la microbiota intestinal y la superficie ocular 5).
Establecer protocolos de análisis estandarizados en entornos de baja biomasa es una prioridad urgente 4). Se espera que los análisis multicapa que integren metagenómica, proteómica y metabolómica profundicen la comprensión funcional del microbioma de la superficie ocular 3).
Doularamani M, Murthy SI. Role of ocular surface microbiome in health and disease. Indian journal of ophthalmology. 2023;71(6):2595. doi:10.4103/ijo.IJO_8_23_1. PMID:37322688; PMCID:PMC10418028.
Tariq F, Hehar NK, Chigbu DI. The Ocular Surface Microbiome in Homeostasis and Dysbiosis. Microorganisms. 2025;13:1992. doi:10.3390/microorganisms13091992.
Kittipibul T, Puangsricharern V. The Ocular Microbiome in Stevens-Johnson Syndrome. Front Med. 2021;8:645053. doi:10.3389/fmed.2021.645053.
Peter VG, Morandi SC, Herzog EL, Zinkernagel MS, Zysset-Burri DC. Investigating the Ocular Surface Microbiome: What Can It Tell Us? Clin Ophthalmol. 2023;17:259-271. doi:10.2147/OPTH.S359304. PMID:36698849; PMCID:PMC9870096.
Markoulli M, Ahmad S, Arcot J, Arita R, Benitez-Del-Castillo J, Caffery B, et al. TFOS Lifestyle: Impact of nutrition on the ocular surface. The ocular surface. 2023;29:226-271. doi:10.1016/j.jtos.2023.04.003. PMID:37100346.
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